Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
en 1997

Texto original: The Great Challenge Awaiting Humanity

Escucha el audio original aquí (en inglés): no disponible

Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

Hay hoy muchas personas en todo el mundo que sienten que está llegando un gran cambio para la humanidad, no solo por el cambio sustancial que ven en sus sociedades y culturas, sino también por sus sentimientos más profundos. Algunas tienen esperanza; muchas otras tienen miedo. Algunas solo especulan que a la humanidad le esperan mayores recompensas y éxitos, mientras que otras prevén que se avecina una gran calamidad.

Muchas personas en el mundo actual están muy preocupadas. Todo esto es resultado de vivir en un período de transición, un período de gran cambio. A lo largo de la historia, durante estos períodos se han hecho muchas grandes proclamaciones espirituales, algunas prediciendo que es el comienzo de una edad dorada, y otras que se trata de la caída y el fin de la existencia humana. Este tipo de profecías y las preocupaciones legítimas que tienen las personas son fruto de vivir en un gran punto de inflexión.

En respuesta a esto, muchas personas tratan de refugiarse en las tradiciones antiguas, tratando de recapturar y revivir lo que creen que fue una era dorada o más pura de la existencia humana. Otras se pierden en la fantasía, incapaces de manejar sus propias experiencias internas o la experiencia sustancial de cambio a su alrededor. Aún hay otras que intentan avanzar, yendo valientemente no saben a dónde, pero tratando de ir más allá del pasado y todo lo que este representa.

Estas tres respuestas demuestran que la humanidad está viviendo en un gran punto de inflexión. La evidencia de esto puede verse en todas partes, pero ¿a dónde va la humanidad? ¿Qué está realmente ocurriendo? ¿Qué está impulsando el cambio trascendental que las personas experimentan a su alrededor? ¿Y por qué la gente se siente inquieta e insegura? ¿Qué está generando esta ansiedad, esta preocupación y esta emoción?

Para encontrar la respuesta a estas preguntas debes mirar más allá de las esperanzas y temores de la familia humana. Debes mirar más allá de las recetas para el éxito ilimitado o por el contrario la caída completa que muchas personas predicen. En todas las diferentes predicciones entre estas dos percepciones extremas, debes mirar primero más allá de ti mismo para mirar hacia la Comunidad Mayor.

Es bastante evidente que la gente no ha mirado hacia su destino en la Comunidad Mayor, pues muchas de las predicciones para el futuro de las que lees o eres consciente en el mundo actual no mencionan a la Comunidad Mayor, y muchas personas creen que la humanidad simplemente continuará viviendo en su estado de aislamiento, tratando de superar sus problemas, tratando de sacar provecho de sus fortalezas, tratando de adaptarse al difícil cambio presente y al difícil cambio por venir.

En todas las brillantes y lúgubres perspectivas para el futuro, ¿dónde ves alguna referencia a la Comunidad Mayor y al hecho de que el aislamiento milenario de la humanidad esté llegando a su fin? Las personas todavía piensan en un estado de aislamiento. Siguen proyectando sus ideas, sus creencias y sus aspiraciones dentro de un estado de aislamiento.

La mayoría de las personas en el mundo actual no reconocen que su aislamiento ha terminado y que la Comunidad Mayor está aquí. Sin embargo, día a día crece la evidencia de que algo importante está sucediendo, de que algo significativo está cambiando, algo que no es producto de la invención o el error de la humanidad. Algo más allá de lo que está creando la familia humana está generando un gran cambio.

Día tras día, la evidencia crece. Día tras día, más personas se están dando cuenta. Pero aún existe mucha ignorancia y negación. Aún existe una tremenda manipulación de la evidencia y a las personas les resulta muy difícil obtener alguna información fiable.

Los gobiernos del mundo no te dirán lo que saben. Las instituciones religiosas del mundo no pueden ayudarte. Las personas están llenas de superstición. Están llenas de esperanza. Están llenas de expectativas desbocadas. Pero ¿quién puede ver con claridad? ¿Quién mantiene su pensamiento claro y libre de las actitudes y creencias prevalecientes en la sociedad?

La respuesta está tanto fuera como dentro de ti, no solo en una de las dos partes. Debes mirar hacia el mundo, hacia el mayor movimiento del mundo. Debes mirar más allá del inventario humano de esperanzas, creencias, miedos y aspiraciones. Debes mirar más allá de la familia humana para descubrir que la humanidad ya no está sola, ni siquiera dentro de su propio mundo; para descubrir que la Comunidad Mayor está aquí y que el aislamiento de la familia humana ha terminado; para encontrar que este mundo se está preparando para un gran punto de inflexión, un punto de inflexión que cambiará para siempre el destino de la humanidad y el resultado del esfuerzo humano.

Debes mirar el mundo con nuevos ojos, no con ojos de esperanza y anhelo, no con ojos de miedo y temor, sino mirando para ver qué hay, tomando el tiempo y la energía para mirar realmente y ver qué hay allí. La mayoría de las personas no se tomarán ese tiempo. Tienen demasiado miedo de su propia incertidumbre. No quieren experimentar la confusión que cualquiera experimentará al intentar penetrar en los misterios de la vida. Simplemente elegirán una posición que sea agradable y mantendrán su ceguera de forma irreflexiva.

Mira el mundo. Siente lo que está pasando allí. Pregúntate: “¿Estamos solos en el mundo? ¿Está sola la humanidad en el mundo? ¿Está ahora la humanidad completamente a cargo de su destino?”

Y mira dentro de ti mismo, no a lo que piensas y crees, sino más profundamente, a tu mente más profunda, a la mente de lo que verdaderamente sabes dentro de ti. Aquí también encontrarás corroboración, porque lo que es más verdadero dentro de ti está conectado con lo que es más verdadero fuera, al igual que lo que es mentira o falso dentro de ti está conectado con lo que es mentira y falso fuera.

Pero para mirar de esta manera debes mirar y ser paciente. No tendrás la respuesta de inmediato. Debes penetrar; debes ir más profundo; debes entender; debes tomarte el tiempo. Esto es necesario incluso para comenzar a comprender y experimentar lo que está sucediendo y prepararte para un futuro que será muy diferente del pasado. ¿Quién dedicará este tiempo y consideración al significado y el destino de su vida y a la realidad y el destino de la humanidad en conjunto?

Para ver de esta manera debes tener ojos jóvenes. Si estás tratando de fundamentar una vida llena de aprendizaje e ideas, principalmente buscarás fundamentar lo que ya crees y piensas que es verdad. Si miras al mundo con una mente que ya tiene una opinión definitiva sobre la realidad y el destino de la humanidad y las causas del cambio y la evolución humana, no verás la evidencia aunque esté por todo tu alrededor.

Para ver realmente debes ver con ojos abiertos y jóvenes. Eso no quiere decir que tengas que ser joven, sino que debes estar dispuesto a que se te muestre algo que nunca antes has visto, a ver, sentir y experimentar algo que nunca antes has visto y experimentado, y a desafiar tus propias ideas, no importa cuánto hayas invertido en ellas.

Si no puedes ver, no puedes saber. Si no puedes saber, entonces no sabrás cómo responder de manera correcta y adecuada. Si no sabes cómo responder, entonces responderás como todos los demás, de una manera predeterminada y prescrita, de acuerdo con tu condicionamiento o las influencias que te afectan incluso en este momento.

Es increíble que las personas, sin ser libres, crean que son libres. Creen que son libres, pero no lo son. Que no estén en prisión, que no haya nadie guardando su puerta o que tengan algunos derechos dentro de su sociedad no significa que sean realmente libres.

Si no puedes ver, si no puedes saber, si no puedes experimentar lo que experimentas más profundamente, si no puedes ver lo que está sucediendo en el mundo que te rodea, en el cuadro mayor más allá de tu pequeña esfera personal… si no puedes ver estas cosas y sentir estas cosas, aún no eres libre. Y la libertad te está llamando.

Tu desafío es ver, saber, actuar y construir una base para el Conocimiento en tu vida, una base para tu realidad espiritual, una nueva base. Aquí no embelleces lo que ya sabes, sino que construyes una nueva base. Comienzas de nuevo.

Solo formará parte de tu futuro aquello que puedas aportar y sea útil. Todo lo demás, fase tras fase, poco a poco, quedará atrás. Este es tu desafío. No haces esto solo por ti mismo, sino que lo haces por la humanidad. Si fuera solo por ti mismo no harías el esfuerzo, no te comprometerías y no enfrentarías las dificultades e incertidumbres. Sin embargo, por la humanidad existe una mayor llamada y una mayor responsabilidad.

Ese es tu desafío. Pero eso no es todo. Debido a que tu realidad interna está conectada directamente con tu realidad exterior, debes descubrir lo que está sucediendo afuera y aprender a prepararte. Debes aprender sobre la Comunidad Mayor. Debes aprender lo que realmente significa el Conocimiento y la Sabiduría de la Comunidad Mayor. Debes experimentar la Espiritualidad de la Comunidad Mayor para encontrar la tuya y llevarla a las tradiciones de la humanidad y a tu experiencia en la vida diaria. Debes aprender sobre la Comunidad Mayor y debes tomar los Pasos al Conocimiento. Ese es el gran desafío que le espera a todo el que esté preparado para enfrentar su gran reto.

A menudo, las personas quieren el resultado: “Bueno, solo quiero saber cuál es mi propósito, y entonces lo haré. Tal vez”. No quieren pasar por el proceso de averiguarlo, que es lo más importante. Solo quieren tener la respuesta. Quieren tener el resultado. Entonces se dan a sí mismas la respuesta. Se prescriben un resultado. Y este se basa en sus sentimientos vacilantes, sus esperanzas, sus miedos, sus deseos, sus preocupaciones.

No pueden comprometerse con nada, ya que no tienen una base sobre la que comprometerse. Y hoy quieren firmemente esto, pero la próxima semana, bueno, las cosas cambian. Y luego, un mes después, es otra cosa. Y no pueden enfocarse, y no pueden elegir una dirección y moverse en ella claramente, con sabiduría y discernimiento.

El gran desafío que enfrenta la humanidad es prepararse para su emergencia en la Comunidad Mayor: prepararse para enfrentar la realidad de que su aislamiento ha terminado y ahora debe lidiar con otras razas que están interesadas en lo que la humanidad valora y en los recursos y oportunidades que hay en este mundo.

Pero para enfrentar este desafío, las personas como tú —aquellos que están leyendo este libro y responden— deben asumir el desafío dentro de sí mismas. Aquí no sigues a un líder. Aquí no idolatras a un maestro. Aquí no asumes rígidas formas de creencia o conjuntos de preceptos.

En cambio, comienzas el viaje misterioso y fundamental hacia el Conocimiento. Tomas los Pasos al Conocimiento. Aprendes el Camino del Conocimiento. Te vuelves un estudiante del Conocimiento. Buscas la preparación que tú mismo no te puedes proporcionar. Asumes la responsabilidad sobre tu desarrollo. Respondes a la llamada dentro de ti. No aceptas las suposiciones pasivas y vanas que las personas a tu alrededor harán y están haciendo ahora.

La humanidad está compuesta de individuos, y la humanidad siempre ha avanzado gracias al esfuerzo decidido de un pequeño porcentaje de sus poblaciones. Lo que hace avanzar a la humanidad son hombres y mujeres de buena voluntad y verdadera inspiración uniéndose para llevar a cabo tareas importantes, resolver los problemas que existen y prepararse para los problemas que están surgiendo en el horizonte.

No es que la humanidad simplemente se prepare. Son los individuos quienes se preparan. No mires a tu gobierno. No mires a las instituciones religiosas. No mires a las organizaciones de servicios sociales. No digas: “¡Alguien debería hacer algo al respecto!”. Eres tú. La llamada es para ti. La llamada es para todo aquel que pueda responder, prepararse, aceptar el desafío y atender las responsabilidades.

Sí, estas responsabilidades son grandes, pero es así como encuentras la grandeza dentro de ti. Nunca la encontrarás viviendo una pequeña vida preocupada por pequeñas cosas. Encontrarás una vida mayor asumiendo un mayor desafío y responsabilidad, apelando a un mayor poder y energía dentro de ti y permaneciendo a su lado, moviéndote a través de los umbrales del aprendizaje y desarrollando tus habilidades y tu conciencia.

Como dijimos, la humanidad no está preparada para la Comunidad Mayor. No está preparada intelectualmente, no está preparada psicológica ni emocionalmente y no está preparada espiritualmente. Las personas no pueden recurrir a instituciones o tradiciones humanas para recibir esta preparación, ya que la verdadera preparación irá más allá de lo que la humanidad ha logrado hasta ahora para poder enfrentar un nuevo conjunto de circunstancias.

Aquí es esencial comprender que lo que los grandes Maestros proporcionaron hace milenios no puede bastar para enfrentar un nuevo conjunto de circunstancias. Es por eso que la evolución de la religión la constituyen olas sucesivas de nuevas Revelaciones. No ocurren todos los días o todos los años, sino cada siglo o milenio, y ocurren para atender las circunstancias cambiantes de la vida y ofrecer una preparación para el futuro.

El Cristianismo, el Budismo o el Islam de hace 2000, 2500 o 1500 años no pueden atender los desafíos de hoy sin una nueva ola de Revelación. La Revelación está aquí. Es la enseñanza sobre la Comunidad Mayor. Es el medio para aprender la Espiritualidad de la Comunidad Mayor. Es el Camino al Conocimiento de la Comunidad Mayor.

Esto es lo que infundirá nueva vida a las antiguas tradiciones que existen en este mundo. Esto es lo que dará una nueva promesa a la humanidad. Pero la verdadera responsabilidad aún recae sobre ti, el individuo. ¿Qué harás? El Conocimiento sabe lo que debes hacer, pero tú aún no sabes lo que el conocimiento sabe. Esa es tu oportunidad. El Conocimiento tiene el poder, la fuerza y ​​la sabiduría para guiarte hacia tu realización, pero debes tener el coraje de emprender este viaje.

La humanidad está emergiendo a un escenario mucho mayor de vida inteligente, y todos los seres humanos se sentirán un poco más pequeños como resultado. Este es siempre el precio que se paga por pasar a un contexto más amplio. En vez de ser una persona importante en tu pueblo, ahora eres una persona de poca estatura dentro de una mayor comunidad.

Todos se sentirán muy pequeños y vulnerables al comprender que el aislamiento de la humanidad ha terminado y que la Comunidad Mayor está aquí. Reconocerán su indefensión. Verán que no pueden controlar los eventos. Verán que ni siquiera pueden controlar su propia respuesta. Y es por eso que hay tanta negación en el mundo actual. Las personas quieren mantener su sentido de control y autoridad a pesar de que las circunstancias de sus vidas han cambiado drásticamente.

¿Quién puede enfrentar esto? ¿Quién puede enfrentar esto con la comprensión de que es una gracia salvadora? Es fácil tener miedo. Es más difícil entablar relación con tu propio coraje.

La humanidad está muy retrasada en su preparación para la Comunidad Mayor. Las mayores Fuerzas Espirituales que están supervisando el bienestar de la humanidad esperaban que se hubiera logrado un mayor progreso, pero la humanidad está rezagada. Su preocupación consigo misma es tan completa que no puede ver más allá.

Por ejemplo, solo en los últimos años ha asumido finalmente la responsabilidad que supone vivir en un entorno que debe ser renovado y protegido. Hay individuos que lo han sabido durante siglos; todo buen agricultor lo sabe, al igual que todo buen leñador. Pero por fin hay un sentido colectivo de responsabilidad. ¿Y cuánto tiempo se ha tardado en llegar a esto? ¿Y cómo de tarde ha surgido?

Si te sientes inquieto, si sientes que algo se mueve dentro de ti y no puedes sentirte cómodo, y a pesar de cuántos placeres y disfrute te des a ti mismo parece que no puedes tranquilizarte, entonces esto quiere decir que sabes algo y estás respondiendo a algo. Y tal vez existe un sentido de urgencia dentro de ti que no puedes explicar personalmente, pues en la mayoría de los ámbitos pareces tener lo suficiente para ser una persona relativamente satisfecha.

¿Por qué la inquietud? ¿Por qué el sentido de urgencia? ¿Por qué el cuidado y la precaución? ¿Por qué las emociones y sentimientos perturbadores? ¿Es porque eres una persona fundamentalmente defectuosa? ¿Es porque tuviste una infancia infeliz? ¿Es porque tu vida no es perfecta?

No. Mira más allá. Mira más profundo. Sientes que estás respondiendo a algo. Esto es lo que significa ser responsable: ser capaz de responder. Y estás respondiendo a algo muy profundo dentro de ti, y a algo más allá de ti que supera con creces los parámetros de tu vida personal.

Antes de que comience la tormenta, los animales en el bosque se aquietan y buscan refugio. Ellos cambian su comportamiento. Responden a pesar de que la tormenta todavía no ha comenzado. Tú también respondes, pero tu respuesta a menudo pasa inadvertida y no la sientes. Este es el dispositivo natural que te mantiene conectado a tu entorno, pero, especialmente en las personas modernas, este instinto o capacidad natural se ha visto muy mermado y dañado, y no se reconoce.

Las personas seguirán con sus vidas diarias como si nada estuviese sucediendo, a pesar de que todas las circunstancias de sus vidas han cambiado. Las personas no se preparan para el futuro. No se preparan para envejecer. No se preparan ni siquiera para las necesidades de sus vidas, porque no están respondiendo a las señales y pistas a las que necesitan responder.

La Comunidad Mayor está hoy en el mundo. Está escondida, pero deja evidencia por todas partes. La puedes descubrir, pero debes mirar. No la verás en los periódicos, ya que en general estos no están autorizados a imprimir este tipo de cosas. Hay una amnesia general en la sociedad humana, particularmente en las naciones más desarrolladas, donde uno pensaría que las personas estarían mejor educadas e informadas.

El gran desafío que aguarda a la humanidad no es solo la presencia de la Comunidad Mayor, sino el requisito de que la humanidad comience a tomar en consideración sus circunstancias cambiantes y tome conciencia de los elementos de su entorno y sus circunstancias que están produciendo un cambio tan fundamental. Esto lleva directamente a la Comunidad Mayor.

Esto lleva a las personas de todas partes a considerar algo que nunca antes tuvieron que considerar. Tus padres no tuvieron que considerar esto. Tus antepasados tampoco tuvieron que considerarlo. Tuvieron otros problemas, algunos de los cuales ya no experimentas. Pero tú tienes problemas que ellos nunca tuvieron que experimentar.

Para poder responder internamente debes ir más allá de todo el condicionamiento que has recibido en tu educación y en tu vida en el mundo, el cual es muy sustancial. Tienes que elevarte por encima de eso. Debes profundizar más para encontrar esa responsabilidad dentro de ti.

La Comunidad Mayor conlleva un gran riesgo para la humanidad, pero también trae la gracia salvadora de requerir una mayor educación, una mayor sintonía espiritual y un mayor conjunto de capacidades. Pone a todos en el mundo en el mismo bote, sean ricos o pobres. No importa de qué país sean, todas las personas enfrentan el mismo problema. Esto iguala las inequidades que existen y proporciona una base para la cooperación que simplemente antes no existía de manera sustancial.

La realidad de la Comunidad Mayor, la necesidad de crear una mayor comprensión y perspectiva de la Comunidad Mayor y la necesidad de aprender la Espiritualidad de la Comunidad Mayor son las cosas mismas que proporcionarán una base para la cooperación de la humanidad. No es simplemente que la humanidad en todas partes se enfrente a una grave amenaza; es también que ahora tiene la oportunidad de desarrollar la base que resolverá la mayoría de los problemas del mundo actual, y que la preparará y la capacitará para enfrentar los mayores problemas que la aguardan en su emergencia a una Comunidad Mayor de vida.

Si respondes a la Comunidad Mayor solo con miedo y ansiedad no estarás en condiciones de saber. Y si respondes a la Comunidad Mayor con un optimismo desbocado, pensando que no habrá ningún problema, que solo se trata de un proceso, que Dios está a cargo de todo, que solo tienes que hacer tu parte y todo saldrá bien, tampoco serás capaz de saber y no estarás en condiciones de prepararte.

En vez de eso, debes adoptar el término medio. El miedo y la esperanza tienen sus propios atractivos, pero ambos acarrean graves consecuencias. El hombre y la mujer del Conocimiento no se entregan a ninguno de los dos, sino que adoptan el término medio para poder ver con claridad. Encuentran el punto de equilibrio en su interior. Permanecen sobre este punto de equilibrio y desde él miran y disciernen.

Mira a tu alrededor. Verás que las personas se debaten entre un entusiasmo ilimitado y una ansiedad total. Van de un extremo a otro. No saben cómo encontrar el término medio.

Desde una posición de miedo, el optimismo se ve maravillosamente liberador, así que te vas allí. “Todo va a estar bien. Todo saldrá bien. Podemos lidiar con esto. Dios está a cargo. Puedo relajarme, no es tan malo como creo. De hecho, todo es maravilloso”. Y vives allí por un tiempo, y entonces descubres que eso realmente no concuerda con tu experiencia de la realidad en absoluto, y por tanto te hundes en la ansiedad y la aprensión.

Debes encontrar el término medio. Es ahí donde se logra la claridad. Es ahí donde existe el equilibrio. No se trata de correr de un conjunto de emociones o expectativas a otro, sino de encontrar el término medio. Esto es seguir el Camino del Conocimiento, porque al Conocimiento no le cautivan las promesas de esperanza, prosperidad y felicidad, ni tampoco la oscura atracción del miedo o de la ansiedad.

El miedo es fácil. Se necesita muy poco esfuerzo para experimentarlo. El optimismo es un poco más difícil, pero también es fácil, porque puedes llenar tu mente con maravillosas expectativas y decirte todo tipo de cosas sobre la realidad a tu alrededor y dentro de ti. Pero el Conocimiento es más difícil. Encontrar el punto de equilibrio es más difícil. Requiere determinación, esfuerzo y preparación.

En estas páginas te damos una visión clara del cuadro mayor, más clara que la que encontrarás en cualquier otra parte. No decimos todo esto para abrumarte, sino para incitar una respuesta y un saber más profundos dentro de ti, un saber que ya tienes. Estamos apelando a lo que sabes, no dándote algo nuevo que creer. Esto forma parte del gran desafío que aguarda a la humanidad.

Es algo curioso que, tanto en la sociedad humana como en muchas otras sociedades de la Comunidad Mayor, existe una tendencia a dejar que las cosas se deterioren hasta un punto en que la resolución es absolutamente necesaria, más allá de las expectativas y preferencias de todos. Las personas permiten que las condiciones se deterioren, y luego se ven obligadas a hacer algo, pero en ese momento sus acciones se vuelven desesperadas y muy costosas, y a menudo poco efectivas.

Mientras que el hombre y la mujer del Conocimiento buscan eliminar el problema una vez que lo reconocen por primera vez, la persona sin este gran fundamento permitirá que las cosas se deterioren, y luego hará drásticos esfuerzos para abordarlo, a menudo sin buenos resultados.

Esta propensión demuestra una falta de responsabilidad y conciencia interna. Demuestra una falta de cohesión social en las sociedades humanas y una falta de respeto por el gran impacto de su ambiente: de su ambiente mental y su ambiente físico.

La llegada de la Comunidad Mayor cambiará todo esto. Requerirá que cambie. Cuando las personas simplemente quieren algo, bueno, eso no es suficiente, pero cuando ese algo debe hacerse, debe hacerse. Eso crea el ímpetu. El hombre y la mujer del Conocimiento se rigen por lo que debe ser, no por lo que quieren o prefieren. Los deseos son débiles y vacilantes. Las preferencias se basan en los deseos personales, no en las realidades de la vida o el movimiento del Conocimiento dentro de la persona.

El gran desafío es este: la humanidad debe prepararse para la Comunidad Mayor, debe obtener una base espiritual mayor y más pura, y debe establecer una base para la cooperación y la unión entre la familia humana si quiere sobrevivir y mantener su autodeterminación en la Comunidad Mayor.

Es una situación apremiante. No es algo en lo que dices: “Bueno, es un problema, pero ya lo abordaremos algún día”. Con ese enfoque, cuando la gente despierte será ya demasiado tarde y el daño estará hecho.

El mismo desafío sucede en muchas otras áreas de la vida humana: en la degradación del medioambiente natural, en la magnitud de la pobreza y el malestar social en el mundo, en la distribución inadecuada de los recursos. Todos estos son problemas cuyo alcance está creciendo día a día y no hay suficiente responsabilidad en la familia humana para enfrentarlos completamente y resolverlos. La antorcha de la verdad la están llevando individuos que están encendidos con ella, pero su número, aunque cada vez mayor, todavía no es lo suficientemente grande y fuerte.

El gran desafío que aguarda a la humanidad no es simplemente el desafío de tomar conciencia de algo, de tomar conciencia de la Comunidad Mayor, sino el desafío de prepararse y de actuar. Esto debe provenir de una comprensión clara de la situación en curso, y debe ser potenciado por el Conocimiento para ser verdaderamente eficaz y tener resultados realmente beneficiosos.

Este gran desafío que enfrenta la humanidad es el mismo gran desafío que enfrentas tú como individuo: el desafío de encontrar quién eres, de encontrar lo que viniste a hacer aquí, de encontrar el fundamento de la verdad dentro de ti y comenzar a vivirla.

Naciste con el Conocimiento de lo que debes hacer, de a dónde debes ir y de aquello en lo que debes convertirte. Es hora de encontrar ese Conocimiento y comenzar a vivirlo. Ese es el gran desafío que enfrentas. Es igual que el gran desafío que enfrenta la humanidad.

Tienes cosas más grandes que hacer en tu vida. La humanidad tiene cosas más grandes que hacer. Tienes cosas más grandes que conocer. La humanidad tiene cosas más grandes que conocer. Hay cosas importantes que debes saber y reconocer. Hay cosas importantes que la humanidad debe saber y reconocer.

Todo comienza con el individuo. No mires a las instituciones y gobiernos de la humanidad, pues están paralizados por el pasado. Están paralizados por su creencia en el pasado y con frecuencia no tienen libertad para responder al futuro, ya que ellos mismos están siendo influenciados y dominados. Todo viene del individuo. Es en él donde ocurre la innovación. Quienquiera que seas, sea donde sea que trabajes, sean cuales sean tus circunstancias en la vida, este es tu gran desafío.

La Comunidad Mayor está hoy en el mundo. Está buscando ganar influencia para establecerse aquí. Está afectando a las personas en el entorno mental, y está tratando de vincularse genéticamente con la humanidad. Aprovechará los conflictos en los gobiernos humanos y las contradicciones en las religiones humanas para ganar influencia aquí, pacificar a aquellos que tienen mayor fuerza y ​​capacidad y mantener las ilusiones actuales de la humanidad, de manera que pueda continuar fortaleciendo su presencia aquí sin intervención humana.

Sin embargo, también tenéis Aliados en la Comunidad Mayor, y hablaremos de ellos más adelante en este libro, así como de su importancia para ti como individuo y para la humanidad en conjunto. Porque la humanidad no será capaz de emerger a la Comunidad Mayor sin su ayuda, y no podrá prepararse para su nueva vida en un mayor ámbito de inteligencia sin encontrar la preparación que lo haga posible.

Vamos a centrarnos ahora en la preparación en sí misma y en lo que implica, lo que requiere y las grandes recompensas que te ofrece. Ser consciente de algo no es suficiente. Debes prepararte para enfrentar su desafío y su oportunidad. Entonces podrás tratar con la Comunidad Mayor y beneficiarte de su presencia, usándola para ganar fuerza e integridad, usándola como base para la unión y la cooperación en la familia humana. Y la usarás para construir relaciones que sean fuertes y estén focalizadas, relaciones que no estén gobernadas por deseos y temores personales. Todo esto es el resultado de la preparación, y es lo que abordaremos ahora.