Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
en November 14, 2014
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: Buddha and the New Message from God

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Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Buda es uno de los grandes Mensajeros enviado desde la Asamblea Angélica para traer corrección, pero también una nueva oportunidad para la familia humana. Su regalo fue único, y el tiempo en el cual él estuvo en el mundo fue oportuno para que su Mensaje se propagase.

Estas cosas no se pueden determinar estando sobre la tierra, porque no ves la imagen mayor de tu vida, ni la intención de Dios para el mundo a través del tiempo, ni cómo los grandes Mensajeros llegan en momentos decisivos, en momentos cruciales de la historia, para avivar el espíritu humano y mantener vivo el Conocimiento más profundo que Dios ha puesto dentro de cada persona, el cual quedaría sin duda oscurecido, disminuido y perdido de otra manera.

Primero debes comprender que Jesús, Buda y Mahoma han venido todos de la Asamblea Angélica. Dios es su Fuente. Dios ha enviado a cada uno al mundo en diferentes momentos, en diferentes partes del mundo, para entregar Mensajes únicos para continuar la construcción de la humanidad y de la civilización humana.

Esto forma parte del Plan Mayor de Dios, un Plan que no puedes comprender con tu intelecto, ya que va mucho más allá de este mundo para abarcar innumerables mundos y razas de seres. Seres muy diferentes de vosotros en apariencia. Pero, al igual que vosotros, ellos están viviendo en Separación en una realidad física, y Dios tiene un plan para todos.

Esta mayor visión es entonces necesaria para comprender el significado de la aparición de los Mensajeros en la Tierra, lo que esto significa y cómo cada uno es muy importante a su manera. Comprendiendo esto no habría ningún conflicto entre las religiones sobre quién es el maestro preeminente, quién es el mayor Mensajero o quién es el último profeta. Porque esto es solo una evaluación humana y no puede tener en cuenta el Plan Mayor de Dios. Pues solo Dios sabe cómo redimirte a ti y a todo el mundo y de hecho a todo el universo físico, que vive al margen de la Creación atemporal.

Ninguna teología, ninguna comprensión religiosa, ningún concepto humano ni ningún concepto en el universo pueden abarcar algo tan grande. Pero incluso escuchar Nuestras palabras te dará un mayor alcance y comprensión y con ello una mayor promesa de que otros puedan construir un mayor futuro en este mundo.

Buda llegó en un momento de gran decadencia y abuso religioso en su propia nación. Y aunque él nació príncipe, tuvo que renunciar a eso, como ves. Pero también tuvo que renunciar a la vida de puro asceta, porque se dio cuenta de que ninguna [de estas dos cosas] era realmente el camino correcto. Él tuvo que construir una práctica espiritual que estaba aparte de toda la mitología, la idolatría y el abuso jerárquico de las prácticas religiosas que eran tan frecuentes en su tiempo, y en muchas partes del mundo en ese tiempo —con el énfasis en el desarrollo interior, en la purificación y la clarificación de la mente y en alcanzar un entendimiento ético más elevado sobre estar en el mundo.

Lo que debes entender aquí es que él vivió en un tiempo en el que el cambio y el progreso social no era realmente posible. Esta fue una religión para construir la vida interior, no para impactar la vida exterior esencialmente, no directamente. Porque en ese período de tiempo no era posible crear verdadero progreso social. Eso tendría que esperar hasta épocas posteriores, y los Mensajeros de épocas posteriores enfatizarían eso porque vivían en un momento en el que eso era posible.

Lo más importante de entender aquí —debido a que su enseñanza tiene diferentes interpretaciones, diferentes escuelas de pensamiento— es que a pesar de lo mucho que te preparares espiritualmente, de lo clara que tu mente puede llegar a estar y de lo grande que sea tu capacidad para experimentar una realidad mayor, debes volver al mundo para servir.

El punto final de toda práctica espiritual no es la felicidad y el éxtasis. Es el servicio, la contribución. Para los Mensajeros siempre ha sido así. Pero para ti es así también. Porque fuiste enviado aquí para servir —en una capacidad mucho menor, sin duda, pero el énfasis sigue siendo el mismo.

No es lo que crees lo que es importante. Es aquello a lo que sirves, lo que estudias, lo que refuerzas dentro de ti mismo y lo que alientas en otros. Esa es tu práctica religiosa, como ves. Y todas las prácticas religiosas, no importa cuán simples o extravagantes puedan parecer, son todas para prepararte, en esencia, para poder vivir así.

Buda demostró que no tienes que ser un asceta o dejar el mundo por completo, porque ese no es el énfasis, como ves. Él tuvo que regresar al mundo y servir en las circunstancias más mundanas y a menudo difíciles, enfrentando todas las tragedias y abusos de su sociedad, hablando a lo más alto y a lo más bajo, hablando a la gente menos privilegiada, viajando con dificultades para entregar un mensaje esencial que podría comenzar a restaurar y redimir a la gente, a todo el que pudiera escucharle en su tiempo.

Así que nunca pienses que la práctica espiritual es para escapar del mundo, porque todos  escaparéis del mundo, tarde o temprano. Esperas que sea más bien tarde pero, tarde o temprano, todos  escaparéis del mundo. Es lo que hiciste aquí, lo que diste aquí, lo que reconciliaste dentro de ti mientras estabas aquí y lo que perdonaste dentro de ti mismo y sobre otros mientras estabas aquí, lo que [realmente] es el progreso, como ves.

No puedes regresar a tu Antiguo Hogar como una persona miserable, engañosa y condenatoria. Estas cosas deben ser  desaprendidas y reemplazadas mientras vives aquí, porque son el producto de vivir en Separación.

En tu Antiguo Hogar no tienen lugar ni realidad. No tienen causa ni expresión. Pero aquí, en un mundo de error y de queja, de tragedia y abuso, es el lugar perfecto, como ves, para limpiar tu mente, para aquietarte y volverte simple, para escuchar profundamente dentro de ti mismo, para renunciar a toda la parafernalia de la seducción y la gloria espiritual y a toda la  parafernalia de la religión, por una experiencia pura. Esto es lo que Buda enfatizó.

Pero es este servicio, como ves, este servicio desinteresado, la entrega sin fin, lo que hizo verdadero y real todo lo que había logrado en sus primeros años de práctica espiritual extrema. Esta es la gran lección de su vida, una lección que quizá muchos de sus seguidores han perdido.

Solo Dios conoce el camino hacia Dios. Solo Dios sabe cómo redimirte pura y completamente. Y Dios ha puesto el Conocimiento dentro de ti, una inteligencia más profunda, para llevarte a este Conocimiento, para llevarte a tu verdadero camino en la vida, para darte tiempo para limpiar tu mente, para reconciliar tu vida y elegir un camino mayor.

En una época en el mundo donde el cambio y el progreso social no eran realmente posibles en ningún sentido amplio, esta fue la contribución al mundo interior, a las búsquedas internas, al viaje interior, libre de los símbolos religiosos, libre de la ideología religiosa, libre de las creencias religiosas —el enfoque puro.

Todos aquellos que han seguido a este gran Mensajero deben entender que su práctica espiritual debe conducir a un mayor servicio. No hay escape de la vida. Hay solo servir a la vida. Y cuando termines habrás terminado, y no tendrás que venir aquí de nuevo. Pero incluso entonces pasarás a un nivel más alto de servicio, en servicio a la Asamblea Angélica que vela por este mundo y todos los mundos en el universo y todos los universos más allá de este.

Es un Plan tan grande, tan perfecto, tan elegante, tan inclusivo, que tu mente no es lo bastante grande para abarcarlo. Pero puedes experimentarlo —su presencia, su poder y su dirección innata, porque Dios ha puesto Conocimiento dentro de ti, y el Conocimiento está conectado a Dios, a tu Fuente.

Es tu estado natural. Te protegerá y te guiará en todas las cosas importantes en este mundo si puedes aprender a distinguirlo de entre todas las otras voces en tu mente, y reconoces cómo te guía y cómo se siente en tu experiencia; y te librará de todo el miedo, las distracciones y las convicciones que se interponen en el camino de este gran y necesario reconocimiento.

Es importante entender que Buda enseñó la importancia de la no violencia —no producir ningún daño, la voluntad de no dañar—, pues este es el corazón de todas las religiones del mundo si se entienden con claridad. Pero, por desgracia, no son entendidas claramente, porque mucho se ha añadido y mucho se ha cambiado; mucho ha sido alterado para satisfacer los apetitos de la gente a través del tiempo. Mucho ha sido casado con la cultura, la política y la creencia humanas.

Buda sabía que no podía cambiar el mundo, y por eso se volvió un camino y una vía de desarrollo. Pero es este desarrollo interior lo que es esencial, incluso en la época moderna, porque el Conocimiento existe más allá del ámbito y el alcance del intelecto, muy por debajo de la superficie de la mente. ¿Cómo lo encontrarás? ¿Cómo lo alcanzarás? ¿Cómo serás capaz de distinguirle  de tus propias maquinaciones y de las persuasiones e influencias de otros?

Esta es una pregunta esencial, que realmente no puedes responder por ti mismo porque no sabes el camino. Pero Dios ha puesto el camino dentro de ti. Y el Nuevo Mensaje de Dios para el mundo pretende restaurar el camino pura y claramente, sin ambigüedad, sin referencias al pasado, sin tratar de cumplir con comprensiones o profecías pasadas.

Porque Dios no está atado por esas cosas, y tú no puedes estar atado por esas cosas si estás moviéndote hacia delante y estás reclamando tu vida y el verdadero propósito que te ha traído al mundo, el cual solo Dios sabe, y solo el Conocimiento dentro de ti puede conducirte a descubrirlo.

Si comprendes el origen de todas las religiones y comprendes que ninguna religión puede gustar o guiar a todo el mundo, que ninguna enseñanza o maestro pueden ser la enseñanza o el maestro de todo el mundo, entonces puedes empezar a ganar una verdadera comprensión del Plan y la actividad de Dios en este mundo a través del tiempo.

Sin embargo muchas personas no tienen esta comprensión. Piensan que su religión es la única religión, o la religión final, o la mejor religión, y condenan a otros e incluso destruyen a los que no están de acuerdo. Esta es la religión sin el Conocimiento. Es la religión al margen de la Voluntad y el Plan de Dios. Es lo que la humanidad ha hecho para corromper y profanar este sagrado intento.

Buda fue guiado por la Asamblea Angélica, pero no quiso hablar de esto porque estaba tratando de llevar a sus estudiantes y oyentes a un nuevo dominio de compresión, lejos de dioses y fuerzas misteriosas y toda la fantasía y especulación que rodea estas cosas.

Fue la Asamblea Angélica quien le dijo que retornara y enseñara tras su autorrealización, un rol que solo aceptó con pesar. Pero era la verdad. Y es la verdad, tal como será la verdad para ti. No pienses que puedes apartarte del mundo y purificarte a ti mismo, porque solo serás enviado de vuelta con tu trabajo sin hacer, con tu obra sin finalizar, con la verdad sin reconocer

El Plan de Dios no es meramente darte felicidad, sino emplearte para un mayor bien, el cual te dará un tipo de felicidad y satisfacción que nada más en el mundo puede proveer —un sentido de corrección en tu vida, un mayor sentido de integridad, propósito, significado y dirección.

Ninguna otra cosa en el mundo puede darte estas cosas, sin importar lo grandes que sean tus búsquedas. Incluso tu deseo de ayudar a otros, si no es guiado por el Conocimiento, tendrá demasiada santurronería invertida en él para ser puramente eficaz.

Buda está con el Nuevo Mensajero de Dios, que ha sido enviado al mundo para recibir la mayor Revelación jamás dada a la familia humana, dada ahora en un tiempo de interdependencia global, dada ahora a un mundo  educado, un mundo que está haciéndose consciente de los problemas, dilemas y crisis globales.

No se le pide que se retire del mundo y se purifique a expensas de todas las demás cosas, porque él es el Mensajero. Y el Mensajero debe entregar el Mensaje. Y toda su preparación fue para convertirse en el Mensajero y entregar el Mensaje tal como debía entregarse.

Buda fue un Mensajero, no simplemente un individuo buscando la felicidad última. Y por sí mismo no pudo llevarse tan lejos como tuvo que ir para cumplir su misión aquí en la Tierra.

Que esto sea una comprensión para ti. Dios quiere hacerte funcional y parte de un Mayor Plan y de una Mayor Gracia en el mundo. En última instancia no se trata de la purificación de ti mismo. Siempre serás falible. Siempre tendrás dificultades. Siempre tendrás dudas periódicamente, incluso si tu mente es muy clara.

No se trata de purificarte a ti mismo. Solo Dios puede hacer eso. Pero debes dar los pasos y asumir las prácticas y las responsabilidades que serán tu trabajo que hacer. Porque eres tú el que debe hacer el trabajo. No puedes sentarte a esperar milagros. No puedes pedir sin fin que Dios haga las cosas por ti como si Dios fuera tu pequeño chico de los recados. No puedes descuidar tus responsabilidades —descuidando tu salud, descuidando tus relaciones, descuidando la importancia de tu trabajo en el mundo y tu desarrollo espiritual.

Un gran cambio está llegando al mundo. Este cambiará el mundo entero. El mundo tendrá un clima cambiante, una realidad física cambiante. La convulsión de las economías y las sociedades de las naciones será mayor que cualquier cosa que la familia humana haya visto antes.

No es el momento de estar ocioso. No es el momento de perderse en aficiones, fantasías y romances. Es ahora cuando la Llamada debe sonar con gran urgencia, porque o bien estás aquí para hacer una diferencia, o bien serás una persona que será sobrepasada por las Grandes Olas de cambio.

No pienses que esto no te habla directamente a ti. No pienses que el ejemplo del Buda no te habla directamente a ti. No pienses que sus logros e incluso sus errores no te hablan directamente a ti.

Es lo mismo con todos los Mensajeros. Su vida y su demostración te hablan a pesar de que no eres llamado en modo alguno a asumir tal gran manto de responsabilidad. Pero estás aquí para asumir una responsabilidad que no es de tu propia hechura, una responsabilidad que espera dentro de ti a que estés listo, dispuesto y serio, comprendiendo que tu realización solo puede venir de esto. Solo esto puede cerrar la brecha que separa la mente mundana de la mente más profunda dentro de ti, que es la parte eterna de ti que aún está conectada a Dios.

Buda ahora vela por sus seguidores desde la Asamblea. Le apenan los grandes errores de estos y sus grandes divisiones. Pero no puede interferir, como ves, excepto con ciertos individuos que pueden ser capaces de recibir su consejo. En cierto modo, su tarea ahora es más difícil de lo que fue cuando estuvo aquí en la Tierra. Sucede lo mismo con todos los Mensajeros, como ves, porque ellos deben supervisar lo que han creado. Y aquí es donde descansa la dificultad.

¿Puedes imaginar lo que Jesús ha tenido que experimentar al ver utilizarse el cristianismo como arma de guerra, genocidio y crueldad durante siglos y siglos, mientras la religión se usó para la búsqueda de poder y dominación? Imagínalo. Él no está viviendo en felicidad, disociado de todo lo que sucede. Él está observando, y tiene a muchos ayudándole.

Dios trae una nueva comprensión del Poder, el Plan y la Presencia de Dios en el mundo. Anteriormente, solo los verdaderos iniciados, los grandes místicos, los grandes maestros inspirados, pudieron ver esas cosas que ahora se te están diciendo a ti y a la gente de todo el mundo.

Porque la humanidad se está quedando sin tiempo para corregir sus grandes errores en cómo ha cuidado de este mundo, sus grandes errores perpetuando un conflicto interminable. Debe unirse ahora, no solo por elevados principios, sino para salvar la civilización humana del colapso interno y de la subyugación de fuerzas procedentes del universo, que ya están aquí en el mundo planeando socavar la autoridad humana.

No sabes la gran amenaza que se avecina en el horizonte y cuyos tentáculos están creciendo bajo tus pies incluso en este momento. Tú que vives una vida preocupada con tus deseos, tus miedos y tus problemas no ves cómo el mundo está cambiando y ha cambiado.

Aquí la Llamada es poderosa y urgente. La capacidad de responder hará toda la diferencia. La humildad y sinceridad de tu enfoque hará toda la diferencia para ti y para todo el mundo a tu alrededor.

Buda, Jesús y Mahoma están con el Mensajero, Marshall Vian Summers, enviado por Dios para recibir la Nueva Revelación para el mundo. Ellos están con él porque viene de su misma Asamblea. Él está consumando y clarificando su trabajo y llevándolo adelante en la próxima gran etapa de la evolución humana, que encara ahora los mayores desafíos en la historia humana.

No uses tu religión para oponerte al Nuevo Mensaje, porque este será un signo seguro de que no comprendes tu propia religión —lo que significa, quién la creó y qué le ha sucedido desde entonces.

Si entendieras la Fuente de los Mensajeros, la guerra religiosa finalizaría. Y verías que se lleva acabo puramente por poder y  venganza, como se está haciendo en el mundo de hoy, con tanta violencia y crueldad sin sentido.

Es por eso que Dios debe mostrar el Camino del Conocimiento, ya que solo este puede restaurar al individuo. Solo este puede crear la verdadera llamada, la verdadera atracción de la Presencia y el Poder religioso —dentro de la religión y más allá de la religión—. Para las personas de todos los credos y para las personas que no tienen tradición de fe, es la misma Llamada, como ves —la llamada a responder, la llamada a prepararse, la llamada a tomar los Pasos al Conocimiento, la llamada a renunciar a tu condena y odio, la llamada a restaurar tu vida lo mejor que puedas, la llamada a reorientar tu mente hacia el poder y la presencia del Conocimiento que vive dentro de ti, bajo de la superficie de tu mente.

Aquí lo que Buda enseñó acerca de la simplicidad, la concentración y la dirección interna se vuelve importante si alguna vez vas a escapar de la superficie turbulenta de tu mente. La Nueva Revelación de Dios trae las prácticas de claridad interna y quietud al mundo en la forma más simple posible para continuar, en los tiempos modernos, lo que fue originado por Buda hace tantos siglos.

No se trata solo de observar las prácticas y principios religiosos, las fiestas religiosas, las formas religiosas de adoración. El énfasis de Buda fue llevarte muy profundo hacia dentro. Y este énfasis es fomentado, repetido y resuena hoy en la Nueva Revelación de Dios para el mundo.

Solo el Conocimiento puede salvarte, por eso Dios lo ha puesto allí. Solo el Conocimiento puede salvar el mundo, porque con el Conocimiento no habrá guerra. Porque el Conocimiento dentro de una persona no puede estar en desacuerdo con el Conocimiento en otra —[porque] nace de Dios, nace de la Creación, que está totalmente unificada y en armonía.

Por tanto, las quejas y los problemas del mundo se pueden abordar de forma práctica y pragmática, sin odio ni condena. La religión no será utilizada como arma de guerra o como un estandarte de guerra. Porque no hay guerreros santos y no hay guerras santas. A los ojos del Cielo, usar la religión como justificación para la guerra es una abominación. No puedes hacer un pecado más grande contra Dios que este.

Si comprendes Nuestras palabras, verás que son de vital importancia. Pero ellas poseen más significado del que puedes ver al principio —Nuestra Voz, Nuestra Presencia, Nuestras Palabras, la presencia del Mensajero en el mundo, la entrega de los Pasos al Conocimiento, puestos a disposición de todo el mundo para practicar y estudiar—. Es tan elemental. Es tan perfecto —perfecto para estos tiempos y los tiempos por venir—. No para reemplazar la religión necesariamente, sino para infundirla vida, espíritu, propósito, significado y la necesidad de reconciliación.

Sin esto, la religión se muere y se vuelve un arnés y un yugo. Se convierte en un castigo. Y de esto surge el Día del Juicio. Surge el infierno y la condenación. Surge el Dios vengativo. Todas estas ideas falsas que han sido tan frecuentes en la comprensión y la tradición humanas se revelan aquí. La fuente de su error es revelada.

Porque el Plan de Dios es salvar a todos, y solo Dios sabe cómo eso puede hacerse. Solo tú puedes saber qué hacer con el Conocimiento que Dios ha colocado dentro de ti para que lo sigas. Pero para esto debes encontrar este Conocimiento. Y para encontrar este Conocimiento, Dios te ha dado los Pasos al Conocimiento en los términos más simples posibles —muy fáciles de traducir, muy accesibles a todos los idiomas, muy claros, muy consistentes, pero tan profundos que no puedes realmente comprender su sabiduría y su poder.

Si puedes entender el Poder y la Presencia y el Plan de Dios en el mundo, verás que no hay discrepancia real entre el Nuevo Mensaje de Dios y las grandes tradiciones del mundo tal como existen en la actualidad. Es solo una aclaración. Es solo una corrección en la comprensión, las creencias y las suposiciones humanas que deben ocurrir, o la religión simplemente formará parte de la gran ruptura de la humanidad, según las facciones luchan entre sí y tratan de destruirse las unas a las otras, cada una clamando ser la verdadera representante del Plan y el Propósito de Dios aquí.

La religión hoy es parte del problema mientras que estaba destinada a ser parte de la gran solución a través del tiempo. Pero para ver esto debes ver lo que estamos diciendo hoy aquí.

Abandona tu queja. Abandona tu creencia ciega. Abandona tu insistencia en que sabes qué es la religión o cómo Dios trabaja o qué es la redención, porque no lo sabes. Esto está más allá de la creencia y la estimación humanas. No seas arrogante e ignorante al mismo tiempo. No seas tonto. No busques el camino fácil de unas pocas creencias simples.

Todas tus enseñanzas religiosas son relativas al tiempo y al espacio. Solo Dios conoce el Plan eterno. Y es la llamada a Dios lo que está siendo dado de nuevo, sonando de nuevo, resonando con todos los Mensajeros del pasado, resonando con el significado central de todas las religiones del mundo del pasado.

Porque todo esto forma parte del Plan de Dios para preparar y construir una gran civilización que pueda ser libre y autodeterminada en un universo donde la libertad es rara y es en gran parte desconocida.