Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 20 de septiembre de 1993
en Boulder, Colorado, Esdados Unidos

Texto original: What is the World?

Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Greater Community Spirituality
Volumen 2 > Espiritualidad de la Comunidad Mayor > Capítulo 2

“Solo reconocerás la perfección de este lugar cuando llegues a aceptar tu verdadero propósito para estar aquí.”

Tu comprensión del mundo y de todo lo que hay en él cambiará a medida que avances en el Camino del Conocimiento. Sin duda, tu comprensión de ti mismo ―de tus necesidades, tu propósito y tu dirección— cambiará a medida que progreses. Esto te dará una perspectiva diferente y una cada vez mayor según avances.

En un contexto mayor, el mundo es un lugar a donde has venido a servir, a dar y a reunirte con aquellos que estás destinado a encontrar, que estás destinado a conocer y con los que estás destinado a participar. Esta definición, aunque universalmente cierta, es una verdad que no es accesible para muchos seres humanos en esta etapa de desarrollo, porque están demasiado centrados en la supervivencia y la gratificación para poder ver su importancia. Sin embargo, incluso al captar esta idea y comenzar a experimentarla en tu propio abanico de relaciones y entendimiento, se abre un panorama completamente nuevo, un mayor panorama donde pueden verse y saberse cosas que antes estaban fuera del alcance.

El mundo es principalmente un lugar para dar. Tú aprendes esto dando. Es un lugar para asociarse y reasociarse. Tú aprendes esto asociándote y reasociándote. Has venido desde más allá del mundo portando regalos para el mundo. Esta es sin duda la verdad, pero no caigas en la tentación de pensar que esto indica un papel grandioso para ti. De hecho, tu papel será muy específico, y solo en las más infrecuentes circunstancias atraerá la atención y la aclamación. Debes comprender esto con claridad, porque aquí ves que el mundo es algo muy diferente de lo que habías pensado antes. En vez de ser un lugar para proclamarte y establecerte a ti mismo, es un lugar para hacer algo entre bastidores, en secreto, sin reconocimiento ni aclamación. Es así como el Conocimiento funciona en el mundo, y es así como aprenderás a trabajar en el mundo a medida que comiences a experimentar un mayor propósito y dirección en la vida.

Antes de esto, el mundo era un lugar en el que sobrevivir y satisfacerte a ti mismo, pero ahora se está convirtiendo en algo más. Esto está en consonancia con la verdad en el panorama mayor de la vida que llamamos la Comunidad Mayor: que los Sabios en todas partes trabajan con tanto secreto como sea posible. Ellos aportan sus regalos a aquellos individuos para los que estos regalos están destinados y que los requieren.

El Conocimiento rara vez es bienvenido en cualquier sociedad de la Comunidad Mayor, excepto en las muy pocas que han avanzado y se han apartado de las dificultades y tribulaciones de las interacciones en la Comunidad Mayor. En todas las demás sociedades, independientemente de la naturaleza de sus ambientes, su cultura, su ética, sus creencias y sus normas, los Sabios deben ejercer sus dones y su trabajo con mucha cautela. El Conocimiento encuentra una expresión única en las diferentes sociedades en la Comunidad Mayor, pero su propósito y su destino es el mismo —reunirte con aquellos que han sido enviados a compartir tu propósito en la vida, de modo que puedas cumplir tu misión específica aquí—. Después volverás a tu Familia Espiritual más allá de la vida manifiesta, y allí te prepararás para tu próxima misión.

No hay Cielos e Infiernos. Solo hay trabajo por hacer, y solo en este sentido hay éxito y fracaso. Si tienes éxito, avanzas y progresas. Si fracasas, te retrasas a ti mismo y a tu Familia Espiritual. El fracaso no es siempre una cuestión de negligencia. A veces es circunstancial. En este sentido, no hay culpa. Sin embargo, es un gran logro darse cuenta de la importancia de lograr el éxito en la búsqueda de tu propósito en la vida, según este existe de verdad y no como te gustaría que fuera. Esto garantiza una satisfacción y una sensación de significado que no puede encontrarse de ninguna otra forma.

No estás aquí para condenar al mundo. Ni siquiera estás aquí para reparar el mundo. Pero estás aquí para dar algo, y tu regalo sabe a dónde debe ir. Tu regalo tiene sus propios receptores destinados. No puedes cambiar esto. Sin embargo, puedes determinar si tu regalo puede darse o no. Puedes determinar cuánto tiempo tomará dar tu regalo. Puedes determinar el resultado. Pero el resultado final está más allá de tu determinación, porque forma parte de un Plan Mayor. Es un Plan que no predetermina todas las actividades y eventos en la vida, sino que establece una dirección para toda la vida y su evolución. Aquí habrá mucha variedad y diversidad, pero el resultado final debe establecerse finalmente en su momento.

Tienes un propósito para estar aquí. Esto es la religión. Tienes un mensaje para ciertas personas. Esto es la fe. Estás en el mundo para dar, porque tienes un Antiguo Hogar más allá del mundo. Tienes un propósito que va más allá de tus impulsos por sobrevivir y tus deseos de gratificarte a ti mismo. Este propósito no niega estos impulsos y deseos, pero establece un mayor enfoque y un mayor estándar para tu vida.

¿Qué es el mundo, entonces, para ti que has venido a dar? El mundo es un lugar que necesita tu regalo. Tu regalo debe darse a ciertas personas en un momento determinado y de una manera determinada. No es para todos, y no es necesariamente para aquellos para los que querrías que fuera. El mundo es como es porque es un lugar sin Conocimiento. Es un lugar de conflicto. Por debajo y subyacente a todos los aparentes conflictos en la vida física, existe una lucha fundamental entre recibir y resistir el Conocimiento. Esta lucha reside dentro de cada persona. Es la lucha entre el Conocimiento y la voluntad, entre la unión y la separación, entre el propósito y la autodeterminación.

Qué pocas personas en el mundo saben que están aquí en una misión y pueden dejar esa misión sin definir ni explicar, y no obstante apoyarla de todo corazón. Qué pocas personas pueden darse a algo que es conocido y urgente, pero que parece inexplicable e indescriptible. Que raros son estos individuos, y, sin embargo, qué importantes son para el progreso del mundo. Sin hombres y mujeres del Conocimiento, la raza humana habría desaparecido hace mucho tiempo. La promesa, el patrimonio y el legado humanos son mantenidos vivos por las actividades de aquellos que trabajan sin ser vistos ni conocidos por la población en general. Para esos individuos, el mundo es algo muy diferente. Sus tribulaciones son oportunidades. Sus conflictos representan su llamada. Sus dificultades y desastres representan su condición. No hay queja ni culpa aquí. Solo hay trabajo por hacer —un gran regalo para un lugar temporal.

Esta comprensión trasciende la moralidad humana y la moralidad de cualquier sociedad o cultura en la Comunidad Mayor. Por tanto, su aplicación es universal. Ella puede penetrar en cualquier situación y proporcionar valor y sentido. Está libre de las restricciones y limitaciones de la sociedad en la que entra, tal como lo está la persona que lleva ese propósito con plena conciencia.

El mundo no es un lugar sin sentido. No es un lugar sin esperanza. No es un lugar maligno. Es un lugar con problemas. La persona del Conocimiento debe venir aquí a trabajar, porque esto hace avanzar a aquellos que están en el mundo y a los que están más allá del mundo.

La Espiritualidad de la Comunidad Mayor no es una espiritualidad para una sola raza. Se trata de una espiritualidad para muchas razas. En última instancia, se trata de una espiritualidad para todo el universo. Como tal, hace un llamamiento a la experiencia en lugar de a las ideas. La uniformidad en el pensamiento no es posible en la Comunidad Mayor, debido a la variación en el temperamento, los valores, el medioambiente y el desarrollo biológico. Sin embargo, la experiencia del Conocimiento es universal y trasciende todas las costumbres y limitaciones locales. Esta experiencia tiene beneficios más allá de los horizontes de tu conciencia. Es la fuente de inspiración en tu vida. Es el significado del misterio de tu vida.

No trates de explicar el Misterio, o lo perderás. No des una definición a tu propósito, o tu propósito se volverá solo tu definición. No pretendas que entiendes tu origen o tu destino, porque pensar eso es negarte a ti mismo la experiencia directa, la cual es tu recompensa por obtener acceso a una Mayor Sabiduría y un Mayor Poder dentro de ti mismo. Deja que el Misterio sea inexplicable y vincúlate a él en tu experiencia más profunda. Cíñete a él con la mayor devoción. Síguelo sin reservas. Mantente en su abrazo, y sabrás lo que otros no pueden saber, y verás lo que otros no pueden ver, y escucharás lo que todo corazón pide —libertad y reencuentro con la vida tal como realmente es.

La Espiritualidad de la Comunidad Mayor se encuentra en el corazón de cada religión, y sin embargo está más allá de todas las religiones. Es la fuente de toda inspiración, y sin embargo trasciende todas las expresiones de inspiración. Ella, entonces, es tu Herencia —encontrarla, recibirla, aceptarla y darla de acuerdo a un Plan Mayor del cual eres una parte importante—. Acepta el hecho de que tu papel será pequeño y específico. No será glorificador. De hecho, puede que te lleve lejos de todos tus planes para tu propia realización. Sin embargo, contiene una mayor verdad, una mayor comprensión y una mayor seguridad en la vida que no encontrarás en ningún otro lugar.

No juzgues el mundo. Si el mundo fuera un lugar perfecto no necesitarías venir aquí. Si el mundo fuera un lugar que funcionara en armonía, sin fricción ni conflicto, este no sería el lugar para ti. El mundo representa todos los aspectos de la condición humana, desde lo más alto a lo más bajo. El mundo también existe dentro del contexto de la Comunidad Mayor, el cual es aquí en general desconocido. El mundo es tu lugar para trabajar y dar. Sus placeres son pequeños, pero reales. Sus dolores y dificultades son grandes. El mundo no puede darte lo que buscas, porque lo que buscas lo has traído contigo desde más allá del mundo. El mundo no puede responder a tus grandes preguntas sobre la vida o satisfacer el anhelo mayor que reside en los corazones de todos los que habitan aquí. Eso requiere una comprensión diferente. Se rige por otra cosa, algo que llamamos el Conocimiento.

El Conocimiento es la fuente de toda verdadera religión en la Comunidad Mayor. Tú tienes la posibilidad de encontrar el Conocimiento, pero tu comprensión del mundo y de todas las cosas en él tendrá que cambiar. Debes permitir que este cambio se produzca. No es un cambio que te impones a ti mismo o a los demás. Es un cambio que se produce naturalmente. Lo que debes hacer es permitir que este cambio ocurra y apoyar su aparición. Tu apoyo se muestra en la forma en que vives, en lo que aprendes, en lo que practicas y en aquello a lo que te entregas.

La Teología de la Comunidad Mayor no es una teología de ideas. Es una teología de experiencia y relaciones, porque estas son los medios mediante los que se transmite la verdadera comprensión de una mente a otra. Estas son los medios mediante los que puede enviarse y expresarse un mayor Conocimiento mucho antes de que la comprensión se haya desarrollado con el tiempo. De hecho, puedes tener una experiencia que podría tomarte años entender. ¿No ha sucedido así en tu propia experiencia?

Por tanto, debes ser muy paciente para que la verdadera comprensión se desarrolle. Debes estar muy abierto para que la verdadera experiencia se produzca dentro de ti. Entonces todo lo que estamos diciendo tendrá pleno sentido para ti. Lo escucharás, lo sentirás, lo sabrás. Te parecerá muy familiar de una manera muy profunda y penetrante. Hasta que esto suceda, nuestras palabras te parecerán raras y extrañas, peculiares y desconcertantes. Sin embargo, ellas son el verdadero alimento que te nutre, no por las palabras que elegimos en concreto, sino por la intención y la fuerza que hay tras ellas.

La verdad solo puede conocerse; no puede entenderse. El propósito solo puede conocerse; no puede entenderse. El mundo solo puede conocerse; no puede entenderse. Puede que tengas una gran habilidad y eficiencia para discernir los mecanismos del mundo físico, pero esto no asegura que entiendas su propósito, su valor o su significado mayor en la vida.

Un gran beneficio para la humanidad en el aprendizaje de la Espiritualidad de la Comunidad Mayor y su traducción humana en la forma del Camino del Conocimiento de la Comunidad Mayor, es que te da la oportunidad de mirarte a ti mismo desde el exterior. Te da una clara visión y comprensión de ti mismo, de tu situación, de tus apuros y oportunidades. Cuando alcanzas esta conciencia, cosas que antes no podías entender te parecen ahora muy obvias. Sin embargo, te sentirás frustrado, porque verás cosas que otros no pueden ver, y sabrás cosas que otros no pueden saber o no van a saber. Este es el precio de saber la verdad. Ella te pone aparte. Sin embargo, esta separación es temporal. Es solo para reposicionarte en la vida y permitir que un mayor entendimiento y Conocimiento emerjan dentro de ti. Esto hace que la unión con la vida y en la vida sea posible.

¿Qué es el mundo? La respuesta a esa pregunta siempre debe basarse en lo que crees que eres y en por qué piensas que estás aquí. No puedes dar sentido al mundo sin tener en cuenta estas cuestiones fundamentales de quién eres y por qué estás aquí. La gente responde a estas preguntas inconscientemente definiendo sus objetivos y entregándose a sus prioridades, sin siquiera cuestionar el sentido de estos objetivos y prioridades y por qué deben ser así.

Para encontrar una mayor identidad y un mayor propósito en la vida, debes ir más allá de la especulación humana y de todas las ideas reconfortantes que encuentras tranquilizadoras o familiares. Esto te centra en el Misterio. De este Misterio surgirá una mayor comprensión del mundo, y tu experiencia de él será muy diferente de lo que era antes. Tu ventaja aquí es que el mundo ya no te agobiará internamente por más tiempo. Sí, él te proporcionará el contexto físico para tu vida y definirá tu vida hasta cierto punto en el exterior, pero la verdadera fuerza motivadora dentro de ti estará libre del mundo, y con esto te liberarás del mundo.

Esto es lo que significa vencer el mundo. Aquí el mundo no es conquistado. No se desvanece. No es negado ni rechazado. Simplemente significa que has encontrado tu libertad en el mundo, y tu libertad en el mundo es la libertad de saber, de dar y de asociarte —no de acuerdo a tus hábitos o las demandas de tu vida externa, sino de acuerdo a un Conocimiento más profundo que ahora está ardiendo dentro de ti y que ahora está vivo dentro de tu conciencia—. Esta verdad es válida en cualquier mundo, en cualquier ambiente. Es por eso que representa una Espiritualidad de la Comunidad Mayor, y es por eso que su aplicación es universal.

¿Cuánta de la verdad humana es universal? ¿Cuánto de lo que los seres humanos valoran y creen es verdaderamente universal? Si pudieras tener acceso a la gran variedad de culturas que existen en la Comunidad Mayor, verías lo limitada que es la aplicación de la verdad humana, qué autoreafirmante y restringida es. La ética, las ventajas, las dotaciones y los valores de los seres humanos tienen todos una aplicación muy limitada en la Comunidad Mayor. Por tanto, qué limitadas son estas cosas en vuestra propia vida. Esto es así porque vivís en la Comunidad Mayor, porque vuestro mundo está en la Comunidad Mayor y porque sois parte de la Comunidad Mayor.

Vuestro mundo está ahora emergiendo a la Comunidad Mayor. Está entrando en un gran umbral de la vida, un umbral que eclipsará todo lo que haces, todo lo que ves y todo lo que crees. Prepararte para la Comunidad Mayor asegura tu supervivencia y bienestar. Pero incluso más allá de esto, aprender y experimentar la Espiritualidad de la Comunidad Mayor te pone en posición de obtener el máximo valor y hacer la mayor contribución en la realidad de la evolución de la vida. Esto satisface tu propósito aquí, porque has venido a participar en la emergencia del mundo a la Comunidad Mayor. Independientemente de tus actividades específicas en la vida, tanto si parecen estar relacionadas con esta gran emergencia como si no, has entrado en el mundo para apoyar esta emergencia, porque esta es la gran necesidad y el destino de la humanidad.

Dentro del contexto más amplio de la Comunidad Mayor, tendrás un entendimiento que es profundo y eminentemente práctico. Aquí, tu capacidad para desarrollar un verdadero discernimiento, una mayor asociación, una sabia percepción y una verdadera toma de decisiones será profunda, porque no estarás limitado por tu habitual forma de pensar, por tu condicionamiento mundano, por tu pasado doloroso o incluso por las grandes suposiciones a las que la mayoría de la gente todavía se aferra sin pensar. Esto te pone en condiciones de contribuir a la humanidad para satisfacer sus mayores necesidades. Visto desde esta posición, el mundo es un lugar para dar. Es un contexto para dar. Es un contexto temporal en el que dar algo que es permanente.

Aquí puedes aceptar los dolores y tribulaciones del mundo como parte de la condición en la cual debes dar. Esta aceptación es un importante punto de partida, porque si sientes que el mundo te ha traicionado a ti y a tus más grandes esperanzas y ambiciones, ¿qué puedes dar aquí? Si sientes que el mundo es un lugar malvado que ha negado los más grandes ideales y aspiraciones de los seres humanos, ¿qué puedes dar aquí? El dar comienza con la comprensión y la aceptación. Sin comprensión, tu dar no tiene dirección. Sin aceptación, tu dar se vuelve un ataque a la vida. No puedes ayudar a las personas si las atacas. No las puedes ayudar si te sientes horrorizado, decepcionado, frustrado, hostil, enojado o impaciente con ellas.

El universo es grande y las personas son pequeñas. El Conocimiento es grande y la mente es pequeña. Estas cosas se vuelven cada vez más claras a medida que avanzas en el Camino del Conocimiento. Es una transición de una forma de pensar a otra, de una percepción del mundo a otra, de un conjunto de habilidades a otro.

Hasta el momento, has aprendido a sobrevivir y has encontrado varias maneras para gratificarte a ti mismo. ¡Felicidades! Ahora, es tiempo de que aprendas del Conocimiento y de los caminos de la Sabiduría tal y como realmente existen en la vida. Esta es tu llamada y tu desafío. No des una definición a tu propósito, pues tu objetivo ahora es prepararte. Tu objetivo ahora es aprender. Tu objetivo ahora es aprender el Camino del Conocimiento de acuerdo a su realidad en la vida, no de acuerdo a las invenciones humanas.

Cualquier verdad que es realmente verdadera debe tener una aplicación universal. Las pequeñas verdades se aplican a ciertas situaciones bajo ciertas condiciones. Esa es una verdad pequeña. Pero una verdad más grande es universal. Ella lo impregna todo. Ten cuidado, sin embargo, porque una verdad más grande tiene infinitas maneras de manifestarse. La aplicación de la verdad está condicionada por la situación en cuestión; sin embargo, la experiencia y la conciencia de la verdad son universales.

La única manera por la que sabrás quiénes son vuestros visitantes de la Comunidad Mayor y qué pretenden hacer aquí es a través de esta conciencia de la verdad y el Conocimiento. Te tomaría décadas e incluso siglos descubrirlo en tu mente. No tienes décadas y siglos para comprender lo que está ocurriendo en el mundo. Comprenderlo tiene relación con tu propósito para venir aquí.

El mundo te presenta una gran oportunidad. Es un lugar para trabajar, para disfrutar de tu trabajo y para el avance de ti mismo y de aquellos que te enviaron. Tú que estás leyendo estas palabras tienes aquí una gran ventaja y oportunidad. Estamos hablando a la parte de ti que está más allá de tu comprensión y más allá de tu pensamiento habitual. Se te está ofreciendo algo de valor incomparable, pero para recibirlo y entenderlo debes abrirte a ello. No necesitas creer en ello, pero necesitas experimentarlo. La experiencia te convencerá; la creencia nunca lo hará.

Aquellos que supervisan el desarrollo del mundo desde más allá de los perímetros de la vida física ven el mundo como una gran oportunidad para ti. Ven el mundo como un lugar perfecto para que vengas. Solo reconocerás la perfección de este lugar cuando llegues a aceptar tu verdadero propósito para estar aquí. Entonces mirarás al mundo y dirás: “Sí, este es para mí el lugar perfecto en el que estar,” sin justificar el conflicto, el sufrimiento y la discordia que existen aquí. No habrá engaño en esta percepción y comprensión. Estará clara.

Esta es la teología de la experiencia y las relaciones. De ella surgen una mayor comprensión y una mayor serie de ideas. Una mayor comprensión surge de una mayor experiencia si esta experiencia puede aplicarse, entenderse e interpretarse correctamente.

La Espiritualidad de la Comunidad Mayor representa una mayor tradición religiosa. Es una tradición religiosa de la cual formas parte, porque vives en el universo. Es una tradición que no está limitada por las ideas, las costumbres o los ritos de ningún mundo. Es una tradición que no está limitada por la devoción a una deidad o a una persona o a una idea. Ella te dirige hacia tu Creador y hacia todo lo que existe entre tú y tu Creador —el gran tejido de vida que existe en el universo físico y más allá, y el gran tejido de relaciones en el que estás descubriendo que estás entrelazado y eres interdependiente—. Experimenta esto con aquellos con quienes fuiste enviado a participar y con aquellos a los que fuiste enviado a servir, y en las situaciones más mundanas reconocerás la verdad más alta.