Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 14 de julio de 2013
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: The Journey of the Messenger

Escucha el audio original aquí (en inglés):

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Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

Dios ha enviado al Mensajero al mundo en un tiempo de gran cambio y creciente incertidumbre. Él es el Mensajero para el mundo, aunque a muchas personas les resultará difícil aceptarlo, dadas sus nociones e inversiones previas.

Él se ha preparado durante mucho tiempo para esto. Ha venido desde la Asamblea Angélica, de la cual forma parte. En el mundo es un hombre. Es imperfecto, pero todos los grandes Mensajeros han sido imperfectos.

Él es el único, porque ha sido enviado al mundo con este propósito y viene desde la Asamblea. Lo que proveerá no lo puede proveer ningún individuo, no importa lo inspirado o culto que pueda ser, porque nadie puede traer la Voluntad y el Poder del Cielo mediante sus palabras y su proclamación.

Pero el verdadero Mensajero no solo trae la Voluntad y el Poder del Cielo, sino la propia Voz del Cielo: la Voz de la Asamblea hablando como uno solo, los muchos hablando como uno, una realidad que no puedes considerar con tu intelecto. Es demasiado limitado para esto.

Habrá aquellos que podrán reconocer al Mensajero inmediatamente, pero la mayoría tendrá que aprenderlo con el tiempo y la demostración, pues tienen mucho que despejar en sus propias mentes antes de poder ver algo de esta magnitud. Ellos querrán pruebas en varias formas. Y algunas de sus expectativas serán satisfechas y otras no, pues Dios no está atado por estas cosas.

Las vidas de los Mensajeros de la antigüedad han sido tan alteradas e interpretadas a lo largo de las eras que ahora nadie sabe realmente quiénes eran en un sentido práctico y real. Pero en verdad nadie puede entender la vida del Mensajero. Porque los Mensajeros vienen de la Asamblea Angélica. No son los hijos e hijas de Dios, porque Dios no tiene hijos e hijas. Eso es meramente un entendimiento mundano. No se aplica a la Creación.

Por tanto, el Mensajero está en el mundo. Ha sido preparado durante mucho tiempo. Ha llevado mucho tiempo recibir una Revelación más extensa e inclusiva que todo lo que se ha dado alguna vez a este mundo, dada ahora de manera sencilla y clara, en un mundo de comercio y comunicaciones globales, sin presentarse ya con anécdotas, temas pastorales o imágenes poéticas, sino expresada con claridad y mucha repetición, de modo que pueda ser escuchada con el tiempo; dada ahora usando la tecnología de esta era, que nunca antes estuvo disponible; dada ahora para hablar al mundo entero a la vez, no solo a una tribu, un grupo o una región; un Mensaje muy grande, porque representa al Dios del universo y lo que Dios está haciendo en todo el universo, lo cual nunca antes se ha revelado. Porque la humanidad no estaba lo bastante educada o desarrollada para considerar estas grandes cosas, salvo en el caso de unos pocos individuos.

Aun no comprendes la perfección de esto y por qué debe ser así. Porque lo que Dios está haciendo en el mundo solo puede saberse si entiendes lo que Dios está haciendo en el universo en conjunto. Y tal Revelación no se ha dado nunca hasta ahora. Está con el Mensajero. Se da en la Revelación.

El futuro de este mundo y el gran desafío que enfrenta la familia humana son revelados en la Revelación.

El significado de la espiritualidad de cada persona y lo que une a la gente en todas partes está contenido en la Revelación.

El significado y el propósito de todas las tradiciones religiosas, que parecen tan diferentes en contraste unas con otras, son dados en la Revelación.

El significado de la verdadera relación, del verdadero amor, del verdadero compromiso y de la verdadera devoción se da en la Revelación.

Solo alguien de la Asamblea Angélica podría traer algo de esta magnitud al mundo, presentado en una forma nunca vista antes, uniendo antigua sabiduría con comprensiones y verdades que nunca antes se han entendido con claridad, salvo por muy, muy pocos.

Pero ahora es el mundo entero el que debe recibir esto, para prepararse para el gran cambio que está llegando al mundo y prepararse para el encuentro de la humanidad con un universo de vida inteligente, un universo no humano donde la libertad es rara. Es el mayor desafío que la humanidad ha enfrentado nunca, y tendrá las mayores consecuencias para tu vida y para el futuro de toda persona, tanto ahora como en el futuro.

El Mensajero porta esto como un fuego. Ha sido presentado de una manera tan pura que puedes escuchar la Voz de la Revelación, algo que nunca fue posible antes por razones obvias. Pura, incorrupta, inmaculada, sin unir a otras ideas, creencias o tradiciones. Es pura. Pero para reconocer esto y recibirlo tu mente debe ser pura o lo bastante pura para poder ver, escuchar y entender.

Sin esto estás atrapado por tus juicios, por tu condena, por tus opiniones y por todo aquello en lo que te has invertido, que ahora se interpone en el mayor evento de tu vida, que está ocurriendo a tu lado, durante el tiempo del Mensajero.

El camina como un hombre humilde, pero las personas no ven. No lo reconocen. Él habla con claridad, sinceridad y humildad, pero las personas no escuchan. No pueden responder.

Pero este es el desafío que han enfrentado todos los Mensajeros en todas las eras. Es el resultado de vivir en Separación en un mundo que ha sido tan oscurecido por la violencia, la tragedia y la ignorancia humanas que las personas no saben cómo ver. No saben cómo escuchar. No saben cómo saber. Han perdido su conexión con el Conocimiento más profundo que Dios ha puesto en su interior, que está aquí para guiarlas, protegerlas y prepararlas para una vida mayor de servicio en el mundo.

Así, el Mensajero camina y habla, pero muy pocos pueden escuchar al principio. Y para escuchar al Mensajero debes realmente escuchar, no intentando comparar lo que dice con lo que ya piensas, sino con un deseo de ver más allá de tus actuales nociones y tu confusión. Él trae la luz de la claridad, pero si estás viviendo en la niebla de la confusión no verás esta luz. Estará junto a ti, pero tú solo verás otras cosas.

¿Cómo entonces este Mensajero —un individuo que viene al mundo quizá solo una vez cada milenio— hablará a un mundo entero y lo hablará de tal manera que su Mensaje pueda encontrar suficiente respuesta para preparar a la humanidad para el gran cambio que está llegando y que ya tiene encima? Porque es tarde y las personas están todavía viviendo en un sueño o en una pesadilla, dependiendo de sus circunstancias.

¿Cómo hablará a un mundo entero a la vez? Esto no sucederá con él predicando desde una esquina en la calle o hablando solo a pequeños grupos. Debe retransmitir el Mensaje usando la tecnología y la libertad que tiene para hacer esto. En el futuro esta libertad puede no existir, y por tanto esta es la gran ventana de oportunidad y necesidad para el mundo.

Para muchos será un gran desafío escuchar la Revelación. Desafiará sus ideas, sus suposiciones, sus quejas, sus actitudes y, sin ninguna duda, los compromisos que han hecho en sus propias vidas, los cuales les han puesto en tal situación de peligro, miseria e infelicidad. Pero es mejor escapar de la oscuridad que intentar pensar que está llena de luz.

El Mensajero retransmitirá al mundo y seguirá haciéndolo, porque para él es demasiado arriesgado hablar en público muy a menudo. Será entrevistado ocasionalmente, pero los entrevistadores probablemente no comprenderán. Porque él debe proclamar lo que es esencial, aquello que habla más allá de los intereses de una única persona, aquello que habla a la gran necesidad del alma y el corazón humanos y a la mayor necesidad de que la humanidad se prepare para un mundo que será muy diferente, que está cambiando a un ritmo fenomenal, incluso en este momento.

Él traerá Sabiduría y Conocimiento del universo. Abrirá las puertas a la vida en el universo. Hablará de las Grandes Olas de cambio que están llegando al mundo. Hablará de las relaciones y el propósito mayor. Hablará del poder del Conocimiento, la gran inteligencia que vive dentro de cada persona, esperando a ser descubierta.

Él hablará del viaje del alma. Hablará de aquello que es verdadero en toda religión. Y hablará contra mucho de lo que es falso en toda religión, porque trae consigo una gran corrección. Porque esta corrección debe darse, o la Revelación no se entenderá. Porque cuando Dios habla lo hace siempre en gran contraste con lo que la humanidad ha asumido colectivamente que es cierto y los muchos errores en su pensamiento, sus suposiciones y su comprensión del pasado.

Dios trae la gran promesa de redimirse a la parte de la Creación que vive en Separación, y lo hace sin la amenaza del infierno y la condena, porque Dios no condena a ninguna parte de la Creación.

Pero el Mensaje debe ser puro. Debe ser claro. No puede ser un compromiso. No puede ser diseñado solo para gustar a los apetitos y nociones actuales de la gente. Debe traer una gran advertencia, un gran poder y una gran restauración. Porque estas grandes Revelaciones solo ocurren en momentos cruciales de la historia y la evolución de la humanidad.

Tienes la fortuna de estar viviendo en un tiempo de Revelación. Es el tiempo más grande de todos para estar en el mundo. Y tú estás aquí. Has sido enviado aquí para vivir en este tiempo —un tiempo de gran tribulación y convulsión, un tiempo de gran dificultad, viviendo en un mundo de recursos en declive y creciente población.

¿Qué dará a la humanidad la fuerza y el poder para evitar la guerra y la lucha constantes? Hasta las religiones han tomado las armas una vez más. En un mundo lleno de combatientes luchando por quién tendrá acceso a lo que queda, ¿cómo se establecerá la cooperación, la justicia y la provisión en un mundo bajo tales condiciones?

Las personas tienen ideas, por supuesto, pero solo Dios sabe lo que realmente será cierto y será realmente eficaz y fructífero con el tiempo.

Dios ama el mundo y no quiere ver a la humanidad destruir la civilización humana debido a la ignorancia, el miedo y la codicia. Se ha invertido mucho en este mundo. Es un mundo importante en un universo lleno de incontables razas, incontables religiones. Solo Dios sabe.

Estar en contra de esto, negarlo, es el epítome de la arrogancia, la ignorancia y la presunción. Pensar que Dios no puede enviar un nuevo Mensajero al mundo es pura necedad y arrogancia. Porque ni siquiera los Mensajeros de Dios sabrán lo que Dios hará a continuación. Ni siquiera las escrituras pueden decir lo que Dios hará a continuación.

El Mensajero retransmitirá al mundo y hará cuanto esté en su mano para que la Revelación esté disponible. Y él requerirá tremendo apoyo y asistencia para hacer esto. Y según emprenda esta gran misión, su vida estará en peligro por parte de muchas fuerzas diferentes.

Y tendrá que encontrar a aquellos que tengan los ojos para ver y los oídos para escuchar, aquellos que han sido enviados al mundo para asistirle. Pero ellos tendrán que seguirle. Tendrán que recibir. Y tendrán que dar.

Un hombre no puede hacer esto solo. Incluso si es elegido entre los Angélicos, él no puede hacer esto solo. Necesitará mucha asistencia y apoyo.

Y en tu corazón sabrás si esa es tu llamada. Pero para saber con tu corazón, debes descender bajo la superficie de tu mente y escapar de los estragos de tus propias ideas, de la confusión de tu mente, hacia un dominio más profundo dentro de ti donde pueden verse y saberse cosas mayores.

Y para hacer esto posible, el Creador de toda vida ha provisto los Pasos al Conocimiento, un mapa de ruta hacia la parte de ti que es permanente y verdadera, poderosa y carente de miedo, gentil, pero fuerte y determinada —una parte de ti que apenas conoces o que nunca has conocido, pero que reside en los cimientos de tu Ser.

El propósito de toda religión es llevarte a esto. Pero el propósito de toda religión se ha perdido y ha sido recubierto por la adopción, las instituciones y las ideologías humanas, así como por el poder y la dominación humanos. Haría falta un gran maestro en cualquier tradición para encontrar en ella el verdadero camino al Conocimiento.

Y ahora ya no queda tiempo para esto, porque la humanidad debe tener la oportunidad de prepararse para el universo, para la Comunidad Mayor de vida. Debe tener la oportunidad, la sabiduría y la necesidad para prepararse para un mundo que experimenta cambios convulsivos.

Suficiente gente debe ver y saber esto para que la Revelación arraigue y su poder se sienta y se exprese lo suficiente en el mundo para superar el miedo, el odio, el enfado y la angustia que dominan las mentes de tantas personas y que determinan tantas consecuencias por todo el mundo.

El Mensajero es un hombre mayor. Sus años son preciosos. Él ha atravesado grandes dificultades: adversidad, enfermedad, oposición. Esto ha requerido notable paciencia y dominio de sí mismo, así como humildad y sacrificio para traer esto al mundo.

Ahora él retransmitirá y presentará. Y unos pocos serán asignados para enseñar, asignados por él y por la Asamblea, de modo que la gente entienda su declaración y entienda quién es él, por qué está aquí y qué ha traído a la humanidad —aquello que la humanidad no puede darse a sí misma.

Es la gran bendición sobre el mundo. Es la gran esperanza para la humanidad. Promete la restauración de las tradiciones religiosas y provee la base para su unidad conjunta. Es un contrapunto a todo lo que se ha hecho para corromperlas. Es la respuesta de Dios y la dirección de Dios, el Poder y la Presencia de Dios, como ves.

Para venir al Mensajero, primero debes venir a la Revelación, porque la enseñanza es más importante que el maestro. El Mensaje es más importante que el Mensajero con el tiempo. El Mensajero se irá de este mundo, pero el Mensaje permanecerá. La pureza de sus seguidores y de aquellos que pueden responder a un Nuevo Mensaje de Dios determinará si se corromperá y se mezclará con otras cosas [o no lo hará].

El Mensajero dará enseñanzas y clarificación, pero él no estará disponible para todos, pues su tiempo es precioso. Su viaje es grande. Su misión es tremenda.

El Cielo observa para ver quién puede responder. El Cielo observa para ver quién lo recibirá como el Mensajero. El Cielo observa para ver a aquellos que le negarán, le ridiculizarán o le condenarán.

Es una gran prueba para la humanidad. Es un gran test. ¿Puede la humanidad recibir un Nuevo Mensaje de Dios, dado no a una tribu, una región o un grupo, sino al mundo entero? ¿Y puede recibirse a tiempo para preparar a la humanidad para el gran cambio que está llegando al mundo?

El tiempo apremia ahora. No tenéis un siglo para considerar estas cosas. Esto no es un juguete para los ociosos o los indolentes. No es meramente una filosofía para que los filósofos la discutan y la debatan. No es una forma de entretenimiento para aquellos que no tienen seriedad sobre su vida ni se valoran a sí mismos.

Puedes escuchar al Mensajero. Puedes ver al Mensajero. Puedes recibir la Revelación, dada ahora en la forma más pura imaginable.

Este es tu desafío. Esta es tu oportunidad. Esto te traerá aquello que vive dentro de ti y que es grande. Te mostrará el camino para salir de la jungla de la confusión. Te dará la fuerza que Dios te ha dado y la responsabilidad que proclamaste antes de venir a este mundo. Esto te retornará tu fuerza, tu dignidad, tu poder y tu propósito. ¿Puedes recibir estas cosas?

La bendición está aquí. Dios ha hablado de nuevo. El Mensajero ha sido enviado al mundo. Él trae consigo un Mensaje de tremendo alcance, poder e inclusión. Él ha dado su vida por esto. Es una gran llamada a asistirle y apoyarle. Esto hará toda la diferencia para la humanidad, la gran diferencia en los tiempos venideros.