Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 24 de agosto de 2008
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: The New Revelation

Escucha el audio original aquí (en inglés):

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Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

Dios ha enviado un Nuevo Mensaje al mundo. Es una Revelación para este tiempo y los tiempos venideros. Pues la humanidad está entrando en un periodo muy peligroso, un periodo en el que llegarán al mundo las Grandes Olas de cambio: degradación medioambiental, agotamiento de recursos, cambios en el clima, tiempo meteorológico violento, inestabilidad económica y creciente riesgo de competencia, conflicto y guerra. Es un tiempo en el que la humanidad enfrentará la realidad de la Intervención de otras razas de más allá del mundo, que están aquí para aprovecharse de una familia humana débil y dividida.

Será un tiempo de inestabilidad sin precedentes. Habrá mucha necesidad y sufrimiento humano. Es un tiempo peligroso para la familia humana, pues la tentación de ir a la guerra para reclamar los recursos restantes será muy fuerte. Y las necesidades de las personas de cada país, incluso en las naciones ricas, serán profundas.

¿Que hará la humanidad frente a estos dos grandes retos? Esta será una cuestión decisiva, no solo para los gobiernos y líderes, sino también para los ciudadanos —para todos, para ti—. Será un punto de decisión, y la decisión que se tome determinará el resultado en gran medida.

Si la humanidad escoge el camino que ha escogido en el pasado, el de pelear y luchar, entonces la civilización humana decaerá. Y los poderes extranjeros que están hoy en el mundo ganarán aquí preeminencia. La humanidad no podrá rechazar sus ofrecimientos tecnológicos.

Será un triste final para el largo y gran desarrollo evolutivo de la familia humana, terminando sometida a un poder extranjero, capitulando. Será un triste final a lo que podría haber sido una historia mucho mejor. Pero este resultado todavía no ha sido elegido, y la familia humana tiene vía libre para escoger otro camino, un camino de resolución y de cooperación frente grandes cambios y amenazas.

Solo algo catastrófico unirá a la humanidad. Y ahora la familia humana experimenta la amenaza de catástrofe desde dentro de su mundo y también desde el exterior. Así es como las razas de personas crecen y evolucionan: por necesidad. Pero para que la humanidad elija el camino de la resolución, el compromiso y la cooperación debe tener una mayor visión y una mayor fuerza, y esto solo puede proveerlo una Revelación de Dios.

La humanidad todavía no es suficientemente fuerte en el Conocimiento —la sabiduría más profunda que Dios ha puesto dentro de la familia humana— para superar sus tendencias divisorias, su falta de perdón, sus quejas, sus ambiciones y poder resistir la tentación de pelear y luchar por lo que necesita.

La humanidad debe madurar. Todavía es una raza primitiva en muchos sentidos. Todavía se entrega a la competencia, el conflicto y la guerra. Todavía no ve realmente la necesidad de una familia humana unida —unida por necesidad, unida para hacer frente a un mundo en declive y también al ambiente competitivo de la Comunidad Mayor de vida en el universo—. ¿Qué prevalecerá dentro de las mentes y los corazones de la gente y en las políticas de las naciones: la fortaleza o la debilidad?

La Nueva Revelación de Dios es necesaria ahora, pues sin esta Revelación la humanidad no podrá prepararse consecuente y adecuadamente para un futuro que será muy distinto del pasado. Es el poder del Conocimiento dentro del individuo y dentro de muchos individuos lo que anulará sus tendencias más primitivas y autodestructivas.

Ahora el optimismo y el alto idealismo no serán suficientes. Debes escoger un camino dentro de ti como individuo. Si tú mismo no puedes superar la ira, la angustia, el resentimiento y el culpar a otros, entonces no esperes que tus líderes lo hagan mejor.

La Revelación está aquí para revelar la fuerza interior de la humanidad y los requisitos en tu vida exterior que llamarán a esta fuerza y la requerirán. La Revelación te mostrará lo que está viniendo con las Grandes Olas de cambio. Revelará la Intervención que hoy está ocurriendo en el mundo, por parte aquellas razas del universo que buscan ganar una ventaja aquí. Revelará tu naturaleza más profunda, el poder y la presencia del Conocimiento dentro de ti, que es la fuente de tu fuerza e integridad, un poder que está más allá del engaño y la corrupción. Los grandes eventos de tu tiempo, los cuales la humanidad todavía no puede ver con claridad y no tiene aún el valor de ver con claridad, están siendo revelados en un Nuevo Mensaje de Dios.

La familia humana enfrentará grandes dificultades en el futuro, que en gran parte serán el resultado de su propio abuso y uso excesivo del mundo y de su utilización insensata de los recursos planetarios. Pero esto también representa un paso evolutivo, pues a medida que la tecnología humana crece, crecen igualmente la demanda sobre su mundo. Conforme la población aumenta, la humanidad está empujando al mundo más allá de sus límites, más allá de su capacidad de carga. ¿Qué hará la humanidad al respecto?

Aquí existe un proceso de maduración, porque todas las naciones y mundos que avanzan en la Comunidad Mayor tienen que enfrentar este tipo de umbrales. Es por eso que toda nación avanzada en el universo que ha logrado sobrevivir los rigores de la competencia de otras naciones y las dificultades en la vida física ha tenido que controlar su población y su consumo de recursos para poder ser estable, porque uno no puede simplemente salir y consumir más del universo. Mucha gente cree que el universo es solo un gran lugar vacío, como una zona virgen, y que la humanidad saldrá ahí afuera a conseguir todo lo que necesita, pero no es así. Una vez que la familia humana saliera de este sistema solar estaría entrando en territorios controlados por otros, otros que son mucho más poderosos que la humanidad.

La familia humana debe enfrentar este problema fundamental en la vida de establecer estabilidad y seguridad. Ese representa el siguiente gran umbral para el desarrollo humano. No girará en torno al crecimiento y la expansión, pues la humanidad ya está llegando a los límites del crecimiento y la expansión. En su lugar, girará en torno a la estabilidad y la seguridad.

Esta es la diferencia entre la adolescencia y la edad adulta. En la adolescencia, tu vida se está expandiendo. Se está abriendo, se extiende hacia el exterior. Pero en la edad adulta tienes que encontrar estabilidad y seguridad para ser maduro.

No se trata de tener más. No se trata de consumir siempre más. Se trata de encontrar una realidad estable dentro de los límites medioambientales del planeta. Esto representa un cambio fundamental en la conciencia humana, un cambio fundamental en cómo la humanidad va a manejar sus naciones y sus economías —un cambio de actitud, un reconocimiento más profundo.

El universo no está a disposición de la humanidad, y si intentara tomarlo se encontraría con la oposición de cientos de naciones.

La Revelación debe venir de Dios, pero también debe tener lugar dentro de ti —una especie de reevaluación más profunda, un reconocimiento de que estás aquí para servir al mundo—. No estás aquí para ser una langosta sobre la tierra, devorándolo todo a tu paso. Estás aquí para contribuir al mundo. Y los regalos están en tu interior, contenidos dentro del Conocimiento en lo profundo de ti, más allá del ámbito y el alcance de tu intelecto.

La Nueva Revelación de Dios te enseñará cómo encontrar tus regalos. Pero lo hará en el contexto de lo que realmente está ocurriendo en el mundo, de modo que puedas tomar conciencia de tus regalos y que la realidad del mundo en el que vives pueda llamarlos a salir de ti. Tú no puedes hacer salir de ti estos regalos. Deben ser llamados desde el exterior. Si estás aquí para servir a un mundo en transición, debes enfrentar un mundo en transición para que tu contribución sea llamada.

La necesidad de este reconocimiento es profunda. La humanidad se dirige a ciegas hacia el futuro. Está de espaldas al universo y no está prestando atención. Es como si fuera en un tren que no puede detenerse. Su acelerador está atascado. Va de cabeza a la calamidad.

¿Qué detendrá esto? ¿Qué lo mitigará? ¿Qué ayudará a la humanidad a prepararse para los difíciles tiempos que se avecinan? Ciertamente, la humanidad es astuta, pero la sabiduría que se requiere para atender de verdad esta serie de mayores necesidades está más allá de su habilidad y su alcance.

Es por eso que debe haber una Nueva Revelación, pues la humanidad está entrando en un nuevo periodo en su evolución. Está atravesando un umbral más grande que cualquiera de los que sus ancestros tuvieron que enfrentar. Está emergiendo a un entorno muy diferente, con requerimientos y limitaciones que plantean problemas extraordinarios para la humanidad en conjunto y que, sin embargo, guardan también regalos extraordinarios. Pues solo bajo estas condiciones podría la humanidad tener una oportunidad de superar sus conflictos incesantes y sus amargas desavenencias consigo misma, para establecer una mayor cimentación de unidad y cooperación.

La humanidad está emergiendo a una Comunidad Mayor de vida inteligente en el universo. No puede ser un mundo de tribus en guerra y naciones divididas si quiere permanecer libre y autodeterminada. Tendrá que crear una mayor base para la unidad. Tendrá que tener una única voz para hablar con la Comunidad Mayor y resistir sus intervenciones y la competencia desde el exterior.

El hecho de que esto parezca ser demasiado para la mayoría de la gente muestra que la humanidad no es todavía lo bastante fuerte o competente como para enfrentar una mayor serie de dificultades y enfrentar la realidad de la Comunidad Mayor —ni siquiera para enfrentar sus abrumadores y crecientes problemas aquí en su casa.

Pero Dios ha puesto dentro de ti el poder de la integridad, el poder del compromiso, el poder de la sabiduría y la compasión. Esto te dará el poder, la claridad y la convicción para hacer frente a un futuro incierto con determinación, claridad y valor.

Tus emociones no pueden proporcionarte esto. Tampoco tus ideales, ni tus teorías y filosofías. Esta fuerza debe venir del manantial del Conocimiento dentro de ti. Está dentro de ti ahora, pero no estás viviendo de acuerdo a su poder y presencia. Es por eso que tomar los pasos a este Conocimiento más profundo es tan esencial y representa una parte muy importante de tu preparación para el futuro.

Dios ha enviado muchas grandes enseñanzas al mundo para civilizar a la humanidad, ofrecerle un estándar ético más alto y enseñar diversos caminos de redención para pueblos distintos en épocas diferentes. Pero ahora la familia humana enfrenta una serie de circunstancias radicalmente diferentes. Enfrenta un mundo en declive, y enfrenta la competencia de la propia Comunidad Mayor.

Es por eso que debe darse al mundo una Nueva Revelación. Esta Revelación resonará con todo lo que es verdad en las tradiciones religiosas del mundo, pues en el centro de todas ellas está el Conocimiento y la realidad de tu identidad espiritual, así como la verdad de que fuiste enviado al mundo con mayor un propósito.

Dios ha iniciado todas las grandes religiones del mundo, pero todas han sido cambiadas y alteradas por la gente y la cultura, y ahora parecen estar en competencia y conflicto unas con otras. Lo que parece diferente entre ellas es lo que más se enfatiza. Las personas tienen diferentes héroes, maestros e interpretaciones, y todas estas cosas son expresadas con vehemencia, y a veces violentamente. Pero la verdadera naturaleza de las religiones del mundo es, en esencia, que has nacido de Dios, que hay un único Dios y que estás aquí en el mundo para servir a una humanidad en apuros.

Esto es exactamente lo que el Nuevo Mensaje de Dios enfatiza. Pero el Nuevo Mensaje de Dios también enseña cómo funcionar en un mundo en declive, y enseña cómo prepararse para una Comunidad Mayor de vida inteligente que la humanidad nunca antes ha tenido que encarar. No es igual que cuando una raza ancestral era visitada por razas de la Comunidad Mayor. Ahora la humanidad está enfrentando la realidad de la propia Comunidad Mayor, una realidad difícil y desafiante, una realidad donde la libertad es rara, una realidad que no está gobernada por el temperamento y los valores humanos, una realidad muy competitiva donde los poderes de persuasión son poderosos.

La humanidad todavía no se ha adaptado a esta mayor realidad. Todavía no sabe siquiera lo que es, y sin embargo ha llegado. Ahora la enfrenta porque están interviniendo en el mundo razas que están aquí para explotar la debilidad humana y beneficiarse de los grandes recursos biológicos del planeta.

La familia humana está siendo empujada a este mayor escenario de vida, pero no está preparada y tampoco es consciente. Aquí no puede ser tonta. No puede fantasear al respecto y tener alguna esperanza de ser efectiva o de poder proteger la libertad humana dentro de este mayor escenario de vida.

La humanidad debe estar unida. Debe ser poderosa. Debe tenerlo claro. Solo una Nueva Revelación de Dios puede enseñar y brindar esto —revelando lo que, de otra manera, la familia humana no podría saber— a fin de prepararla para su destino en la Comunidad Mayor.

El hecho de que la mayoría de la gente no vaya a responder no es el problema. Siempre que Dios ha enviado al mundo una Nueva Revelación, la mayoría de la gente no respondió o no pudo responder. La respuesta llegó a unos pocos, y fue su respuesta y su responsabilidad lo que permitió que la Nueva Revelación de Dios llegara al mundo, que fuera beneficiosa dentro del mundo y que se mantuviera en el mundo a lo largo del tiempo.

La religión ha sufrido muchos errores trágicos, pero en su centro es redentora y poderosa, porque evoca un mayor conjunto de principios éticos y una mayor fuerza y compasión dentro del corazón humano, lo cual separa a los seres humanos de los animales del campo y de sus propios ancestros más primitivos. Es esta fuerza interior lo que la humanidad necesitará. De lo contrario, no tendrá el valor, el compromiso o la claridad para hacer frente a un futuro muy incierto, con inmensos retos inesperados.

Dios sabe lo que está viniendo para el mundo. Dios sabe que la humanidad no puede prepararse sin una Nueva Revelación. Y así, se está enviando una Nueva Revelación al mundo para la protección y el avance de la humanidad.

Si eres practicante de una tradición religiosa, no te sientas amenazado por esto. Está aquí para resonar con la esencia y el corazón de tu fe religiosa. Es un mensaje del mismo Dios que ha provisto tu sendero en la vida. Es un Nuevo Testamento. Está aquí para avivar tu religión y expandirla, para aumentar su ámbito de aplicación. Está aquí para prepararte. Es providencial.

Si niegas esto, entonces estás negando la Fuente de tu fe y tu tradición religiosa. Si tienes problemas con la Nueva Revelación de Dios, entonces estás en conflicto con tu propia tradición y su Fuente. Si disputas que una Nueva Revelación pueda venir al mundo, entonces estás siendo arrogante, asumiendo que conoces la Voluntad de Dios y que su Voluntad se ajustará a tus creencias y expectativas. No seas presuntuoso diciendo que el último profeta ya ha hablado, pues eso es asumir la Voluntad de Dios.

No hagas esa suposición, pues hay una Nueva Revelación en el mundo. Está aquí para hacer frente a un conjunto de circunstancias y necesidades sin precedentes. Está aquí para preparar a la humanidad para un futuro que será distinto del pasado. Está aquí para rescatarla de su propia autodestrucción. Y está aquí para protegerla de la explotación desde la Comunidad Mayor y prepararla para la realidad de la Comunidad Mayor, la cual representa su futuro y su destino.

No condenes al hombre escogido para recibir y traer este Nuevo Mensaje al mundo. Él es un hombre humilde. No tiene posición, y sin embargo está imbuido con un Nuevo Mensaje de Dios. Puede que le desafíes y le cuestiones, pero no le condenes hasta que hayas realmente examinado el Nuevo Mensaje y lo hayas llevado a tu corazón, o cometerás el mismo error que aquellos que condenaron a los anteriores Mensajeros de Dios.

No creas que este hombre está funcionando sin el completo apoyo de Jesús, Mahoma, Buda y todos los grandes Maestros y Emisarios que han sido enviados al mundo a lo largo del tiempo, pues él continúa su tradición. Él no es un salvador, es un Mensajero. No requiere devoción o adoración, porque solo es un hombre. Pero es el Mensajero. Y tendrá que enfrentar todos los problemas de la crítica, la condena, el ridículo y la ambivalencia que todos los Mensajeros han tenido que enfrentar en sus propias eras y tiempos.

Es el mismo problema que las personas enfrentan hoy. Ellas están gobernadas por creencias, ideas y su propio condicionamiento social. No ven claramente con el poder del Conocimiento que Dios ha puesto en su interior, pues aún no han ganado acceso a esa mayor fortaleza. Y ese es el problema fundamental que la humanidad enfrenta en todos sus dilemas, conflictos y tragedias.

Con el Conocimiento, estos conflictos no surgirían o serían resueltos con rapidez. Sin el Conocimiento, los pequeños problemas se convierten en grandes problemas. Los grandes problemas se hacen endémicos y arraigan en las culturas. Las divisiones se prolongan y las guerras siguen estallando.

Es como el planeta en el que vives. Parece quieto y estable en la superficie, pero por debajo hay roca fundida. Es violento e intenso.

Una vida sin Conocimiento es así. Puede parecer plácida y estable por fuera, pero por dentro está revuelta. Es turbulenta. Es violenta. Y esta violencia hará erupción. Hará erupción en las vidas individuales de las personas. Hará erupción en la familia humana en forma de conflicto, guerra y catástrofe.

La humanidad está en contienda consigo misma incesantemente, porque todavía no está conectada con el Conocimiento y la sabiduría que el Conocimiento proporcionaría. Por la misma razón, estos conflictos y contiendas parecen no tener resolución, perpetuándose a sí mismos. Grupos de personas han estado en desacuerdo entre sí durante siglos, culpándose mutuamente, desconfiando unos de otros.

Con el Conocimiento esto no sería así. Pues el Conocimiento puede anular estas tendencias y puede dar a las personas una mayor visión y ecuanimidad, así como un mayor reconocimiento mutuo. Para enfrentar la Comunidad Mayor, los americanos, los chinos, los rusos, los iraquíes y las gentes de todas las naciones del mundo tendrán que cooperar si la humanidad quiere sobrevivir y evitar la intervención. Frente a las Grandes Olas de cambio, las naciones tendrán que cooperar unas con otras para proveerse de recursos mutuamente, de lo contrario la familia humana comenzará a fracasar.

Los ricos tendrán que cuidar de los pobres, o la civilización se vendrá abajo. Esto es así porque la humanidad está enfrentando un mundo en declive y también competencia desde el exterior.

No es como en el pasado, pues la familia humana está excediendo la capacidad de carga del mundo. Habrá escasez de alimentos y falta de recursos energéticos. Muchos lugares se harán inhabitables en el futuro por los cambios climáticos y la falta de agua. No es como en el pasado; los ricos no podrán contentarse con sus propias búsquedas personales, sus pasatiempos y sus obsesiones mientras el resto de la sociedad tiene dificultades y declina. La humanidad no podrá funcionar así en el futuro.

Dios lo sabe, pero la humanidad todavía no lo ve. Dios sabe que la familia humana tendrá que unirse para sobrevivir en el futuro, pero la humanidad todavía no lo ve. Dios sabe que la familia humana tendrá que hacerse fuerte y resistir la intervención desde el exterior, pero la humanidad todavía no lo ve. Dios sabe que la familia humana ha ido demasiado lejos en su uso de recursos, y que los ha utilizado imprudentemente, destruyendo su herencia natural aquí en el mundo, pero la humanidad todavía no lo ve.

Dios sabe que la familia humana no puede permitirse la guerra y el conflicto por ninguna razón. La humanidad todavía no lo ve. Dios sabe que las naciones no pueden tratar de derrotarse y dominarse la una a la otra si la humanidad quiere tener la estabilidad y la unidad necesarias para sobrevivir en el futuro. Pero la humanidad todavía no lo ve. Dios sabe que la humanidad no podrá encontrar los recursos que agote aquí en la tierra buscando en el espacio. Pero la humanidad todavía no lo ve. Dios sabe que si la humanidad acepta tecnología de razas extranjeras, se hará dependiente de esas razas y entregará su poder y su autodeterminación a esas razas. Pero la humanidad todavía no lo ve.

Es por esto que hay una mayor Revelación en el mundo. Pasará desapercibida. Será rechazada, evitada y negada, pero eso es lo que ha pasado con todas las Revelaciones de Dios. En ese sentido, realmente no ha cambiado nada.

Pero el medioambiente de este planeta ha cambiado. Las circunstancias de la humanidad están cambiando más de lo que comprende. Está enfrentando a competidores de más allá del mundo, que compiten por conseguir la preeminencia en este mundo y gobernar sus recursos y su medioambiente.

Esto no va ahora sobre las esperanzas y miedos de la familia humana, pues este es un tiempo en el que debe ver con claridad. Y debe tener una Nueva Revelación para ver con claridad porque, sin ella, la humanidad no podrá hacerlo. Creerá por el contrario en sus fantasías; creerá en sus pronósticos; seguirá sus premoniciones; estará sujeta a sus conflictos y quejas.

La civilización humana no puede funcionar así en el futuro si quiere sobrevivir y que la libertad humana perviva y evolucione. Dios lo sabe. Pero la humanidad todavía no es consciente.

Este es el problema. Sin embargo, a través de la Revelación se está ofreciendo una respuesta. Pero si no puedes ver el problema no verás la respuesta. Si no puedes reconocer la necesidad más profunda en ti de saber quién eres, por qué estás en el mundo y qué has de lograr aquí, tu vida será solo una masa de confusión, un rompecabezas que no puedes armar, lleno de contradicciones, lleno de incertidumbres, lleno de autorrecriminación, lleno de errores. Es por eso que hay una Nueva Revelación.

El mundo es como tu vida en ese sentido. Es una masa de confusión, lleno de creencias, lleno de fantasías, lleno de miedo, lleno de error y tragedia, lleno de oportunidades perdidas, lleno de intentos fallidos —todo consumiendo el tiempo, la energía y los recursos de la humanidad, cuando en realidad Dios ha dado a cada individuo una Presencia más poderosa en su interior para guiarlo, dirigirlo y ayudarlo a escapar de la seducción y la decepción. La familia humana necesitará este poder ahora. No será simplemente la providencia de unos pocos iluminados o inspirados. Tendrá que ser algo más profundo dentro de toda la familia humana.

Ahora tendrás que confiar y utilizar la sabiduría humana, la cual está imbuida dentro de ti y ha sido creada por Dios para ti. Debes empezar a escuchar a aquellos que son sabios en las naciones de la humanidad, a aquellos que son pragmáticos, a aquellos que reconocen que la ideología es ciega y que la creencia por sí sola es ciega.

Porque ahora Dios ha dado a la familia humana un poder, una visión y una habilidad mayores. Y es esto lo que la humanidad debe fomentar, cultivar y alentar en sus jóvenes, en sus ciudadanos, si desea ser una nación libre y desea permanecer así en un universo donde la libertad es rara. Dios lo sabe, pero la gente no lo reconoce todavía.

Acepta tus limitaciones aquí con humildad y alivio, pues no puedes gobernar tu vida basándote solo en las ideas. Necesitas un mayor poder y un sentido superior de la justicia y la compasión que no esté basado en ideologías, visiones políticas y creencias religiosas, ni tampoco en la codicia, la irritación y el miedo humanos.

Dios te ha dado una base ética que está contenida en el Conocimiento dentro de ti. Sabes que robar está mal. Sabes que asesinar está mal. Sabes que dar falso testimonio está mal. Los mandamientos han sido dados. ¿Cuál es el problema?

El problema es que la humanidad todavía no tiene la fuerza, el valor y el compromiso para seguirlos. Este valor y este compromiso no vienen de tu intelecto, de tus emociones o de tus creencias, sino del poder del Conocimiento dentro de ti.

Es por eso que la Revelación que Dios está proveyendo ahora a la humanidad trata la realidad de tu vida espiritual al nivel del Conocimiento. Solo aquí encontrarás no solo la visión de la verdad, sino la fortaleza, el poder y el compromiso para seguirla.

Cuando finalmente comprendas que no puedes manejar tu vida, que no puedes solucionar los problemas del mundo, que no sabes cómo hacer frente a las Grandes Olas de cambio y que no tienes idea de cómo prepararte para la Comunidad Mayor de vida inteligente, te volverás entonces hacia el Conocimiento dentro de ti. Es ahí donde Dios te hablará, y es ahí donde encontrarás el manantial de fortaleza, integridad y valor que necesitarás para enfrentar las grandes dificultades e incertidumbres de este tiempo.

Solo Dios puede darte esto, y Dios te lo ha dado ya. Podrás discutir o contender en contra, podrás repudiarlo, pero no lo puedes cambiar. Existe tu mente y existe el Conocimiento, que es la mente más profunda dentro de ti. El Conocimiento no seguirá a tu mente, a tu intelecto, sino que tu intelecto debe seguir al Conocimiento para ser verdaderamente efectivo y constructivo. Dios sabe que esta es la verdad. Pero la humanidad todavía no se da cuenta.

Es por eso que hay una Nueva Revelación en el mundo, diferente a cualquier otra Revelación que se haya mandado antes. Construirá sobre todas las grandes Revelaciones que se han enviado a este mundo, pero revelará cosas que la humanidad nunca ha visto o conocido antes. Pues esto es ahora necesario a fin de preparar a la humanidad para su siguiente gran etapa evolutiva y para que pueda enfrentar los grandes e inéditos retos de este tiempo.