Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 2 de noviembre de 2009
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: The Soul

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Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

Cualquier consideración del alma debe ser solo relativa a tus circunstancias actuales, a tu etapa de desarrollo y al grado de realidad que eres capaz de experimentar. Esto, naturalmente, es el desafío que enfrenta cualquier idea de la verdad espiritual en el mundo: que todo es relativo a desde dónde estás mirando y a tu posición en el universo y la Creación.

Por tanto, lo que puede ser verdad dentro de esta realidad puede no seguir siendo cierto en la siguiente dimensión de realidad, que experimentarás sin duda cuando dejes este mundo. Luchar, argumentar e ir a la guerra por las ideas religiosas es un ejercicio como mínimo inútil, y una completa tragedia en realidad.

Pensar que las escrituras por sí solas pueden comunicarte la Mente y la Voluntad de Dios, supone una gran subestimación, porque debes experimentar esto al nivel del Conocimiento dentro de ti.

La religión es un camino hacia un callejón intelectual sin salida, o bien un camino hacia el descubrimiento del alma y su gran necesidad de cumplir su misión y su destino en el mundo, en servicio a la humanidad y al mundo. Todas las personas fueron enviadas al mundo para servirlo. Pero, por supuesto, esta intención inicial y fundamental se ha perdido, confundido, distorsionado y corrompido, conduciendo al mundo que experimentas hoy.

Por tanto, surge la pregunta de qué es el alma. Te daremos aquí un entendimiento que será de gran ayuda, siempre y cuando recuerdes que este entendimiento —y cualquier entendimiento que te demos de cosas que tratan de lo eterno— crecerá y cambiará a medida que progreses. Lo que le dices a un niño sobre el mundo no es lo que le dices a un adulto; tampoco lo que le dices sobre Dios. Por eso, el grado de tu madurez determinará tu conciencia y tu comprensión, particularmente en lo que respecta a realidades que se extienden más allá de este mundo y de este breve periodo de vida que llamas vivir en el mundo.

La realidad del alma, ciertamente, cae en esta categoría. El alma fue creada antes de que vinieras al mundo, y existirá después de que te marches. Por tanto, tu entendimiento mundano, que es extremadamente temporal dados los límites de tu tiempo y tu actividad en el mundo, solo te dará un atisbo del alma desde cierta perspectiva.

Pero aquí la claridad siempre es importante, para permitir que tu mente se expanda y recordarte que quien eres no es tu intelecto, ni el abanico de tus ideas, ni tus recuerdos, ni tus quejas, etc. En tu experiencia, lo que se ha creado en el mundo pasará con el mundo en un grado muy alto.

¿Qué es el alma? El alma es la parte de ti que Dios ha creado que es permanente, y que existía antes de esta vida y continuará tras ella.

Entonces surge la pregunta: ¿Qué es ese Conocimiento del que hablas? El Conocimiento es la parte de tu alma que no se ha separado de Dios, y por tanto puede responder a la Voluntad, la protección y la Sabiduría de Dios en lo que concierne a tu vida y tus circunstancias particulares, en esta situación de vivir en el mundo.

Por tanto, en esencia tu alma y el Conocimiento no son todavía lo mismo en tu experiencia. Tu alma, en tu experiencia viviendo en un estado de Separación, es la parte de tu identidad permanente que se ha separado de Dios. Pero como no puedes separarte completamente de Dios, la parte de ti que no se separó representa tu gracia salvadora.

Reúne el alma con el Conocimiento y el alma se completará, y la Separación dentro del alma habrá terminado. En otras palabras, parte del alma está recorriendo la vida como una entidad separada, inconsciente y temerosa de confrontar su verdadera realidad. La parte del alma que nunca ha dejado a Dios viaja a su lado, pero responde a algo muy diferente y es una clase muy distinta de inteligencia.

La Separación nunca fue total, porque no puedes separarte de tu Fuente. Aun cuando puedes intentar hacerlo e invertir mucho en ese esfuerzo, al final no puede tener éxito. Es por eso que, en algún momento en el tiempo, quizá en un futuro muy, muy lejano, todas las almas se reunirán con Dios.

En el momento que se creó la Separación, antes de la creación del tiempo y el espacio, la respuesta se dio. Se dio la respuesta porque no pudiste separarte de Dios, y eso es lo que te salvará al final. Con independencia de tu afiliación religiosa o tu sistema de creencias, sin importar cuál es tu tiempo y tu cultura e incluso en qué mundo existes en la Comunidad Mayor de mundos en el universo, esta es tu salvación.

Retornas a Dios a través del Conocimiento, siendo el Conocimiento la parte mayor de ti que nunca se ha separado de Dios. Usamos el término “Conocimiento” (knowledge) porque se relaciona con la capacidad de tener profundas experiencias de reconocimiento y saber (knowing). Aquí el Conocimiento no es un cuerpo de información o lo que aprendes en la universidad. No es un sistema de creencias, una filosofía o una teología. Es el movimiento del Espíritu dentro de ti.

Por tanto, lo que estamos diciendo aquí es que tu Espíritu está dividido. Ahí es donde la Separación sucedió, como ves. No es que se te expulsara del Cielo o que te marcharas en una rabieta, enfadado con Dios, diciendo: “¡Voy a crear mi propia realidad!”. No es como una pelea de enamorados, en la que dices: “¡Me voy por mi cuenta! No te necesito y voy a vivir sin ti. Voy a estar aislado”. No es una especie de actividad rencorosa, como ves.

Naturalmente, te aíslas y sufres. Desconectado de tu Fuente, ahora no tienes seguridad. No tienes sentido de permanencia. No tienes sentido de relación intrínseca. Te refugias en el mundo como un individuo. Adoptas una forma. Desarrollas un intelecto para navegar el mundo, porque es un lugar muy difícil e impredecible. Y desde esta posición de aislamiento, separación y encarnación, intentas entender qué es Dios.

Dios ha enviado Mensajes periódicamente al mundo en grandes puntos de inflexión para la humanidad. Estas Revelaciones han sido tomadas por las mentes y las fantasías, alteradas y aplicadas, así como distorsionadas hasta el punto de estar llenas de verdad pero también de ignorancia. Para encontrar en ellas tu camino, lo cual sin duda puedes hacer, debes separar la verdad de la ignorancia.

No puedes conocer a Dios con tu intelecto. Este no se creó para abarcar algo tan grande, porque un intelecto solo puede considerar otros intelectos. Solo puede considerar cosas que son iguales a él hasta cierto punto, y Dios no es un intelecto. La gente piensa en Dios como una persona o un personaje, pero Dios no es ninguna de las dos cosas.

Extendiéndose siempre más allá de tu alcance, tus conceptos y tu intento de formular y limitar a Dios, Dios existe. Se podría comparar a una hormiga intentando entender el sol de tu sistema solar. Ella puede experimentar el poder del sol, y se beneficia de él para poder vivir en el mundo que conoces, pero la comprensión nunca será realmente completa.

Las Revelaciones de Dios siempre han tenido el propósito de reinvolucrarte con tu naturaleza más profunda, de modo que la Separación pueda ser enmendada y finalmente terminada dentro de ti. Porque no puedes retornar a tu Antiguo Hogar, tu estado celestial, hasta que esta enmienda haya ocurrido. Dios no puede des-crear tu Separación, porque Dios no la creó.

Dios afecta a la realidad, no a aquello que no es realidad. Pero Dios ha enviado al Conocimiento contigo al mundo. Este va contigo a todas partes. De este modo, Dios no tiene que cuidar de tu vida y no tiene que observarte personalmente, porque el Señor de un billón de universos no puede estar preocupado con tus asuntos cotidianos, ni con tus preocupaciones o tus conflictos internos. Pensar que Dios te está hablando cada día es hacer de Dios tu sirviente personal, tu chico de los recados, como una especie de deidad menor que se preocupa por lo que estás haciendo.

Dios es la Gran Atracción llamándote de vuelta, llamándote mediante los Emisarios de Dios, llamándote mediante los verdaderos maestros espirituales que viven hoy en el mundo, llamándote mediante las grandes tradiciones a pesar de la suma de sus errores y malentendidos.

Dios te ha dado el Conocimiento para guiarte, protegerte y conducirte a tus mayores logros en el mundo. De este modo, Dios no tiene que ser ninguna otra cosa salvo Dios. Y tú tienes que vivir con la realidad de que existe una mayor verdad dentro de ti —una conciencia más profunda, una base ética fundamental que no puede ser engañada ni corrompida y que no puede usarse para propósitos egoístas.

Porque el Conocimiento no es un recurso de tu intelecto. En última instancia, tu intelecto es un recurso para el Conocimiento. Pero para ver esto, tendrías que mover tu sentido de identidad a una parte de tu existencia que es mucho más permanente y profunda —para ver que tu intelecto es un magnífico instrumento para la comunicación—. Está ahí para servir al Espíritu, no para aprisionarlo.

Pero esta revolución dentro de ti, que te retorna a tu Fuente y a tu verdadera naturaleza, es algo que la mayoría de los individuos no han experimentado, ni siquiera entre aquellos que afirman ser religiosos y líderes religiosos. Ellos dependen demasiado de sus creencias y sus ideas, lo cual no significa que hayan ido muy lejos en el mayor viaje espiritual que cada persona debe tomar.

Esta es la diferencia entre un escriba y alguien que está imbuido con el Espíritu de Dios. No juzgues a otros en este sentido. Todo el mundo está luchando con esto, en algún grado, en los varios niveles diferentes de su propio autodescubrimiento. Muchos ni siquiera han comenzado. Algunos están luchando al principio, mientras que otros están luchando e intentando encontrar su camino, a medida que ascienden esta gran montaña.

La brillantez intelectual no es el poder del Conocimiento. Embaucar y fascinar a tus oyentes con elocuencia o un estudio profundo de la historia, no representa al gran poder del Conocimiento dentro de ti. El Conocimiento puede hablar a través de una mente cultivada, puede hablar a través de un intelecto desarrollado, y lo hará de acuerdo a lo que sea apropiado para tu vida. Pero no confundas las dos cosas, como mucha gente hace.

Tu alma está perdida, pero no puede perderse completamente, porque está anclada a Dios mediante el Conocimiento, mediante la parte de ti que nunca dejó a Dios. El Conocimiento, que viaja contigo en todo momento, está contigo todos los días y en todas las situaciones, aconsejándote y guiándote.

Pero no puedes sentir su consejo ni seguir su guía, debido a que estás tan perdido y cautivado por el mundo y por tus propias fantasías y miedos internos, tus propios conflictos internos, tu falta de perdón, tus quejas, tus actitudes y tus creencias fijas. Es como si estuvieras atado a una estacada en el centro del pueblo, con tus brazos y tu cabeza atados en la estacada, y no pudieras escapar y moverte por el pueblo porque estás bloqueado allí. Esa es tu corona de espinas. Esa es tu prisión.

El mundo celebra los intelectos brillantes y el talento artístico. Celebra el logro individual. Pero no sabe del poder y la presencia del Conocimiento. Honrará a sus santos, pero solo cuando están muertos e idos y ya no suponen un problema social, político o religioso.

Pero las personas son aún capaces de inspirar a otros, porque el Conocimiento está moviéndose a través de ellas hasta cierto punto. El Conocimiento está en todas partes. Las demostraciones mediante el dar desinteresado, mediante el aliento y la inspiración, mediante las incontables formas de contribución al bienestar de los individuos, de naciones enteras y del mundo entero, son innumerables y manifiestas.

Vives en un mundo que está demostrando el Conocimiento todo el tiempo, y que también está demostrando la negación del Conocimiento todo el tiempo. ¿En qué pondrás tu énfasis, entonces?

Lo que niega el Conocimiento es, en esencia, maligno, porque niega la Gracia y el Poder de Dios. Dios no te castigará por estas cosas, pero ellas te privarán de la Gracia y el Poder de Dios y de toda la resolución, el consuelo y la seguridad que esto restaurará en ti con el tiempo.

El retorno a Dios no es simplemente una decisión que tomas un día. Es un cambio de corazón fundamental que debe expresarse y demostrarse en muchas situaciones, llevando a muchos umbrales de decisión. Y es por eso que aquí se progresa paso a paso. Es algo gradual.

Dios no te dejará acercarte mucho a Dios, porque quiere que estés aquí. Los Ángeles no te dejarán acercarte mucho a ellos, porque si lo hicieras no querrías estar en el mundo con todas sus dificultades, sus relaciones fragmentadas y sus problemáticas relaciones humanas. Dios quiere tornar tus ojos hacia el mundo, pero con el poder y la presencia del Conocimiento para guiarte.

Aquí la Separación se reduce poco a poco, paso a paso. Su poder comienza a decaer. Su influencia comienza a disminuir y es remplazada por un mayor poder, que es intrínseco a ti y a toda la gente que está aquí.

Un acto genuino de amabilidad puede reconocerse en cualquier parte, en cualquier cultura. No tienes que traducir el lenguaje. No tienes que entender la cultura en todas sus dimensiones. No tienes que ser un académico al respecto. Es simplemente un acto que tiene reconocimiento universal.

El mundo es gobernado por el miedo: el miedo a la pérdida, el miedo a perder lo que uno tiene, el miedo al repudio, el miedo al rechazo, el miedo a la expulsión y a la denegación. Este es un poder que existe en un estado de Separación. Es algo que es desconocido en tu Antiguo Hogar.

No puedes retornar a Dios al final de esta vida, porque no estás listo. No has construido suficientemente tu capacidad para la relación. No has extendido suficientemente todavía tu experiencia de tu alma para incluir a otros.

Por tanto, incluso si te vuelves una persona muy sabia y avanzada en el mundo, se te dará una mayor tarea. Quizá estarás entre aquellos que sirven a los que permanecen atrás. Quizá serás enviado a otra parte del universo, para servir de acuerdo a tu propio linaje y tu propia historia. Si consigues algún grado de éxito en la recuperación del Conocimiento en tu vida, Dios no lo desperdiciará, porque tu regalo crece mediante la contribución. El poder del Conocimiento crece mediante la contribución. No es una cuestión de escapar de la vida corpórea, sino de servir a muchos, muchos niveles, que se extienden mucho más allá de lo que tu mente puede incluso concebir en este momento.

¿Qué es el infierno, sino tener que volver aquí y hacerlo todo de nuevo, o tener que ir a otra parte donde estar es incluso más difícil? Pensar que irás al Cielo o al infierno en el Día del Juicio al final de esta vida, es como tener una religión para niños pequeños que no saben nada de la Creación y el Plan de Dios. Tus éxitos no se desperdiciarán, sino que serán amplificados y expandidos, en servicio a los separados que constituyen la realidad de la vida en el universo físico.

Por tanto, como ves aquí, tu alma no disminuye a medida que crece, sino que se expande. Deja de ser un único punto de luz, para volverse una constelación de luces. Retiene parte de su singularidad, pero su realidad y su identidad se basan en la fortaleza de sus relaciones esenciales. Y como Dios es tu relación última, te preparas para Dios desarrollando relaciones que son genuinas y auténticas, y que sirven a un mayor propósito en tu vida temporal en el mundo.

En este sentido, el infierno es siempre temporal. La Voluntad de Dios es recuperar toda esa pequeña parte de la Creación que se ha desprendido y se ha perdido en otras realidades.

La tragedia está en el tiempo. En el tiempo estás sufriendo. En el tiempo estás perdiendo oportunidades. En el tiempo estás fracasando en tu misión, la misión por la que estás en el mundo. En el tiempo estás generando más sufrimiento para otros y también para ti como resultado —aumentando tu problema, profundizando tu dilema, oscureciendo aún más tu mente.

Sin duda, hay peores infiernos que este. La humanidad se destaca por el grado de sufrimiento que puede generar para sí misma, tanto individual como colectivamente. Dios te recuperará al final, pero el final puede estar muy lejos del ahora, y mientras estás sufriendo en el tiempo, languideciendo en el tiempo.

Tu alma no puede reunirse sin la recuperación del Conocimiento. Esa parte de ti que es sabia, debe guiar a la parte de ti que es necia. Esa parte de ti que no se ha separado de Dios, debe guiar a la parte de ti que todavía piensa que está separada de Dios.

Así, Dios no tiene que hacer un esfuerzo especial por tu salvación, porque el proceso ya está en marcha. Dios no necesita ser tu terapeuta, tu consejero o tu asistente personal, y tampoco necesita serlo la Presencia Angélica. Las personas piensan que la Presencia Angélica es como su doncella de cama, su asistente personal. Esto, por supuesto, es ridículo.

Los Invisibles, la Presencia Angélica que podría aconsejarte en ocasiones, tiene miles de individuos que atender. No va a perder el tiempo contigo y tus necedades. Pero responderá en esos momentos en los que tu mente se agita y emergen mayores posibilidades para ti.

Tu alma, entonces, se vuelve mayor y más extensa, incluyendo más a otros conforme avanzas y progresas en tu desarrollo espiritual. Ya no vives solo para ti mismo, sino también para otros y su bienestar. Quizá tu sentido de los otros incluye solo a tu familia, pero puede incluir a otras personas. Puede incluir mayores panoramas de relación, tratando con vecindarios y comunidades. Hay incluso ciertos individuos que ven a la humanidad como su relación fundamental. Pero este es un estado muy avanzado, solo para ciertas personas cuya contribución tiene que operar en un ámbito muy grande.

Tu propósito mayor en el mundo no es invento tuyo, y no puedes acercarte a él en tus propios términos. Debe serte revelado, y debes estar dispuesto a que suceda esta revelación, teniendo la paciencia y la humildad para poder recibirla progresivamente, porque no puedes encararla toda de una vez.

Aquí comprendes que tu mente no es tu mayor realidad, aunque hayas permitido que te domine y te controle y te hayas identificado con ella inapropiadamente. Sí, la mente sigue siendo parte de tu existencia en el mundo; sigue distinguiéndote en muchos sentidos; sigue siendo la vía para que tus talentos innatos se expresen en relación con otros. Pero ahora estás prestando atención a un poder mayor.

Este poder viene tanto del interior como de más allá. Pueden enviarse mensajes a tu mente a través de la Presencia Angélica, pero lo más importante es que el Conocimiento dentro de ti confirme estas cosas.

El Conocimiento es realmente el punto de referencia. No lo es ni siquiera Dios, pues no puedes enfocarte en Dios. Puedes enfocarte en tus ideas o creencias sobre Dios, pero ¿qué es esto?

Experimentas a Dios mediante una conexión más profunda dentro de ti, una conexión más profunda con otros y una conexión más profunda con las Fuerzas Invisibles en el universo, que están realmente guiando las corrientes de tu vida.

Tu mente es como el océano en la superficie: turbulento e impredecible, carente de sentido, batido por los vientos del mundo, un día en calma y otro agitado. Uno mira la superficie y no puede encontrar en ella ningún sentido. No tiene una dirección concreta, salvo cuando ves que la gobiernan las mareas, las cuales son regidas por fuerzas celestiales más allá del ámbito de tu experiencia personal. Pero incluso más allá de esto, el propio océano tiene corrientes más profundas que mueven las aguas del mundo por todo el planeta, gobernadas por fuerzas mayores que los vientos del mundo.

Como ves, tu mente es batida por los vientos del mundo. Te sientes feliz, luego triste. Eres turbulento. Eres inconsistente. Sufres por cosas insignificantes. Estás en conflicto contigo mismo y con otras personas. No sabes lo que estás haciendo ni lo que quieres. Estás profundamente confuso, profundamente en conflicto. Es un desastre. ¿Piensas que Dios va a resolver esto por ti?

Dios simplemente te aparta de eso, y por el camino tú limpias el desastre. Cierras la brecha de la falta de perdón contigo mismo y con otros. Haces enmiendas. Alteras tu curso. Cambias tu comportamiento. Alteras tus ideas. Hasta cambias toda tu noción de ti mismo.

Si los individuos no están dispuestos a hacer esto, entonces no ocurre nada. Puede que sean sacerdotes, o gobernadores, o presidentes, o reyes. Pueden proclamar cualquier cosa, pero no son más que lo que han creado dentro de sí mismos. Sin el Conocimiento, eso no es nada —solo un fraude, un gesto vacío, alguien gritando al viento, olvidado e insignificante.

Pero tu vida es significante. No has sido olvidado, y Dios ha hablado de nuevo para revelar la verdadera naturaleza del alma y su redención. Esto está en el corazón de todas las religiones del mundo, pero lo que está en el corazón puede ser velado por lo que está en la mente.

Muchas personas necesitan esta clarificación, ya sea dentro de su tradición de fe o fuera si no la tienen. Porque la humanidad se enfrenta al gran cambio que está llegando al mundo, a grandes dificultades y desafíos. Estas cosas pueden hacer salir de ti tus verdaderos regalos y tu naturaleza más profunda, si sabes cómo responder a ellas. Pero para responder, debes reconocer estas cosas y prepararte para ellas. Y para eso necesitarás la asistencia del Creador, pues la humanidad está inconsciente y carente de preparación.

Cuando dejes este mundo, tu alma será diferente de lo que ahora piensas. Cuando avances y tu mente se expanda, y el alma se expanda para ser una constelación de luces en vez de ser una única luz, la definición y la experiencia del alma serán muy diferentes.

Permite que esta sea tu comprensión.