Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 4 de junio de 2008
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: The Great Waves Prophecy

Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

GWC_Spanish_cov
Volumen 4 > Las Grandes Olas de cambio > Capítulo 9

Seguramente surgirá la pregunta: ¿qué podéis esperar respecto a las Grandes Olas de cambio?

En concreto, lo que ocurrirá será determinado en parte por la capacidad de la humanidad para responder y prepararse. Lo que ocurrirá es que el mundo se hará más cálido, generando una mayor pérdida en la producción de alimentos y una gran escasez de recursos hídricos en muchas partes del mundo, mientras que habrá tremendas inundaciones en otros lugares. Los recursos energéticos disminuirán, creando convulsiones económicas y en algunos lugares incluso colapso.

Todo se volverá inmensamente caro. Habrá mucha competición y un gran riesgo de conflicto y guerra por el acceso a los recursos restantes. Ciertas regiones serán devastadas. Otras se verán deterioradas. Muchas industrias caerán. Habrá mucha gente sin trabajo.

Habrá riesgo de grandes hambrunas en muchas partes del mundo, incluso en partes de las naciones ricas. Tendrá que haber cada vez mayores acuerdos internacionales. Los alimentos tendrán que distribuirse donde más se necesiten. Habrá grandes carencias de medicina y atención médica, incluso en los países ricos. Habrá eventos climáticos tremendamente destructivos.

El propio riesgo de guerra producirá conflicto a una escala nunca vista antes en este mundo. Si este conflicto puede prevenirse o reducirse al mínimo, ello hará una enorme diferencia en el resultado para la humanidad. Pero un cierto grado de conflicto surgirá, en particular en los países más pobres, en ellos y entre ellos. Y hay un gran riesgo de que otras naciones, ahora desesperadas por los recursos, entren en conflicto unas con otras.

Los gobiernos tendrán que ser más controladores, minimizando la libertad humana incluso en las naciones más libres. Esta será una situación de emergencia que se mantendrá. Mucha gente luchará contra esto. Habrá mucha tragedia humana y mucha valentía y coraje.

Grandes áreas del mundo que ahora están muy habitadas se volverán inhabitables, ya que será imposible producir alimentos allí debido a la falta de agua. Habrá migraciones inmensas de gente fuera de esas zonas y fuera de las zonas de conflicto. Habrá refugiados medioambientales, y habrá refugiados de guerra a una escala nunca vista antes.

Habrá un gran riesgo de enfermedades pandémicas debido al deterioro de las condiciones, sobre todo en las grandes áreas urbanas. Mucha gente puede perecer. Será una serie inmensa y traumática de eventos.

Sin embargo, en medio de todo esto, habrá un gran ingenio humano. La tecnología debe desarrollar nuevas maneras de proveer energía a la gente, sobre todo mediante formas de electricidad. Tendrá que haber una inmensa eficiencia y la unión de los recursos dentro de las naciones y en muchos casos entre las naciones.

Sin embargo, ni siquiera los mejores esfuerzos humanos impedirán el cambio masivo y las perturbaciones que se producirán. Pero la cooperación y el ingenio humanos determinarán si la humanidad tendrá un futuro y si la civilización humana podrá sobrevivir y crear una nueva base de unidad y cooperación.

Por tanto, no podéis escapar de las Grandes Olas de cambio. Pero podéis minimizar sus efectos perjudiciales, y podéis beneficiaros de ellas en muchos sentidos, estableciendo un nuevo rumbo para la humanidad y construyendo una comunidad internacional más fuerte de gente haciendo avanzar la tecnología, la justicia social y el bienestar humano. Pero no será fácil. De hecho, será lo más difícil que la humanidad ha intentado. Exigirá un gran compromiso, un gran coraje, una gran fe, una gran cooperación y una gran contención personal.

Esto requerirá un Nuevo Mensaje de Dios para proveer la claridad, la sabiduría y el Conocimiento que la humanidad necesitará ahora para aprovechar sus puntos fuertes y evitar rendirse ante sus debilidades.

Viajar será extremadamente difícil, si no imposible. La gente vivirá a nivel local, trabajará a nivel local y tendrá que sobrevivir a nivel local. La producción local de alimentos y la fabricación local serán cada vez más importantes. Todo tendrá que funcionar a una escala más pequeña.

Aquellos que tienen recursos tendrán que compartirlos enviándolos al extranjero a los pueblos hambrientos y a las zonas del mundo que están en una gran crisis. El esfuerzo humanitario será enorme, casi inimaginable para los estándares de hoy. Las naciones más ricas tendrán que recibir a la gente que huye de las zonas que han sido devastadas o donde ya no pueden producirse alimentos. Las áreas del mundo donde la humanidad podrá vivir se reducirán, lo que obligará a millones de personas a trasladarse a otros lugares y reasentarse.

Esto es muy diferente de las fantasías y la imaginación de las sociedades humanas de hoy, construyendo ciudades cada vez más grandiosas, construyendo medios de transporte cada vez más veloces, construyendo conveniencias y lujos personales cada vez más notables. Es algo tan necio, tan ciego e imprudente, tan ignorante y poco inteligente… Estas fuerzas están empujando a la humanidad más y más hacia el borde del colapso, empujándola aún más a la sobreexplotación del mundo, haciendo caso omiso de las señales de que muchos de los umbrales ya han sido pasados.

Aquellos que son visionarios y pueden ver lo que se avecina en el horizonte son condenados como personas negativas, no espirituales o catastrofistas. Vuestros visionarios son descartados, ignorados o denigrados mientras todo el mundo sigue haciendo estragos en el mundo, agotando sus recursos y disminuyendo sus posibilidades futuras.

Si bien hay grandes fuentes de energía que la humanidad aún no ha descubierto, está aún muy lejos de descubrirlas, y para tener siquiera la oportunidad de hacerlo tendrá que sobrevivir antes a las Grandes Olas de cambio.

El período de transición hacia una nueva estabilidad en el mundo será largo y muy difícil. No es imposible. De hecho, debe suceder. Pero no penséis que sucederá por sí solo. No penséis que la tecnología por sí sola lo hará posible.

La población humana tendrá que ser mucho menor en el futuro, esperemos que por la voluntad humana y por medios compasivos. Si no es así, entonces la naturaleza devastará la población humana —la naturaleza, el conflicto y la guerra.

Tendréis un mundo más pequeño para vivir. Tal vez solo unos mil millones de personas podrían vivir aquí, tal vez dos mil millones, pero no mucho más. Esto es contando con vuestra tecnología avanzada y vuestros mejores esfuerzos, con una comunidad internacional fuerte, con una gran cooperación y con la mitigación y la limitación de los conflictos y la guerra. En otras palabras, si todo se hace bien y correctamente, con una inmensa contribución humana, aun así tendréis que tener una población pequeña en el mundo.

Si estas acciones no se toman, si la humanidad no se prepara o no puede prepararse, si no puede contener su propia codicia, corrupción y competición de unos con otros, entonces el resultado será mucho peor, tan malo que las palabras no pueden describirlo —el colapso de la civilización, una inmensa reducción de la población humana, devastando aún más el mundo y agotando sus recursos.

Y más allá de esto, tenéis la amenaza oculta de la intervención y la competencia desde la Comunidad Mayor —el Universo—. Hay ya una Intervención en el mundo, posicionándose para asumir las riendas del poder, para presentarse como la salvadora de la humanidad y para establecer sus redes de apoyo y su legión de representantes humanos. Esta Intervención está tratando de influir a la opinión pública para posicionarse como los salvadores nobles de la humanidad y en algunos casos incluso como los padres de la humanidad, con el fin de tejer sus tentáculos en el tejido humano. La Intervención está creando un individuo híbrido capaz de asesorar y eventualmente conducir a la familia humana, un individuo sin ninguna lealtad humana, un individuo sin compasión, respeto o empatía por la humanidad.

Así es como razas extranjeras que no poseen recursos militares pueden hacerse con el control de un gran mundo lleno de individuos violentos. Estas razas interventoras apoyarán el declive de la humanidad y socavarán la fortaleza de las naciones más fuertes, poniéndolas en competencia y conflicto entre sí. Ellas alentarán los conflictos humanos prometiendo la dominación del mundo a ciertos dirigentes de naciones y religiones.

La humanidad es fácilmente engañada. Está dividida. Es supersticiosa. Es ignorante de la vida más allá del mundo, la vida en la Comunidad Mayor de mundos, la vida en el Universo.

Todo lo que la Intervención necesita es tiempo para que la humanidad se debilite hasta tal punto que la Intervención pueda presentarse, ya sea públicamente o detrás de las escenas, para ganar las riendas del poder. Si esto llegara a ocurrir, entonces la humanidad habría perdido su activo más importante: su libertad y su autodeterminación.

Podéis ver ya lo difícil que es enfrentar estas cosas y lo débiles que sois en vuestra incapacidad para hacerlo. Podéis ser físicamente fuertes. Tal vez podáis correr diez millas. Tal vez podáis haceros valer en asuntos de negocios. Tal vez podáis ser muy fuertes desde vuestro punto de vista, pero aquí podéis ver lo débiles e incapaces que podéis ser emocional y psicológicamente, cuánto podéis querer huir, cuánto podéis insistir en soluciones, cuánto podéis entrar en la negación, con qué facilidad podéis caer en la desesperanza y cuánto podéis protestar y rabiar contra los otros, la gente y los gobiernos, incapaces de simplemente mirar y enfrentar las Grandes Olas de cambio.

Debéis enfrentar esto. Si no podéis, entonces huiréis, vuestra preparación no ocurrirá y seréis cada vez más vulnerables frente al poder de todos estos grandes acontecimientos.

El Nuevo Mensaje está aquí para prepararos, pero para prepararos primero debe advertiros. Si no veis la gravedad del problema, no reconoceréis la importancia de la solución. Si no veis que realmente no tenéis una respuesta para todas estas cosas, entonces no estaréis en condiciones de aceptar la gracia y el poder que Dios está proveyendo al mundo. Si no aceptáis la realidad, entonces no reconoceréis el remedio.

La situación es mucho más grave de lo que creéis, y requerirá de vosotros una mayor fuerza de lo que pensáis que tenéis, pero que en realidad tenéis. Vuestra fe en vosotros mismos, vuestra fe en las personas, vuestra fe en las naciones y vuestra fe en el poder del Conocimiento dentro de vosotros y dentro de otros tendrán que ser mucho más fuertes de lo que son hoy. Tendréis que dejar de lado vuestros enjuiciamientos, vuestros odios, vuestros prejuicios, vuestro cinismo, vuestras perspectivas hastiadas, vuestras esperanzas y deseos insensatos y vuestras fantasías.

Pero liberarse de estas cosas significa restablecerse en un poder real y en vuestra capacidad para disfrutar de la vida en el momento y prepararos para la vida en el futuro. Significa renovar vuestra capacidad para estar con otros y con vosotros mismos y vuestra capacidad para disfrutar de todos los beneficios reales de la vida y de la promesa de realizar y satisfacer vuestro mayor propósito aquí.

Aún no veis que prepararos para las Grandes Olas de cambio es el camino que os redimirá ante vosotros mismos y ante Dios. Esto os hará fuertes, compasivos, competentes y sabios, más sabios de lo que sois hoy. Os dará un escape de vuestras circunstancias desgraciadas y vuestro pasado infeliz, llevándoos a una nueva vida —una vida con propósito, significado y contribución.

Si la humanidad no puede avanzar en tiempos de éxito, debe avanzar en tiempos de fracaso. Si la humanidad no puede unirse y construir junta su fortaleza esencial en tiempos de abundancia y riqueza, debe hacerlo en tiempos de menguantes oportunidades y recursos.

Hay tres cosas que la humanidad debe lograr para ser una raza libre dentro de una Comunidad Mayor de vida inteligente: debe estar unida, debe ser autosuficiente y debe ser muy discreta. Debe estar unida en el sentido de estar funcionando como un todo. Esto no quiere decir que todo el mundo se ame entre sí, se lleven bien o vean las cosas de la misma manera, sino que la humanidad debe funcionar como una unidad completa.

La autosuficiencia de la Humanidad significa que todo lo que necesitáis debe venir de este mundo, de modo que no dependáis del comercio y la influencia de otros en la Comunidad Mayor, otros que fácilmente se aprovecharían de una joven raza emergente como vosotros.

Y tenéis que ser muy discretos, lo que significa que no estéis transmitiendo todas vuestras comunicaciones al espacio, revelando a cualquiera que se preocupe de mirar todo lo que pensáis, todo lo que hacéis, vuestras debilidades, vuestras fortalezas, vuestros secretos —todo.

Claramente, podéis ver la gran vulnerabilidad de la humanidad en el Universo. No estáis unidos. Todavía estáis involucrados en guerras tribales y sectarias, en competencia y conflicto y destruyendo rápidamente los recursos del mundo al hacer esto. Vuestra autosuficiencia se está perdiendo con cada día que pasa, a medida que derrocháis y disminuís vuestra herencia natural en el mundo —disminuyendo vuestros recursos más vitales y fundamentales, conduciendo al mundo hacia las Grandes Olas de cambio—. Y a duras penas estáis siendo discretos, ya que proyectáis casi todo al espacio a través de las transmisiones de radio.

No os dais cuenta de vuestra inmensa vulnerabilidad aquí. Porque en el universo, los fuertes dominarán si pueden a los débiles, como ocurre aquí en la Tierra. La naturaleza no cambia con la tecnología. Todo el mundo en el Universo está buscando recursos, y aquellas razas avanzadas que han sobrepasado los recursos de su propio mundo ahora deben negociar y buscar estos recursos donde puedan. La competencia y el engaño en torno a esto son enormes, más allá de cualquier cosa que os podáis imaginar. Es simplemente la naturaleza sucediendo a una escala mucho mayor.

Si la humanidad estuviera bien versada ​​en los asuntos de la vida de vuestro Universo local, acabaría con la guerra hoy. Estaría preservando los recursos hoy. Estaría racionando la energía hoy. Estaría preservando su medio ambiente hoy. Estaría manteniendo la diversidad biológica hoy. Estaría confinando vuestras comunicaciones a través de otros medios hoy. Y ayer.

Os estáis dirigiendo hacia una posición de extrema impotencia y vulnerabilidad en el Universo, y como vivís en un mundo de una riqueza y diversidad biológica tan inmensa no os dais cuenta de su importancia para los demás. Sois como la tribu que vive en la selva nativa, aislada del resto del mundo, viviendo en un lugar de tremenda riqueza natural, sin comprender que ahora hay exploradores llegando a vuestras costas y penetrando vuestro santuario, exploradores que están aquí para tomar el control de lo que tenéis y desposeeros.

Esta es la naturaleza. Esta es la evolución. Esto es lo que sucede cuando los pueblos originarios de cualquier lugar o mundo derrochan sus recursos y no están preparados para la Intervención. Esto no quiere decir que la humanidad, por destino, vaya a caer bajo un poder extranjero. Pero este es el gran riesgo que enfrentáis ahora —el gran riesgo no reconocido, el gran trasfondo de las Grandes Olas de cambio, la amenaza oculta para la humanidad.

Si las naciones del mundo supieran esto se unirían para defender el mundo. Se unirían para proteger los recursos del mundo para que la humanidad tuviera un futuro. Porque no penséis que podéis salir al espacio y reclamar lo que habéis destruido o mal usado aquí en la Tierra. Vosotros tendríais grandes dificultades para encontrar estos recursos, e incluso si pudierais llegar a encontrarlos, veríais que son propiedad de otros, otros que son mucho más poderosos que vosotros.

Hay mucha necedad, imprudencia y adolescencia en el comportamiento humano que debe ser corregida. El Nuevo Mensaje advierte de ello, exhorta a ello y habla de ello. No podéis ser necios y arrogantes en la Comunidad Mayor. Y ya no podéis seguir siendo necios y arrogantes ni siquiera en vuestro propio mundo.

Este es un tiempo de gran reevaluación en el que la humanidad tendrá que madurar y unirse o bien fracasar y ser tomada por otros. Si no aceptáis esto, si no podéis aceptarlo, si es demasiado para vosotros, si pensáis que es falso, entonces estáis siendo ignorantes y débiles. Esta es la Revelación. Ignorarla bajo vuestro propio riesgo. Porque ni siquiera Dios os salvará si no honráis ni prestáis atención a las advertencias de Dios.

Incontables veces, razas emergentes como la vuestra han sido tomadas por exploradores de recursos y colectivos económicos, los cuales buscan oportunidades como esta, son depredadores, son oportunistas y pueden ganar el control sobre mundos como este sin disparar un solo tiro.

Estáis entrando a un entorno mucho más sofisticado y poderoso en la Comunidad Mayor, donde la guerra abierta es inusual, pero donde el engaño y el intento de controlar son enormes. Aún no tenéis sabiduría, porque no habéis tenido que adaptaros a este mayor entorno. Pero la sabiduría de la Comunidad Mayor está siendo proporcionada en el Nuevo Mensaje. Y tenéis aliados en el Universo que han enviado sus advertencias, su perspectiva y su información para ayudaros a prepararos para la Comunidad Mayor y advertiros de los peligros de agotar vuestra Tierra y destruir vuestra autosuficiencia.

El panorama es en realidad muy claro. No es complejo. Si no podéis cuidar de este lugar, otros procedentes del Universo vendrán a desplazaros. No os destruirán. Simplemente se aprovecharán y os utilizarán, del mismo modo en que vosotros usáis el ganado, de la misma forma en que la humanidad ha utilizado esclavos. No es una situación compleja. Incluso vuestros hijos podrían entenderlo. Esto ha ocurrido por toda la naturaleza y toda la Comunidad Mayor desde siempre, desde que la separación de Dios comenzó.

El hecho de que las personas no lo vean, no lo piensen, no lo reconozcan, no puedan imaginarlo o no puedan enfrentarlo simplemente representa vuestra falta de desarrollo, vuestra falta de sabiduría y las indulgencias a las que os habéis entregado, que os ciegan a la realidad de las leyes básicas de la naturaleza misma.

Por tanto, debéis enfrentar las Grandes Olas de cambio; debéis enfrentar la Comunidad Mayor —no con preferencias ni con miedo, sino con fuerza y objetividad—. Y debéis ganar esta fuerza y ​​esta objetividad, las cuales el Conocimiento dentro de vosotros os dará, porque él no tiene miedo. El Conocimiento no tiene preferencias más allá de la gran verdad que está aquí para servir.

En la actualidad, la humanidad es un administrador débil y dividido de un hermoso planeta que es muy apreciado por otros. ¿Cómo lo protegeréis? ¿Cómo lo defenderéis? ¿Cómo mantendréis su riqueza y su diversidad de vida? Si la derrocháis, la perderéis, y el costo estará más allá de vuestra imaginación. Si caéis bajo la persuasión exterior, esto creará un conjunto de circunstancias mucho peores que cualquier cosa que podáis imaginar.

Así es la vida. Debéis madurar para estar en la vida. Debéis prepararos para las eventualidades. La naturaleza es despiadada con los que no se preparan. Tanto la historia como la naturaleza os enseñan lo que sucede cuando no se hacen estos preparativos. Debéis ser sobrios y claros, y entonces podréis disfrutar de la vida, estar en la vida y estar seguros en la vida. Pero no podéis adquirir placeres aparte de esto sin poner en peligro vuestra posición, y en el presente, la posición de la humanidad está en gran peligro.

Tendrán que tomarse grandes decisiones respecto a cómo procederá la humanidad, decisiones tanto al nivel del gobierno y el liderazgo como al nivel de cada persona. ¿Combatiréis y lucharéis por lo que queréis, aferrándoos a lo que tenéis, u os uniréis con otros para proporcionar una mayor estabilidad en vuestras comunidades, en vuestros pueblos, en vuestras ciudades y en vuestras naciones? ¿Aceptaréis la realidad de las Grandes Olas de cambio, o continuaréis negándola, proyectando en la vida vuestras preferencias, vuestros sueños, vuestras fantasías y la garantía de que vuestras indulgencias pueden mantenerse indefinidamente? ¿Negaréis la realidad de la Comunidad Mayor a pesar de que la intervención está volando en vuestros cielos y tomando a vuestra gente en contra de su voluntad? ¿Seguiréis siendo necios e ignorantes, como adolescentes reacios a enfrentar la realidad, incapaces de enfrentar la responsabilidad, sin disposición para servir a nadie más que a vosotros mismos? Estas son las preguntas. Este es el desafío.

Dios ha provisto un Nuevo Mensaje a la humanidad para advertirla de las Grandes Olas de cambio, para advertirla de la intervención de la Comunidad Mayor y para enseñar que la humanidad tiene un mayor poder espiritual llamado Conocimiento, que representa su fuerza fundamental tanto a nivel individual como colectivo, y que la humanidad debe utilizar este Conocimiento y sus propias capacidades naturales para restaurar el mundo y establecerse como una raza libre y autodeterminada en el Universo.

Aunque la humanidad tiene un gran destino, su futuro está ahora en gran peligro. No deis por hecho que la humanidad tendrá éxito. No penséis que vuestro éxito está garantizado de alguna manera. No deis por sentado que pase lo que pase la humanidad emergerá y será capaz de continuar. No penséis que vuestra supremacía en el mundo garantiza vuestra futura autodeterminación.

Asumir esto es mantener vuestra debilidad y evitar vuestra fuerza. Porque la fuerza siempre surge al enfrentar la realidad, no al huir de ella. Y la realidad puede tanto serviros como socavaros, dependiendo de la posición que toméis respecto a ella.

Este es el momento para que la humanidad se una y se fortalezca. El incentivo para ello es inmenso. La posibilidad de fracasar es grande. Esta es vuestra oportunidad para elevaros o para caer, para llegar a ser grandes, unidos y libres en el Universo o para disminuiros a vosotros mismos aquí en la Tierra y caer bajo la subyugación de poderes extranjeros. Esto representa el gran umbral para la humanidad, su gran oportunidad y su gran desafío.