Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 16 de febrero de 2013
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: The Assembly

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Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Existe una gran Asamblea, la Presencia Angélica que vela por este mundo y ha velado por este mundo durante mucho, mucho tiempo.

Qué diferente es esto, sin embargo, de las nociones y creencias de la gente, de la forma en que tales grandes Seres han sido retratados en el pasado en vuestros libros de religión y en el testimonio de algunas personas.

Dios no está manejando el mundo. Dios no está dirigiendo el clima. Dios no está moviendo la sangre por vuestras venas o vertiendo las aguas sobre los acantilados o germinando las semillas en el suelo —porque eso fue todo puesto en marcha al principio de los tiempos.

Pero Dios ha asignado una Presencia para supervisar el mundo a través de todos los caóticos y trágicos encuentros y episodios de la historia —observando en busca de aquellos individuos que muestran una mayor promesa; trayendo cosas al mundo en los puntos de inflexión claves en la evolución de la humanidad; y enviando a uno de los suyos al mundo para traer una nueva Enseñanza y una nueva comprensión para cambiar la conciencia de la humanidad y para modificar, si es posible, el curso de la humanidad de una manera positiva.

Aquellos a los que honráis como los grandes Mensajeros, los grandes Santos, los grandes Maestros —como Jesús, Buda y Mahoma— vienen de esta Asamblea. Pero cuando están en el mundo son seres humanos. Lo que les distingue es que están aquí en una misión más grande, con un mayor conjunto de responsabilidades y una mayor responsabilidad ante aquellos que les enviaron. Sus vidas son pruebas. Sus vidas son exigentes. No es un viaje para los que se amilanan fácilmente ni para aquellos que buscan placer y descanso en la Tierra.

La Asamblea supervisa el mundo, escuchando, a la espera de esas peticiones que son verdaderamente auténticas y representan un llamamiento honesto, particularmente si marcan un punto de inflexión en la vida de una persona, particularmente si muestran una mayor manifestación de un deseo de contacto, [un deseo] no nacido de la ambición, de la necedad o la experimentación.

Es la señal de que alguien está listo para comenzar a despertar. Solo el Cielo sabe cuál es esta señal, cómo suena, qué significa y cómo debe considerarse.

Para ti que estás aquí en la Tierra, la Asamblea es como el Cielo —un puente entre este mundo y tu Antiguo Hogar, del cual has venido y al que regresarás con el tiempo.

Todos los que viven en el mundo, todos los que viven en el universo en Separación dentro de la realidad física, volverán a su Antiguo Hogar con el tiempo.

Pero mientras están aquí son prisioneros de sus propias intenciones. Son prisioneros de sus culturas y sus naciones, en un universo donde la libertad es muy poco común. Sin embargo, cada uno ha sido enviado aquí con un propósito mayor —un potencial, una semilla de sabiduría, una posibilidad de que, dadas las circunstancias adecuadas y dada su propia honestidad y conciencia, pueda iniciar una vida mayor.

En todos los mundos en el universo donde los seres sensibles se han desarrollado y también en mundos que recibieron migración y colonización, habrá una Asamblea —una gran Asamblea o una pequeña Asamblea, en función del número de personas y de la naturaleza y las condiciones de esa cultura y nación en el universo.

Se trata de un Plan a una escala que ni siquiera puedes imaginar. Vuestras religiones no pueden dar cuenta de ello. Vuestra teología es demasiado limitada en su alcance para abarcar algo de esta magnitud. Por mucho que puedas intentar interpretar los signos y los símbolos de la vida en la Tierra, no puedes interpretar esto. Tu intelecto no fue creado para interpretar algo de esta escala.

Pero dentro de ti está el poder del Conocimiento que Dios ha puesto allí —una inteligencia más profunda, una mente más profunda—. Esta es la mente que la Asamblea está esperando. Porque si esta mente más profunda dentro de ti puede surgir en el contexto de tu vida y tus circunstancias y ser aceptada y seguida y recibida, comenzarás un nuevo viaje en la vida. Solo en este sentido puede decirse que nacerías de nuevo en el mundo. Solo en este sentido esto sería cierto, significativo y eficaz.

Los miembros de la Asamblea asistirán a ciertos individuos que están haciendo una mayor contribución al mundo, pero solo si el Conocimiento más profundo dentro de esos individuos está enviando el mensaje —el mensaje que la Asamblea está esperando y buscando entre los que viven en Separación.

Dios te permite estar en la Separación. Dios te permite que sufras. Dios te permite cometer errores, porque es por eso que has elegido la Separación —para tener esta libertad.

Pero como no existe una alternativa real a la Creación, tu existencia aquí es solo parcialmente verdadera. Está todavía conectada a la Creación, pero es un ambiente cambiante y en evolución —un entorno en el que tu vida es temporal y es en gran medida desafiada y amenazada por muchas cosas, un entorno donde el error y el fracaso serán la consecuencia de vivir sin este Conocimiento para guiarte.

Dios permite que esto suceda, ya que fuiste creado para ser libre. Eres incluso libre para tratar de no ser quien realmente eres. Tienes incluso esa libertad.

Pero nunca puedes tener éxito en la Separación, porque el Conocimiento vive dentro de ti. Esta es la parte de ti que nunca ha dejado a Dios y aún responde al Poder y la Presencia del Señor de la Creación y de la Creación misma.

Piensa en vuestras enseñanzas religiosas en el mundo —las historias, las enseñanzas y la gran variedad de ideas asociadas con ellas— y considéralas entonces a la luz de lo que estamos diciéndote hoy aquí. Porque Nosotros estamos dándote la imagen mayor de tu vida. Ve el contraste y comenzarás a ver que debes embarcarte en un nuevo viaje.

Tus viejas ideas de la religión y la espiritualidad solo pueden servirte hasta un cierto punto. Más allá debes dejarlas a un lado, pues solo Dios conoce el camino de regreso. Solo Dios sabe el significado de tu verdadera existencia y el propósito específico que has traído al mundo en este momento, bajo estas circunstancias.

El intelecto debe inclinarse tarde o temprano. Solo puede seguir cuando asiste a una Realidad Mayor. Esto requiere humildad. Esto requiere entrega, con el tiempo, al poder y la presencia que viven dentro de ti y que solo pueden responder a tu Fuente.

La Asamblea permite que todo suceda en la Tierra. A menos que se requiera su presencia y sea requerida con la mayor sinceridad, no interferirá. Solo en un gran punto de inflexión, cuando un Nuevo Mensaje está destinado a darse al mundo, la Asamblea brindará a la humanidad una nueva comprensión y una mayor toma de conciencia. Y esto ocurrirá en respuesta a grandes cambios en el mundo que sean potencialmente devastadores. Es por eso que las grandes Revelaciones solo se dan en ciertos puntos de inflexión críticos en la evolución de la civilización humana. No pueden ser fabricadas. No pueden ser inventadas. Ni siquiera pueden ser imaginadas, aunque muchas personas lo han intentado, por supuesto.

Es sobre estas [Revelaciones] que las grandes tradiciones se han construido. Pero es también sobre estas [Revelaciones] que las grandes tradiciones no han sido capaces de seguir el espíritu de la Revelación que inició su existencia al principio. Dios sabe que, sin el Conocimiento, las personas estarán en el error con respecto a estas cosas y cometerán muchas equivocaciones por el camino. Es la condición de vivir en Separación.

Pero cuando comienzas a descubrir el poder y la presencia del Conocimiento en tu interior, empiezas a poner fin a la Separación dentro de ti —entre tu mente mundana y tu idea de ti mismo y la mayor inteligencia que vive en tu interior, una inteligencia que tenías antes de venir al mundo y que redescubrirás cuando lo dejes.

Esto requiere una gran resonancia con la vida, y no solamente una compleja teología o filosofía. La Asamblea Angélica no responde a esas cosas.

Pero en un gran punto de inflexión, tal como el que está ocurriendo en el mundo en la actualidad, uno de ellos entrará en el mundo. Uno de los suyos será enviado a enfrentar la tribulación de ser el Mensajero —la gran dificultad, el gran misterio, la gran incertidumbre, la gran Presencia que morará con él a medida que avance a través del proceso de convertirse en un ser humano adulto, con todavía poca conciencia de su gran destino y propósito hasta que su llamada haya sido iniciada.

Nadie entiende la vida del Mensajero, pero todo el mundo puede recibir los regalos del Mensajero, los cuales son regalos más grandes que lo que cualquier persona pueda dar al mundo —regalos mucho más duraderos, penetrantes, poderosos e inspiradores de lo que cualquier persona podría nunca crear o inventar—. Las personas pueden tener ideas convincentes, pero nada que pueda transformar la vida de una persona de la forma más natural y hermosa.

Eso debe venir del Cielo. Debe venir a través de la Asamblea que interpreta la Voluntad de Dios. Porque el Dios del universo es demasiado grande para estar preocupado por este mundo —el Dios de innumerables galaxias, dimensiones y de la Creación más allá de la manifestación física, la cual es aún más grande, tan grande que no hay posibilidad de que puedas comprender su alcance y su gran inclusión en la vida.

El Señor de billones y billones de razas y más está, sin duda, más allá de cualquier principio teológico que se haya creado en este mundo. Pero es parte de la Nueva Revelación de Dios, como ves, porque la humanidad está emergiendo en una Comunidad Mayor de vida en el universo, y ahora debe empezar a pensar en Dios en el contexto de un mayor panorama.

Para entender lo que Dios está haciendo en este mundo, hay que entender lo que Dios está haciendo en el universo. Por primera vez, la Revelación sobre esto está dándose a una humanidad que se encuentra ante el umbral del espacio, a una humanidad que se encuentra en el umbral de destruir el medioambiente del mundo y de conducirse a sí misma a la ruina y la catástrofe. Es el mayor umbral al que la humanidad se ha enfrentado nunca, y el de mayores consecuencias.

Todo va a cambiar y está cambiando incluso en este momento. Debido a este gran punto de inflexión, Dios ha enviado, a través de la Presencia y Asamblea Angélica, una Nueva Revelación para el mundo —una Revelación acerca de la vida en el universo y de la obra de Dios en todas partes— no basada en una tribu o en una región, ni en un fenómeno natural o en la limitada historia de un grupo o una nación, sino en la realidad de la vida en todas partes.

Este mayor panorama te da la mayor oportunidad de reconocer el poder y la presencia que viven dentro de ti, y te alienta a usar tu intelecto para respaldar esta conclusión, porque tu intelecto fue creado para hacer esto, y este es el mayor servicio que puede darte.

No sabrás los nombres de los miembros de la Asamblea, aunque ellos podrían proporcionar un nombre en algún momento a alguna persona para ayudarla a responder. Sus nombres carecen de significado, porque son individuos y a la vez son uno —un fenómeno que no puede comprenderse con el intelecto, el cual solo puede pensar en las cosas de este mundo.

En el momento de la gran Revelación, la Asamblea habla con una única Voz. Habla a través de uno de sus miembros, pero todos están hablando a la vez, un fenómeno que realmente no puedes considerar. Es demasiado maravilloso. Es demasiado fenomenal. Habla por completo más allá de tus nociones de la realidad. Solo puedes imaginar individuos en el universo, pero la Asamblea es uno y muchos y uno, porque ellos están muy cerca del Cielo, donde los muchos son uno y donde uno son muchos.

Tu objetivo en la vida no es llegar a enamorarte de la Asamblea o concentrarte en la Asamblea, porque su propósito es involucrarte con la recuperación del Conocimiento que vive dentro de ti.

Porque tú debes ser el que elige. Debes ser el que se enfrenta a las consecuencias, las dificultades y las bendiciones de tus decisiones. Tú eres el que tiene que elegir recibir o rechazar el gran ofrecimiento. Tú eres quien debe ser responsable de todo lo que haces.

Así que no vayas por ahí diciendo a la gente que Dios te está guiando a hacer esto o aquello, porque eso es una irresponsabilidad. Debes decir: “Estoy haciendo esto porque me parece que es lo que se debe hacer.” No afirmes [tener] ninguna otra autoridad, porque no sabes a ciencia cierta.

No puedes saber de la Asamblea o del poder de la presencia que vive dentro de ti a menos que el Conocimiento haya sido activado dentro de ti y esté empezando a emerger con fuerza en tu vida. No crees un romance sobre tu experiencia angélica cualquiera que esta pueda ser, ya sea real o inventada, porque de lo que trata todo esto es de la emergencia del Conocimiento dentro de ti, como ves.

La Asamblea solo se ocupa de esto, porque hasta que esto suceda tú no eres fiable. No eres responsable. No eres valiente. No eres auténtico. Estás aún sujeto a las persuasiones del mundo y a tus propios temores y preferencias. Eres demasiado débil.

Es por eso que debes ser elevado dentro de ti a través de un proceso de gran transformación que solo puede iniciar la Asamblea. No puedes iniciarlo tú mismo. Puedes meditar durante veinte años y no saber del poder y la presencia de Conocimiento.

Es tu oración hecha ahora con la mayor fuerza, urgencia y autenticidad la que llama a la Asamblea a ti. No rezas pidiendo ventajas o meramente para protegerte del daño. Rezas por ser redimido, sin saber lo que esto significa, sin tratar de entender la redención, sin pensar que sabes cómo purificarte a ti mismo. Porque solo la Asamblea lo sabe.

Es una cosa maravillosa, como ves. Es el milagro más grande de todos. Es el milagro que crea cualquier otro milagro.

Dios ha enviado un Nuevo Mensaje al mundo para preparar a la humanidad para hacer frente a una nueva experiencia en el mundo y en el medioambiente y cumplir con el gran reto de preservar y unir la civilización humana.

Dios ha enviado la gran Revelación al mundo para preparar a la humanidad para su encuentro con la vida en el universo —el evento más grande en la historia humana y el que plantea los mayores retos, dificultades y oportunidades para la familia humana.

Un Mensajero está en el mundo. Él ha estado preparándose durante mucho tiempo para recibir la Revelación, ya que es la mayor Revelación que se le ha dado nunca a la humanidad —dada ahora a un mundo educado, un mundo alfabetizado, un mundo de comunicaciones globales y un mundo de conciencia global hasta cierto punto.

Es la primera vez en la historia que se da un Mensaje a todo el mundo a la vez, ya que debe alcanzar al mundo en un corto período de tiempo para preparar a la humanidad para el gran cambio que está viniendo al mundo y para el significado de su encuentro con la vida inteligente en el universo, encuentro que ya está ocurriendo en el mundo.

Ninguna de las Revelaciones anteriores de Dios puede prepararos para estas cosas, porque ese no era su propósito ni su diseño. Esas Revelaciones se dieron para construir la conciencia humana, la civilización humana y la ética que pudiera guiar a la humanidad a una mayor unidad y a un mayor poder en el mundo.

La civilización humana ha sido creada, y aunque es muy imperfecta, llena de corrupción, divisiones y errores, no obstante tiene una gran promesa. Si supierais las condiciones de vida en el universo que os rodea, veríais esta gran promesa. Pero no podéis ver esto todavía. No tenéis este punto de vista. Pero la Asamblea lo ve, por supuesto, y es por eso que se está poniendo mucho énfasis en este mundo, para prepararlo para este gran umbral. Mucho se está dando ahora, a través del proceso de la Revelación.

Pero el Mensajero se enfrenta a grandes dificultades, las mismas dificultades que todos los Mensajeros anteriores encararon —la incredulidad, el antagonismo, el rechazo, el ridículo.

Las personas no pueden ver que el evento más importante en el mundo está ocurriendo a su lado. Piensan que es una violación de sus ideas o un desafío a sus creencias. Piensan que socavará su riqueza, su poder y su prestigio en el mundo, cuando en realidad ofrece la mayor promesa de redención que nunca podrían recibir y la mayor preparación para un futuro que será diferente del pasado en muchos sentidos.

La Asamblea observa y guía al Mensajero, porque su importancia en el mundo no puede subestimarse. [De hecho,] no es posible sobrevalorar su importancia en el mundo. La Asamblea hablará a través de él para traer la Revelación al mundo. Ellos hablarán como uno porque el Mensaje lo es todo.

Si suficiente gente puede reconocer, escuchar y seguir esto, la humanidad tendrá el poder de apartarse de la desintegración, el conflicto interminable y la guerra para construir una nueva base para el futuro.

La Revelación ha dado la visión de este mundo mayor para la humanidad, pero será un mundo muy diferente. Hará falta mucho poder, coraje y honestidad para crearlo y sostenerlo en un universo donde hay fuerzas poderosas y donde la libertad es poco común. Solo Dios sabe cómo se puede hacer esto. Solo la Asamblea entiende estas cosas.

Tu tarea ahora es aprender a recibir y tomar los Pasos al Conocimiento, de modo que puedas encontrar tu verdadera base en la vida, desafiar tus ideas, resolver los dilemas del pasado, perdonarte a ti mismo y a los demás y mirar al mundo sin rechazo ni condena, porque es este mundo el que hará surgir de ti, en su momento, tus mayores regalos y tu mayor papel.

Hay mucho que desaprender aquí, mucho que reconsiderar. Tienes que tener la suficiente humildad para hacerlo. Si crees que sabes la verdad, si crees que conoces la Voluntad de Dios, si piensas que sabes qué es el universo, tus posibilidades de descubrir la verdad serán muy pequeñas.

La Asamblea vela por el mundo. Llama a la Asamblea, pero no descuidadamente, porque no te escucharán. No para satisfacer tus ambiciones, tus sueños o tus fantasías, porque no te escucharán. Debes rezar con tu corazón y tu alma. Solo entonces tu voz les llegará, porque ellos solo conocen lo que es verdadero, honesto y puro.

Ellos no pueden ser manipulados. No pueden ser corrompidos. No pueden ser influenciados. No puedes hacer un trato con ellos. Debes tener la fuerza para recibir sus consejos en su momento y para llevarlos a cabo sin compromiso y sin corrupción. Así de fuerte tendrás que ser, para ser parte de una mayor fuerza para el bien en el mundo.

La gente pensará, “Oh, ¡esto es demasiado para considerarlo! ¡El reto es demasiado grande!” Pero Nosotros decimos que no. Es apropiado teniendo en cuenta quién eres, por qué estás en el mundo y quién te ha enviado aquí. Piensas sobre ti mismo de una forma muy degradante. Te has degradado a un estado patético cuando piensas así. No conoces tu fuerza, tu poder o tu propósito, cosas que solo el Conocimiento dentro de ti puede proporcionarte.

La Asamblea observa y espera por aquellos que puedan responder al Mensaje que Dios está enviando al mundo en este momento. Porque el Mensajero ahora está saliendo a hablar, a proclamar y a enseñar la Revelación. Él ha estado oculto durante mucho tiempo, mientras el Mensaje era completado. Ahora está completo, y el mundo tiene una gran necesidad de él, mayor de lo que puedes reconocer en este momento.

El Mensajero representa a la Asamblea, aunque él es un ser humano y es imperfecto, porque todos los seres humanos son imperfectos. Él ha cometido errores, pero todos los grandes Mensajeros han cometido errores.

Es el Poder del Cielo en su interior lo que representa su fuerza, su bandera y su escudo. Puedes destruir su cuerpo, pero no puedes destruir su Mensaje. Y no puedes destruir lo que él está trayendo al mundo ni el Poder y la Presencia que le han enviado aquí, el Poder y la Presencia que esperan a que respondas.

Porque el regalo está ahora ante ti, y el Cielo observa y espera para ver quién puede recibirlo, quién puede reconocerlo, quién puede tomar los Pasos al Conocimiento y recibir el regalo de una mayor vida en un mundo que se hace más oscuro e incierto con cada día que pasa.