Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 25 de abril de 2007
en Ciudad Vieja, Jerusalén

Texto original: The Great Faith

Audio original: no disponible online

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Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Es necesario ahora considerar qué es la verdadera fe a la luz de los grandes cambios en el mundo, con la llegada de las Grandes Olas de cambio que barrerán la faz del mundo, con la Gran Oscuridad que hay en el mundo. Tu comprensión de la fe debe cambiar. Debe tomar un lugar más alto, una posición más segura, una comprensión y expresión más auténticas.

Esta fe debe apoyarse en lo que no es visible, no en lo que se ve. Debe apoyarse en lo que se sabe y se siente más profundamente. No puede apoyarse en las apariencias. No puede apoyarse en las manifestaciones de las naciones y las religiones, o sufrirá terriblemente y te fallará en tiempos de crisis y gran necesidad.

Tu fe debe estar en algo más grande que lo que la humanidad ha creado. Debe estar en algo más grande que lo que las instituciones del mundo han creado.

Como ves, el propósito de tu fe es mantener tu mente enfocada en el gran poder que reside dentro de ti y dentro de las mentes y los corazones de todos los que habitan aquí. Es este poder dentro de ti y a tu alrededor lo que debe ser el centro y la sustancia de tu fe.

Porque considera lo siguiente: si tu fe se apoya en las manifestaciones de la vida —en las creaciones de la humanidad, en lo que las instituciones humanas han desarrollado—, entonces ¿cómo podrás mantener esta fe en el futuro?

¿Qué le sucederá a tu fe cuando las naciones choquen, cuando se cometan actos terribles contra personas inocentes en el nombre de Dios y la religión? ¿Qué le sucederá a tu fe cuando las personas pasen hambre y la hambruna crezca, a medida que los aprovisionamientos de agua y alimento del mundo disminuyan debido a la degradación ambiental y el abuso? ¿Qué le sucederá a tu fe cuando los sitios sagrados sean profanados, cuando lugares amados por las personas sean destruidos por el alboroto, la competición, el conflicto y la guerra?

¿Qué le sucederá a tu fe en estos escenarios? Si crees que Dios es el autor de todo lo que está ocurriendo, ¿cómo justificarás estas cosas? ¿Cómo seguirás considerando que Dios es sagrado, misericordioso y beneficioso si piensas que Dios es el autor del comportamiento y los conflictos humanos?

Aquí debe haber una aclaración. Aquí debe haber una mayor comprensión, o la fe te fallará si es que no lo ha hecho ya.

Existen en actualidad muchas personas cuya fe ha sido ya destrozada. Ellas se han hecho cínicas y su miedo se ha vuelto justificado. No creen en una mayor promesa para la humanidad. Y si son religiosas, pensarán que la humanidad sufrirá el peso de la recriminación y el castigo de Dios.

Estas personas piensan estas cosas porque han perdido la fe en lo que es más esencial en la vida. No saben de la gran dotación del Conocimiento —una mayor inteligencia que ha sido dada a la familia humana y que reside dentro de cada corazón, como un potencial dentro de cada persona.

Ellas han visto cómo sus sueños son destrozados por la corrupción, la degradación y el conflicto humanos. Y ahora sus corazones están cerrados y sus mentes son oscuras. Ellas sucumbirán fácilmente a la Gran Oscuridad en el mundo, la cual hablará a su miedo, a su ira y a su desconfianza.

Ellas desconocen la gran dotación del Creador de toda vida. Es esta dotación —esta inteligencia más profunda, este poder misterioso, esta fuerza invisible— la que debe ser la fuente y el foco de tu fe.

Todas las cosas a tu alrededor pueden cambiar. Todas las cosas a tu alrededor están sujetas a la destrucción y a la profanación. Pero lo que Dios ha puesto dentro de ti está más allá de la corrupción y el engaño humanos. Esta más allá de la manipulación y la seducción por fuerza alguna, ya sea una fuerza humana o una fuerza de más allá de vuestro mundo.

Este poder mayor dentro de ti está aquí para guiarte, protegerte y llevarte a tu máxima expresión en tu vida y a tus mayores contribuciones al mundo y a toda la vida aquí. Él está dentro de ti en este momento. Y estará dentro de ti en cada momento a pesar de lo que suceda en tu exterior.

Si tu fe está en las cosas que se ven y se tocan, entonces te estás colocando en una situación de gran vulnerabilidad y estás asegurando que tu futuro esté repleto de cólera, desilusión, shock y tragedia.

Estás entrando en tiempos muy turbulentos en el mundo. El mundo está en declive y sus recursos están disminuyendo. Sin embargo, la población humana continúa creciendo. Ha habido un gran daño a los recursos que sostienen la vida de este mundo, y el medioambiente ha sido comprometido en un grado muy alto. Y hay fuerzas de más allá del mundo que están aquí para aprovecharse de una humanidad débil y dividida.

¿Dónde pondrás tu fe en presencia de todas estas graves penurias y desafíos? ¿Cómo podrás mantener tu enfoque en la gran promesa de la humanidad? ¿Cómo evitarás perder la fe en ti mismo, en otra gente, en las naciones, en los gobiernos y en Dios, mientras tu mundo experimenta cambios cataclísmicos? Tu vida está destinada a tener una decepción, confusión y desilusión inmensas si tu fe está en las cosas que se ven, se oyen y se tocan.

Es el gran poder del Conocimiento —el Misterio, la evidencia de las cosas invisibles— lo que debe ser el centro de tu fe, lo que debe ser el corazón de tu religión, lo que debe ser la fuente de tu ánimo, tu sabiduría y tu guía.

Esta es la gran fe. Esta es la fe que requiere refuerzo. Esta es la fe que te pedirá poner tu confianza en un gran poder invisible —un poder que solo puedes experimentar intermitentemente o incluso raramente.

Este poder mayor ha sido conocido por los verdaderos practicantes de la religión a lo largo de las eras. Sin embargo, sigue sin ser reconocido por casi toda la gente sin que importe su nación o su tradición de fe.

Es por esto que hay un Nuevo Mensaje de Dios en el mundo —un Mensaje para restaurar esta fe, para enfatizar su importancia y para mostrarte cómo esta fe te hace libre de la vulnerabilidad, libre de la ira y libre de la decepción y la desilusión.

Tú puedes perder la fe en todas las cosas que se ven y se tocan, pero tu fe en el Conocimiento debe permanecer fuerte. Si esto puede ser así, entonces serás capaz de resistir las Grandes Olas de cambio sin perder tu apreciación por tu naturaleza Divina y la naturaleza Divina de todos los otros que habitan aquí. Serás capaz de practicar el perdón, la tolerancia y la moderación —cosas que de otra manera perderías sin esta gran fe.

Esta gran fe te asegura que el poder de Dios está aquí para guiarte, protegerte y conducirte a grandes logros en la vida. Sin esta fe no verías esta posibilidad mayor, no reconocerías los signos dentro de ti y no prestarías atención a la dirección que se provee.

Porque serías sobrepasado por el mundo a tu alrededor, influido por los agravios, la rabia y el conflicto que verás y oirás a tu alrededor. Te perderías, barrido por las Grandes Olas de cambio, sobrepasado por el sufrimiento humano, abrumado por un mundo que no podrías comprender. Y tu mente se llenaría de cólera, miedo y [deseos de] venganza.

Tu destino entonces se vuelve claro, porque sin esta gran fe caerás en la oscuridad y perderás tu conexión con lo Divino. Tú rezarás por que las cosas cambien. Rezarás por que las cosas mejoren. Rezarás por que tu vida sea respetada. Pero todas tus oraciones estarán llenas de miedo y malentendido. No estarán basadas en la gran fe que debes tener para poder aguantar las Grandes Olas de cambio y ser una luz en un mundo de oscuridad.

Pero el Conocimiento no está aquí simplemente para guiarte y protegerte. Está aquí para permitirte descubrir y expresar los mayores regalos que has traído al mundo.

Has venido al mundo en un tiempo de gran cambio y convulsión. Este gran cambio y convulsión, en vez de derrotarte, en vez de llevarte a la confusión y a la oscuridad, realmente extraerá de ti los regalos que has venido a dar. Porque este es el mundo que has venido a servir. Sus circunstancias darán definición a tu mayor propósito y significado aquí.

Tal vez puedas empezar a ver aquí que las circunstancias que de otro modo te derrotarían son las mismas circunstancias que te iluminarán y harán salir tus grandes regalos para el mundo. Esta es una respuesta totalmente diferente de la respuesta de la mayoría de gente a tu alrededor. Esta es una respuesta totalmente diferente de la que tendrías si no sostuvieras la gran fe dentro de ti.

Porque tanto si la humanidad está levantándose o está cayendo, el poder del Conocimiento está dentro de ti. Tú puedes amplificar este poder en otros compartiendo la gran fe con ellos y compartiendo el Nuevo Mensaje de Dios con ellos, el cual habla de esta gran fe y enfatiza su importancia vital tanto ahora como en el futuro.

Este es el Poder de Dios dentro de ti. Esta es tu conexión con Dios. Esto es lo que satisfará la necesidad más profunda de tu Alma, la cual no es satisfecha por todos los placeres y excitaciones del mundo.

Pues el Alma necesita comprender su propósito y cumplirlo aquí en el mundo. Esta es la gran necesidad de tu Alma. Y esta necesidad puede satisfacerse incluso si las civilizaciones están chocando, incluso si toda esperanza parece estar perdida en las mentes y corazones de las personas a tu alrededor.

¿Quién guiará a estas personas salvo aquellos que tengan esta gran fe? ¿Quién las restaurara y les dará fortaleza, coraje y sabiduría salvo aquellos que tengan esta gran fe? ¿Quién será una luz en el mundo y quién será capaz de contrarrestar la Oscuridad Mayor en el mundo salvo aquellos que tengan esta gran fe?

¿Quién será capaz de ver más allá de las divisiones de las ideologías religiosas y las interpretaciones históricas, y quién será capaz de enmendar los conflictos que existen entre las religiones del mundo salvo aquellos que tienen esta gran fe? ¿Quiénes serán los que mantengan la paz, los que no recurrirán a la violencia, los que no tomarán partido y no lucharán salvo aquellos que tengan esta Gran Fe?

Tú debes tener fe entonces en lo que el Creador de toda vida ha puesto dentro de ti para guiarte, protegerte y llevarte a tu mayor expresión y logro en el mundo.

Tu confianza en cualquier otra cosa debe ser muy reservada y condicional. Porque es mucho lo que cambiará y debes permitir que este cambio suceda. Puedes hablar contra sus peligros y puedes tratar de contrarrestar sus consecuencias más perjudiciales, pero debes permitir que este cambio ocurra.

Lo que puedes dar a las personas es alimento, agua, refugio y la gran fe. Cuidar a la gente, alimentarla, auxiliarla y darla la gran fe —esto es lo que se necesitará—. Porque la gran fe es lo único que le dará un futuro a la humanidad. Solo la gran fe os permitirá a ti y a otros navegar las difíciles aguas por delante. Será tu balsa en los mares turbulentos.

Solo esta gran fe le mostrará a la humanidad que tiene motivos para unirse en su propia defensa y para la protección del mundo. Es esto lo que permitirá a la humanidad tener un mayor futuro, un futuro mayor que su pasado. Sin embargo, este futuro no se basará en mandatos políticos o ideologías religiosas. Se establecerá y se construirá sobre una gran fe.

Solo el poder del Conocimiento dentro de ti puede resistir las vicisitudes de la vida y los conflictos del mundo. El Conocimiento está aquí, dentro de ti y dentro de cada persona, con la misión de hacer una contribución específica y única a un mundo en necesidad. El Conocimiento dentro de ti está enteramente preparado para lidiar con las dificultades futuras incluso aunque tú mismo no lo estás.

Solo el Conocimiento dentro de ti puede permanecer puro e inafectado incluso aunque las personas a tu alrededor estén enfurecidas, aterrorizadas e inciertas. Es la certeza que nace del Conocimiento la que será tu verdadera consejera y tu verdadera guía y será la evidencia de un Poder Mayor dentro de ti y dentro del mundo.

Tú trabajas por el bien. Tratas de aliviar el sufrimiento. Sin embargo, debes hacer esto bajo la guía del Conocimiento, de lo contrario el mundo te capturará y te llevará. Caerás en sus divisiones y sus conflictos y tomarás partido y lucharás.

Incluso tu deseo de servir a la humanidad debe ser guiado por este poder mayor dentro de ti. De no ser así, tu deseo de dar se construirá sobre tus propias ambiciones, tus propios ideales y tus propias quejas. No será puro y no será efectivo. Tus deseos de un mundo mejor, e incluso tus ideas sobre cómo establecer un mundo mejor en cualquier campo del saber que te interese o en el que tengas experiencia, debe ser guiado por el Conocimiento. Si no, tus ideas y tus acciones no serán efectivas.

Porque solo Dios tiene una respuesta para el futuro. Tú no tienes una respuesta. El cambio que está sobre la humanidad es por mucho demasiado grande para comprenderlo con tu intelecto. Es por mucho demasiado grande para resolverlo con tu intelecto sin esta gran fe y sin este poder mayor.

Tú como individuo y la humanidad como un todo estáis siendo llevados a un punto de desesperación donde debéis encontrar el poder del Conocimiento o correr el riesgo de fracasar y colapsar.

Por eso hay un Nuevo Mensaje de Dios en el mundo, porque es únicamente este Poder Mayor lo que puede salvar a la humanidad. Es únicamente esta gran fe la que puede pasar por alto las divisiones de la humanidad —las divisiones culturales, las divisiones religiosas, las divisiones de raza y las divisiones del poder económico—. Es solo esta gran fe la que no es afectada por el pasado —por la turbulenta, violenta y grave historia de la familia humana.

El Nuevo Mensaje habla a la necesidad del Alma y a la necesidad de encontrar y cumplir tu misión en el mundo. Pues no estás aquí por accidente. No has sido simplemente arrojado por el agua sobre la costa. Viniste aquí con un propósito. Has venido a servir a un mundo en necesidad y para hacer una contribución única y específica. Sin embargo solo el Conocimiento dentro de ti sabe realmente cuál es.

Las personas son muy impacientes y quieren tener respuestas inmediatamente, por tanto crean respuestas que les atraigan y que les hagan sentirse bien y confortables, a salvo y seguras. Pero estas nociones, estas ideas y estas propuestas no tienen ningún poder ante las Grandes Olas de cambio. Ellas se desmoronarán bajo el peso del destino humano. Son simples deseos. No hay ninguna fortaleza, sabiduría o seguridad en ellas.

Debes tener un poder mayor dentro de ti con el que poder contar. Debes tener una gran fe en este poder. Esta fe no debe construirse sobre las cosas que puedes ver y tocar o sobre ideas y sistemas de creencias. Debe tener una mayor base. Porque las bases de la religión y las bases del gobierno temblarán todas, y en algunos casos incluso colapsarán frente a las Grandes Olas de cambio.

Debes tener una base que es mayor que el mundo. Debes fortalecer esta base tomando los Pasos al Conocimiento, aprendiendo el Camino del Conocimiento, recibiendo el Nuevo Mensaje de Dios y reconociendo esta gran fe en todas las grandes tradiciones religiosas del mundo.

La gran fe no es nueva; tan solo ha sido olvidada. Solo ha sido ensombrecida por los rituales, la historia y las creencias. Ha sido olvidada. Las personas creen en instituciones, en santuarios, en rituales y en interpretaciones históricas. Ellas siguen a grandes líderes, avatares, salvadores y santos. Pero han olvidado lo más importante: la gran fe.

Cuando reces, pide que el Conocimiento se fortalezca y te guíe —que te revele tus errores, que te muestre tus debilidades y que te muestre lo que debes corregir, lo que debes fortalecer y lo que debes dejar a un lado—. Pide su consejo y su sabiduría, y pide además la fortaleza para seguirlo, el coraje para seguirlo y la libertad que él te dará.

Si vas a seguir este gran camino debes tener esta fortaleza, este coraje y esta libertad. Estas cosas no vendrán todas al mismo tiempo. Las ganas poco a poco, paso a paso. Construyes tu conexión con el Conocimiento. Tomas conciencia del Conocimiento y te haces sensible a él. Comienzas a escuchar sus mensajes y sus advertencias. Sientes la limitación que te proporciona y permites que propulse tu vida en cierta dirección.

Aprendes con el transcurso del tiempo a distinguir el poder del Conocimiento entre todas las otras fuerzas dentro de tu mente —entre todas las otras compulsiones e impulsos, ideas y persuasiones—. Aprender y desarrollar esto toma tiempo.

Debes aprender y desarrollar estas cosas para que la gran fe se haga sustancial y real para ti y su inmenso servicio para ti y para la humanidad sea comprendido.

Por tanto, reconoce lo que merece tu fe y tu devoción. Comprende que lo que es invisible tiene todo el poder y lo que se ve es lo que es débil y vulnerable. Aquí verás que Dios es grande y que el mundo es pequeño, que las naciones y religiones son vulnerables y que las debilidades humanas están en todas partes.

Aquí verás que todo lo que te ocurre en la vida te mostrará o bien la evidencia del Conocimiento o bien la necesidad del Conocimiento. Con este entendimiento, todo lo que suceda confirmará tu gran fe, la gran fe que debes tener ahora. Pues este es tu futuro y esta es tu promesa, esta es tu llamada y esta es tu misión.

Permite que el Nuevo Mensaje de Dios te revele esto sin compromisos ni distorsiones del pasado. Entonces podrás ver su evidencia en todas las grandes tradiciones religiosas. Aquí verás a los grandes maestros y a los grandes Mensajeros del pasado bajo una luz diferente. Y comprenderás sus acciones y su misión mucho más claramente, porque tu misión estará emergiendo dentro de ti lentamente según sigues los Pasos al Conocimiento.

Que el poder y la presencia del Conocimiento puedan acompañarte en este día. Que tu mente pueda aquietarse. Que puedas aprender a escuchar y a discernir la evidencia del poder mayor dentro de ti. Que puedas permanecer con él y puedas darle tu gran fe, porque aquí tu fe encontrará su verdadero hogar y su verdadera expresión.