Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 23 de octubre de 1993
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: How does revelation occur in human life?

Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Greater Community Spirituality
Volumen 2 > Espiritualidad de la Comunidad Mayor > Capítulo 17

La Revelación es un regalo que se da a ciertos individuos que tendrán un papel destacado que jugar conduciendo a otros. Esto ocurre muy rara vez y solo en circunstancias muy especiales. Su intención es iniciar a estos individuos y confirmar su Conocimiento. Esto ocurre cuando el tiempo es de la esencia, y ellos deben comprometerse con un propósito superior o perder su gran oportunidad por completo. La Revelación es un ejercicio extremo para iniciar algo que debe suceder ahora.

Estas demostraciones son extremadamente raras, y por buenas razones. Pueden asustar mucho a la mente que todavía no está lista para ellas. Y con toda seguridad, serán desorientadoras, porque ahora estará experimentando dos realidades que parecen tener muy poco que ver la una con la otra. El receptor debe estar preparado para esto, debe recibirlo con gentileza y debe ser capaz de interpretar su significado y ejercer pacientemente su Sabiduría. De lo contrario, será un evento traumático que será malinterpretado y malentendido.

Si pudieras ver lo frágil que es tu realidad en el mundo —lo cual verías si estuvieras viendo tu mundo desde fuera—, si pudieras ver lo fácilmente que es desbaratada y desafiada y lo débil que es su fundación, cómo está construida sobre ciertos supuestos que nunca son cuestionados y cómo es reforzada mediante el uso de referencias al pasado para mantener la mente estable, entonces entenderías cuán delicadamente los Invisibles deben involucrarse con los estudiantes prometedores que hay aquí.

Este tipo de revelación es iniciadora. No la demandes ni la esperes, porque no sabes lo que estás demandando o esperando. La gente quiere muchas cosas, pero rara vez comprende lo que requerirá la responsabilidad de tener la experiencia, el objeto o la persona deseados. Las personas quieren tener revelación porque quieren pruebas. Quieren asegurar a sus mentes personales que sus inclinaciones espirituales son genuinas, pero esto nunca puede serle demostrado a la mente personal. La mente personal se establece en la ausencia de tus inclinaciones espirituales, y en general se opondrá a ellas hasta que finalmente pueda rendirse a ellas. No en ella donde ganas tu aprobación. ¿Cómo puede la mente personal, esta comprensión temporal, esta experiencia temporal en el mundo, confirmar y aprobar una Realidad Mayor que no tiene principio ni fin?

Hay, sin embargo, un mayor y más completo tipo de revelación que ocurre como resultado de muchos años de estudio dedicado en el Camino del Conocimiento. Se trata de un tipo diferente de revelación. No es repentina y dramática. No irrumpe en tu vida. No se entromete en ti. Es algo que gradualmente podrás sentir, a medida que el velo entre la vida física y la vida más allá de lo físico se vuelve más y más delgado, a medida que experimentas más y más comunicación y eres capaz de recibir la traducción de intuiciones e información llegando a tu mente.

Cada vez más, tendrás la sensación de que hay una presencia, una inteligencia, al otro lado. De hecho, tendrás la experiencia de que hay un gran grupo ayudándote y animándote. Esto facilitará y eventualmente eliminará tu miedo a la muerte, porque verás que tu Familia Espiritual está esperándote ahí. Ellos están ahí para ti. Puedes sentirles. Tus ojos no fueron creados para ver estas cosas, ni fueron los oídos de tu cuerpo creados para escuchar estas cosas. Sin embargo, tus ojos internos pueden ver y tu oídos internos pueden oír, porque tú puedes sentir esto; puedes sentirlo.

La comunicación vendrá a tu mente, y sabrás que no es fruto de tu propio pensamiento o imaginación. Esta es una revelación muy sutil, pero su impacto es enorme. Viene como resultado de mucha preparación y avance en el ejercicio de un propósito más grande en el mundo. Aunque para los estudiantes principiantes tener esta experiencia puede ser una esperanza y un ideal para disipar sus temores, raramente vendrá, y por buenas razones. El énfasis en tu vida debe estar primero en el Conocimiento y en la contribución. Hasta que estés bien establecido en esto, algo que tú mismo no puedes determinar plenamente, la presencia de tu Familia Espiritual se mantendrá en segundo plano para no debilitarte o distraerte, dificultando que puedas estar en el mundo para hacer tu trabajo en él. La experiencia de tu familia es mucho más maravillosa que la experiencia de tratar de sobrevivir, contribuir y ser auténtico en un mundo duro y difícil.

Tal vez pienses que el mundo es un lugar fácil y maravilloso, pero parecerá árido y difícil en contraste con tu Antiguo Hogar. Contactar con tu Familia Espiritual renovará tus memorias de tu Antiguo Hogar. Esto te hará sentir intensamente nostálgico y llevará tu atención lejos del mundo y de todo lo que hay en él. Si esta experiencia ocurre demasiado pronto, será muy difícil para ti poder generar el deseo y la intención de ser un participante en el mundo y afrontar los retos que debes afrontar. El Cielo puede llegar demasiado pronto en este sentido. Puedes orar por esta experiencia, puedes desearla, puedes rogar por ella, pero si llega demasiado pronto te distraerá. Es mejor aquí que ocurra una revelación muy gradual. Esto te dará un sentido de presencia y una experiencia permanente de comunicación, asistencia y apoyo. Aquí puedes mantener tu foco en el mundo, pero con la mayor seguridad de que tu familia está contigo y de que tu destino está asegurado.

La revelación sucede a criterio de tu Familia Espiritual y de los Invisibles, que guían a tu Familia Espiritual y la representan. Algunas personas pasan muchos años queriendo esta revelación, esperándola con urgencia, pero no ocurre para ellas. Otras ni siquiera han pensado en ella, y sin embargo, para ellas ocurre. ¿Por qué es esto? Tiene que ver con la disposición de la persona y el propósito. Algunas personas necesitan esta experiencia para confirmar su lealtad al Conocimiento. Para otras, este tipo de experiencia sería un gran contratiempo. Les asustaría, les desorientaría, les distraería o les intrigaría. Hasta que tus inclinaciones más profundas sean reconocidas y honradas, y hasta que tu experiencia y tu foco primarios sean estas inclinaciones y no el tener grandes y maravillosas sensaciones en la vida, la revelación no será recomendable para ti y no se producirá.

La revelación tiene que ver con el propósito y el estar preparado. Para algunas personas, la espiritualidad debe ser una corriente muy sutil en sus vidas, algo que reconocen pero que en sí mismo no es el tema central o el foco. Las experiencias espirituales intensas no son necesarias para ellas y, de hecho pueden ser un impedimento. Sin embargo, para aquellos cuyo servicio al mundo pretende ser más un puente entre la vida Divina y la humana, estas experiencias espirituales son más probables. Pero, de nuevo, no vienen a demanda.

Espera, entonces, si puedes avanzar en el camino del Conocimiento de la Comunidad Mayor, una revelación gradual. A medida que tus ojos se aclaren, tu mente se haga más libre y tu experiencia del Conocimiento se profundice, comenzarás a sentir que tienes una afinidad con el Cielo. Tu afinidad no será idealista. No será filosófica. No será teológica. No será ambiciosa. No será un deseo. Será simplemente algo que está ahí. No tendrás que hablar de ella. Simplemente estará ahí, porque estarás abierto a ella. No irrumpirá en ti. No te conmocionará. En cambio, permanecerá contigo quieta y profundamente. Y su presencia será penetrante.

La revelación es algo que debe suceder para ciertas personas en ciertos momentos, porque ellas no pueden retrasarse por más tiempo. Deben comprometerse ahora. Deben dar un siguiente paso crítico. Otros están esperando por ellas. Incluso si piensan que no están preparadas, deben asumir su papel y su responsabilidad.

La Sabiduría del Cielo determina esto. Tú mismo no puedes hacerlo. No luches por la revelación. No la establezcas como parte de tus planes y tus metas. Establece en cambio convertirte en un estudiante del Conocimiento y procede pacientemente sin pretender grandes proyectos, propósitos o capacidades para ti mismo. Entonces te acercarás al Cielo, porque te acercarás a lo que el Cielo te ha dado. Cuanto más profunda sea tu relación con el Conocimiento, más profunda será tu relación con lo Divino. Una relación no consiste de imágenes y manifestaciones fantásticas. Se trata de una presencia permanente.

Tú tienes una relación con tu Familia Espiritual. Esta puede ser experimentada, pero debes acercarte a ella. Te acercarás según te acerques al Conocimiento dentro de ti, porque el Conocimiento y tu Familia Espiritual están íntimamente relacionados. Uno te recordará el otro.

Cuanto mayor sea tu sentido de propósito, mayor será tu memoria de tu origen. No será un recuerdo de imágenes o eventos, sino de la experiencia de la relación misma. Cuanto mayor sea tu experiencia de propósito, mayor será tu experiencia de destino. Cuanto más tengas un sentido de a dónde te diriges y de que solo estás temporalmente involucrado en el mundo, menos amenazado te sentirás por sus apariencias y sus tragedias.

Muchas personas afirman tener experiencias reveladoras. Dicen que los ángeles se les presentan y que reciben información fantástica. Dicen que todo tipo de eventos dramáticos están ocurriendo regularmente como parte de su experiencia. Sé muy escéptico. Es posible para ti estar en contacto con otras mentes en otras dimensiones. Es posible que puedas estar en contacto con las mentes de otros mundos. Es posible que puedas estar en contacto con otras mentes en este mundo, sin saber con quién estás hablando o cuál es su intención o motivación. Es por eso que los estudiantes del Conocimiento no se meten en este tipo de cosas. Es por eso que los estudiantes del Conocimiento permanecen cerca del Conocimiento y cerca de la vida, y no se desvían tratando de tener experiencias increíbles. Es por eso que los estudiantes del Conocimiento no se involucran en controversias ni en presumir o alardear de sus grandes experiencias o de su última visión, o de cómo un ángel o algún otro tipo de entidad divina se ha comunicado con ellos. Esto es encantador e intrigante, tal vez, pero no conduce a nada y de hecho puede ser una distracción peligrosa, impidiendo a la gente conocer y enfrentar las verdaderas necesidades y desafíos de sus vidas que les están llamando, incluso en este momento.

A medida que avances, oirás mucho acerca de experiencias espirituales siendo descritas o discutidas por otros. Sé discreto. No entres en estas discusiones. Por lo general no tienen sentido. Las personas que hablan de estas cosas no saben de lo que están hablando. Aquellos que saben han aprendido a no hablar, excepto en raras ocasiones y a determinadas personas. Y aun así, ¿cómo se puede describir una experiencia auténtica? Si las personas a las que estás hablando no han tenido esta experiencia, creerán que les estás engañando o bien serán cautivadas por lo que estás diciendo. En esto no hay ningún beneficio, pues la sospecha y el estar fascinado no son útiles en el aprendizaje del Camino del Conocimiento. Para la persona que ha tenido esta experiencia, las palabras no son necesarias. Un simple reconocimiento basta.

La conversación, la especulación, el argumento y el debate son involucraciones derrochadoras para el alumno del Conocimiento. Buscar contacto Divino, experiencias angelicales o una dicha prolongada a expensas de tu experiencia en el mundo no es el énfasis del estudiante del Conocimiento. Tú has venido aquí para aprender a trabajar, a dar y a comprender. No has venido para soñar, fantasear o para encontrar una manera de volver a tu Antiguo Hogar. Se te envió al mundo a un gran costo y esfuerzo, ¡pero tan pronto como te das cuenta de que estás en el mundo y de que has venido de otro lugar, ideas un plan para salir de aquí! Dices: “Quiero salir de aquí. ¡Esto es difícil!” Sin embargo, tu Familia Espiritual quiere que estés aquí. Ellos hicieron un gran esfuerzo para traerte aquí. Ellos ya han proporcionado mucha asistencia para que te conviertas en un ser humano funcional y puedas aprender algo más grande en la vida. ¿Por qué tratar de escapar con el trabajo sin terminar?

El trabajo te será revelado a medida que avances. No necesitas decir: “Bueno, yo decidiré qué tipo de trabajo me suena bien. Me gusta hacer este tipo de trabajo. Esto se ve bien. Esto no parece demasiado difícil, peligroso o desagradable.” Escucharás mucha especulación acerca de las llamadas y los propósitos autodefinidos de las personas, pero es mejor que el estudiante del Conocimiento evite estas conversaciones, porque no representan la sabiduría. Sus experiencias más profundas solo pueden ser compartidas con ciertas personas en ciertas formas y en ciertos momentos. La gran mayoría de las veces tú tendrás que mantenerlas para ti mismo, incluso alrededor de otros estudiantes del Conocimiento. No desperdicies algo que es sagrado y significativo. No reveles algo que está creciendo y germinando dentro de ti o de lo contrario perderá su vitalidad y potencia en tu vida.

Toda esta habladuría sobre la espiritualidad es para ganar autoconfianza y obtener reconocimiento, lo cual también es para la autoconfianza. ¿Y qué es la autoconfianza sino consolar a la mente personal? No uses lo que es sagrado para lo que es temporal y débil. Deja que la mente personal aprenda la moderación, la discreción, el discernimiento y la tolerancia. Si la Sabiduría va a ser siempre una realidad en tu vida, tienes que aprender estas cosas. Oh, sí, tú encontrarás muchas personas con las que puedes tener conversaciones espirituales muy interesantes. Habrá mucho presumir y mucha autoproclamación. Habrá muchas comparaciones y críticas. Alguien dirá: “Bueno, mi Maestro es muy grande.” Otros dirán: “Oh, mi maestro es muy grande.” Otros dirán: “Yo he estudiado cinco religiones diferentes.” Otros dirán: “Yo he leído quinientos libros.” otros dirán: “Oh, yo lo sé todo sobre esta teología”. Y otros dirán: “¡Oh, sí, pero este otro camino espiritual es mucho mejor!” Es mejor que el alumno del Conocimiento evite estas conversaciones y que, si se encuentra en medio de ellas, permanezca en silencio y atento.

Aquellos que saben llevan la presencia consigo. Y esta presencia ha podido crecer porque ellos no han sido indiscretos. No han tratado de usar su experiencia para ganar un beneficio personal. En vez de eso, han dejado que se haga más fuerte y más intensa en su interior. Esto les da un sentido de presencia. Tú no encontrarás esto en aficionados ociosos o en personas que son como turistas en un universo espiritual. Sin embargo, lo encontrarás en aquellos que han tenido que enfrentarse a sus propios umbrales, que han tenido que cruzar sus propios ríos, y que han tenido que experimentar y enfrentarse a sus propias dudas y temores y a las despilfarradoras consecuencias de sus errores. Estas son personas que están siguiendo algo inexplicable que no tratan de definir o utilizar. Su silencio es profundo y acogedor. Ellas están con el Misterio, y el misterio está con ellas. A través de ellas pueden surgir y permanecer un mayor Conocimiento, un mayor confort y un Mayor Poder. Esta es la revelación permanente. Alguien que está con el Misterio puede compartir el Misterio.

Esto, entonces, es lo que tú quieres buscar. Esta es la evidencia de la revelación. La separación de los cielos y las huestes angélicas descendiendo son cosas para los libros de historias y mitología. La revelación real ocurre en lo más íntimo de una persona. Es algo que solo puede sentirse, y lo sentirás en presencia de aquellos que están cerca del Misterio —aquellos que no han desperdiciado su regalo, sino que lo han dejado crecer; aquellos que han aprendido a permanecer quietos, silenciosos y observadores; aquellos cuyas mentes están suficientemente libres del pasado para no necesitar juzgar y evaluar cada nueva experiencia y encuentro que están teniendo; aquellos que son suficientemente fuertes en el Conocimiento para no necesitar usar su poder o la admisión de sus debilidades para llamar la atención o ganar reconocimiento.

Cuando pienses en la revelación, piensa en esto. No te vuelvas romántico y tengas delirios de grandeza. Estas cosas pueden atraer mucha atención, pero no pueden generar devoción, porque solo el Conocimiento puede generar devoción. Estas cosas atraen el apego y la ambición, pero no pueden llevar a alguien a unificarse, porque unificarse es estar con el Conocimiento. Estar sin el Conocimiento es ser premeditado, ambicioso, astuto, listo, manipulador, perspicaz y calculador. Ten cuidado. Esto es evidencia de que el Conocimiento está ausente.

La revelación crece lentamente. Crece con el Conocimiento, ya que con el Conocimiento viene una experiencia y un sentido de origen y destino que el mundo no puede desafiar. Es algo que es sentido y sabido. Los detalles no son importantes. Cuanto más cerca estés de tu objetivo, más tendrás esta experiencia. Cuanto más seas capaz de ganar una relación con el Conocimiento, sin abusar de este privilegio, más crecerá esta experiencia para ti. Cuanto más libre tu mente esté de pasadas referencias, más espacio habrá dentro de ti para llenarlo de la Gracia. Esta es la revelación. Esto es acercarse a lo Divino, sin destruirte o inhabilitarte a ti mismo como persona. Esto es lo que te permite convertirte en un traductor, un medio para que una mayor realidad se exprese en el mundo y para que grandes regalos sean dados, incluso en las circunstancias más simples y mundanas.

Recuerda, Dios está trabajando detrás de las escenas, reclamando a los separados a través del Conocimiento, a través de individuos inspirados y por medio de relaciones significativas. Dios no hace un gran espectáculo. No quiere personas inclinándose y convirtiéndose en esclavos, de mala gana, con resentimiento, hostilidad y amargura. Aquello de lo que estamos hablando no es un poder temporal. No es una persuasión mundana. No es como trabaja la mente personal, es algo diferente. No es como trabajan los gobiernos del mundo, es algo diferente. Dios no te amenaza. Dios no te atormenta. Dios no te seduce. Dios está presente para ti, y tú tienes la oportunidad de estar presente para Dios.

Esta relación, sin embargo, la cual es tan primaria, no puede ser nunca tu único centro de atención, porque Dios quiere que tus ojos se vuelvan hacia el mundo donde has venido a servir y a trabajar. Cuanto más permanece Dios contigo según tu trabajo progresa y se vuelve una experiencia más profunda y un mayor compromiso para ti, más crece Dios en tu experiencia. Aquí Dios se vuelve un contexto más que un individuo, más una mayor experiencia de relación que una autoridad. De este modo, Dios puede trabajar a través de ti sin distraerte. De este modo, puedes trabajar con Dios sin perder tu enfoque en el mundo.

¿Cómo puede ser que algo tan poderoso pueda trabajar a través de algo tan pequeño y validar, honrar y redimir lo que es pequeño? Esto representa el gran genio del Conocimiento en el universo. Este es Dios. Dios es grande, tú eres pequeño. La luz trabaja a través de ti, no te ciega. La presencia mora contigo, no te abruma. La Sabiduría puede hablar a través de ti, no te suprime. Tú eres el énfasis; Dios es la fuente. Aquí tu mente y tu cuerpo necesitan convertirse en vehículos para una mayor expresión y propósito. Permitir que esto se manifieste en formas específicas y mundanas donde está destinado y donde es necesario —esto es la revelación.

La Revelación, entonces, es una experiencia lenta y creciente de propósito, significado y dirección en la vida. Ella emergerá para ti si la permites estar presente en tu vida y no intentas utilizarla para obtener ventajas sobre otras personas. Ella se convertirá en el fundamento absoluto para ti. Entonces, lo que des en el mundo será bendecido con una mayor experiencia de presencia. La gracia estará contigo. La gente experimentará esto en tu presencia. Aquí les darás algo inexplicable que las palabras no pueden expresar y que incluso las acciones no pueden demostrar. Esto es lo que encenderá el Conocimiento en su interior, porque su respuesta a la Gracia vendrá del Conocimiento en su interior, y no de sus mentes personales. Esto es una iniciación, y esto es evidencia de la obra de Dios en el mundo. Para estas personas será una revelación, pero nadie será glorificado. No se cometerán errores en la evaluación, porque nadie reclamará poderes grandiosos. No habrá avatares. No habrá santos. Algo mágico y maravilloso ocurrirá entre vosotros, algo duradero y penetrante, no súbito y romántico.

Si piensas de nuevo en tu vida, tal vez puedas recordar uno o dos individuos con quienes tuviste esta experiencia, esta perdurable sensación de presencia. Recuerda qué sutil era pero aun así qué única. Recuerda cómo te sentías en su presencia, cómo había algo inusual en ellos —algo de lo que ellos no hablaban, algo que no declaraban—. Había algo extraño en ellos. Había una presencia permanente con ellos. Tal vez no hay palabras que puedan describir esta experiencia, pero puede ser recordada, ya que destaca en marcado contraste con todos los otros encuentros que has tenido, ya se trate de encuentros agradables o no.

Ya que Dios trabaja detrás de las escenas, la revelación se produce detrás de las escenas. Esto se hace así porque funciona. Entonces las personas se dan a sí mismas. No hay esclavitud. Entonces las personas se abren, y reclaman los resultados. Entonces las personas se honran mediante la sagrada celebración de su Mayor Fuente.

La revelación es parte de tu renovación. Es muy probable que sea muy lenta y muy gradual. No la experimentarás cada momento. De hecho, puede haber grandes lagunas de tiempo entre tus experiencias, pero estas lagunas disminuirán a medida que avances. En lugar de una vez cada dos años, tal vez será una vez cada seis meses, y luego una vez cada tres días. Esto no importa, ya que tú avanzarás. La revelación no tiene que suceder en cada momento, ya que has aprendido a vivir sin ella. Sin embargo, cuando está contigo te abres a ella gentilmente, y sabes que la presencia está contigo porque hay espacio en ti para que la presencia lo llene.

¿Sucederá la revelación para ti? Hazte un estudiante del Conocimiento. Acércate al Conocimiento. Asóciate con los que están avanzados en el Conocimiento. Y asóciate con aquellos que están empezando como tú. Olvida lo que has aprendido antes. No pienses que ya eres un estudiante avanzado. Sé un principiante. Ten una mente abierta. No afirmes estar avanzado. ¿Cómo puedes saber si eres un estudiante avanzado? En un momento dado puedes sentir que has llegado muy lejos, mientras que al día siguiente puedes sentirte como si estuvieras al principio. ¿Cómo puedes determinarlo? ¿Cómo puede la mente personal entender estas cosas? Ella solo puede aceptar. Y a medida que acepte será transformada, porque un Poder Mayor emergerá poco a poco dentro de ti y dará a tu mente personal una sensación de seguridad que nunca podría haber recibido de ninguna otra cosa. Entonces tu mente personal se pondrá al servicio de un Poder Mayor dentro de ti. De este modo, tu cuerpo servirá a tu mente y tu mente servirá a tu espíritu, lo cual representa la relación correcta. Entonces escaparás de la confusión y la ambivalencia, lo cual representa una gran libertad. Con esta libertad, la Gracia permanecerá contigo. Se te revelará porque tendrás la capacidad para ella y estarás abierto a ella. En silencio, en quietud, la Gracia de Dios vendrá a ti.