Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 9 de septiembre de 2009
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: Spiritual Retreat

Escucha el audio original aquí (en inglés):

Descargar (cliquea en el botón derecho y selecciona “guardar enlace como”)

Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

Es importante hacer un retiro espiritual periódicamente, sobre todo cuando tienes decisiones importantes que tomar. Un retiro espiritual no es aquí simplemente un escape de tu vida externa o un respiro de tus deberes y responsabilidades exteriores. En cambio, es un tiempo para enfocarte en el poder y la presencia del Conocimiento dentro de ti, la Inteligencia más profunda que el Creador de toda vida ha puesto dentro de ti para guiarte, protegerte y conducirte a tus mayores logros en la vida.

Es importante que veas lo que el Conocimiento te está indicando. A menudo estas indicaciones te pasan desapercibidas, porque estás demasiado ocupado, demasiado atrapado. Tu vida está llena de demasiadas cosas. Es por eso que debes retirarte del mundo exterior, de tus relaciones primarias, de tus actividades normales, para hacer un retiro espiritual.

No puedes llevar a cabo este retiro si estás siendo constantemente influenciado por las cosas normales de tu vida diaria: las conversaciones, los medios de comunicación, los problemas que hay que resolver, las obligaciones con los demás, las cosas que hay que tener en cuenta y todo el sinfín de asuntos en los que la gente está involucrada, ya sean prácticos o fantasiosos. El retiro espiritual implica apartarte de la vida exterior y tu ser exterior, para experimentar tu vida interior y tu naturaleza más profunda, que están representadas por el Conocimiento.

Retírate, entonces, y refúgiate en un lugar diferente, si es posible. Si no es posible, haz un voto de silencio con respecto a las personas con las que vives y retírate al lugar más tranquilo que puedas. Tómate este tiempo, que puede durar varios días o incluso semanas: una especie de vacaciones del mundo exterior, un respiro, pero un respiro con un propósito.

Porque en tu retiro espiritual debes reconsiderar dónde estás y qué estás haciendo, con quién estás y qué estás haciendo con ellos, para asegurarte de que todas estas cosas son realmente correctas y apropiadas para ti.

Las personas no comprueban estas cosas. Así que toman decisiones y tratan de adaptarse a ellas y a los resultados que producen, perdiendo su capacidad de reconocer la verdad de su situación y sufriendo mucho como resultado.

Confusión interminable, negociaciones interminables con otros, discordia interminable, ansiedad interminable, cuando en realidad estaban comprometidas indebidamente desde el principio, y ahora han invertido su tiempo, su energía y sus recursos en una relación que nunca fue apropiada para empezar.

El lugar donde vives, con quién vives, cómo pasas tu tiempo, con qué te preocupas y qué te dices a ti mismo, son cosas de importancia crítica para determinar no solo lo que la vida te traerá, sino también lo que serás capaz de ver, conocer y hacer.

Así que a medida que la presión aumenta, a medida que el sentido de discordia y disociación contigo mismo aumenta, es tiempo de hacer un retiro espiritual. Te llevará uno o dos días acostumbrarte a estar sin todas estas otras formas de estimulación. Tu mente estará corriendo en su febril estado de sobrecarga, por lo que te llevará un tiempo calmarlo todo.

Aquí es sabio escuchar la Voz del Nuevo Mensaje, leer los libros sagrados del Conocimiento y pasar tiempo escuchando dentro de ti mismo, atento a tu experiencia más profunda.

Hagas lo que hagas aquí, debería ser tranquilo y pasivo. No estás tratando de conseguir cosas. No estás tratando de resolver problemas. No estás tratando de tener ideas. No estás tratando de llegar a ninguna parte. Simplemente estás disminuyendo la velocidad para ver si hay cosas que necesitas saber.

Una vez que tu mente se haya calmado lo suficiente, entonces es el momento de revisar las decisiones recientes que has tomado. Con cada una que puedas identificar, pregúntate: “¿Fue una decisión sabia?”. Te haces esta pregunta solo en el contexto de recibir una respuesta positiva o negativa. Solo tienes unas pocas opciones en la respuesta: positiva o negativa; o bien débil positiva o débil negativa.

Si sientes recelo o temor, entonces debes hacerte esta pregunta. Porque eso es evidencia de duda; es evidencia de conflicto e incertidumbre. Si preguntas sinceramente con un deseo de saber, entonces sentirás resonancia con el Conocimiento.

Si la respuesta es no, simplemente debes aceptarlo sin explicación, y permanecer con esta respuesta y tu propia experiencia. Si la respuesta es sí, entonces sentirás esto simplemente como un estado de quietud dentro de ti. No hay ningún conflicto o problema al respecto.

Revisa tus decisiones recientes. Si has cometido un error, entonces puedes preguntar: “¿Debo hacer algo diferente en relación a esto?”. La respuesta será sí o no. Si la respuesta es afirmativa, entonces tendrás que considerar cómo necesitarás rectificar esta situación y anotar tus pensamientos y percepciones al respecto.

A continuación, es importante que revises tus circunstancias fundamentales. ¿Vives en el lugar correcto? Sí o no. ¿Estás con las personas adecuadas? Sí o no. ¿Es tu forma de trabajo apropiada para ti en este momento? Sí o no. ¿Son tus pasatiempos u otras actividades apropiadas? Identifícalas una por una. Sí o no. Escribe tus respuestas. Si hay cosas que reconsiderar, pregúntate: “¿Hay algo que deba hacer acerca de esto ahora?”. Sí o no.

Estas preguntas pueden ser muy difíciles. Puede que desafíen tus suposiciones fundamentales. Puede que desafíen algo en lo que ya te has invertido. Puede que desafíen tus preferencias y deseos. Pero lo que realmente estás haciendo aquí es ser sincero contigo mismo, honesto contigo mismo.

Querer algo que no es correcto para ti y comprometerte a tenerlo es una forma de deshonestidad contigo mismo, una especie de traición. Y tú quieres asegurarte de que no te estás traicionando a ti mismo en la vida, ni a tus inclinaciones más profundas. Porque si lo estás haciendo, sufrirás y perderás fuerza vital, energía y tiempo ante una situación que no puede tener éxito, dejándote abierto y vulnerable a más sufrimiento y discordia. El Conocimiento dentro de ti buscará liberarte de este tipo de errores que la gente comete con mucha frecuencia, así como del terrible desperdicio que crean en la vida de una persona.

Si debes hacer un cambio y debes actuar ahora, entonces puedes plantear varias cosas que podrías hacer, pero siempre en el contexto de recibir una respuesta positiva o negativa. Sin explicaciones. El Conocimiento te guiará, pero no te explicará nada.

Pero antes de poder buscar una solución, debes ver si realmente tienes el coraje y la intención para cambiar la situación. Aquí debes ser muy honesto contigo mismo. Si no estás listo para hacer tal cambio, si es un cambio serio en tu vida, entonces debes decirte esto a ti mismo: “No estoy listo” —sin negar la verdad de la situación, sin tratar de buscar un compromiso o de llegar a un acuerdo—. Podrías decir: “Sé que tengo que dejar esta relación, pero en este momento no estoy listo”. Eso es honesto en el momento, aunque no te libera de tu responsabilidad de actuar al respecto.

Tendrás que volver a estas preguntas varias veces. Una vez no basta. Y si tus intenciones son honestas y sinceras, deseando saber la verdad por encima de todas las cosas, entonces el Conocimiento será consistente. Pero debes entender que no puedes hacer arreglos con el Conocimiento. No puedes hacer un trato. No puedes decir: “Haré un poco de esto, si me das un poco de aquello”.

No puedes negociar con la verdad. Puedes abrazarla o bien huir de ella, pero no cambia para satisfacer tus preferencias. Debes llegar a ella en sus términos y no en los tuyos. Es esto lo que te demostrará que el Conocimiento está más allá del intelecto y no es un producto de tu propia creación o tus propias preferencias. No es una forma de autoengaño, sino la forma última de autocorrección.

Durante este tiempo de preguntas, practica a intervalos la quietud, lo cual puedes aprender a hacer en el estudio de los Pasos al Conocimiento. La quietud te permitirá sentir la condición de tu vida y conectarte con tu experiencia más profunda. También te enseñará a enfocar tu mente. Con el tiempo, te enseñará cómo deslizarte bajo la superficie de la mente, superficie donde vives la mayor parte del tiempo en un estado de confusión e incertidumbre.

Aquí estás ganando una relación con tu vida interior y construyendo un camino hacia ella, paso a paso. Sin que el mundo constantemente te estimule, te distraiga y te dé cosas innecesarias que considerar, puedes realmente concentrarte mucho en estas cuestiones fundamentales acerca de tus circunstancias.

Si estás en el lugar equivocado, o con las personas equivocadas, o intentando tener relaciones inapropiadas, o malgastando tu fuerza vital en cosas que no tienen futuro ni valor real, entonces nada va a funcionar realmente para ti. Tus conclusiones serán erróneas, porque tus premisas son incorrectas. Y la inversión de tiempo, recursos y energía será un verdadero desperdicio para ti y para los demás.

Es muy importante estar bien con tu vida y contigo mismo. Ello genera una especie de satisfacción y ecuanimidad más profunda que nada más puede producir. Te devuelve tu autoestima y tu autoconfianza y seguridad en ti mismo con el tiempo.

Tómate este tiempo de retiro para escuchar la Voz del Nuevo Mensaje, escuchar al Mensajero y leer los libros del Conocimiento, porque esto refrescará tu mente y te recordará constantemente que tienes una mayor Inteligencia dentro de ti para guiarte, protegerte y darte claridad cuando realmente la necesites.

Durante este tiempo puedes practicar la observación, mirando un objeto sin significado y dejando que tu mente se aquiete, solo estando presente en ese momento. Esto es muy relajante para la mente, porque la mente necesita mucho descanso para poder asumir mayores responsabilidades y servirte en tus importantes esfuerzos.

Durante tu retiro, no comas nada que sea muy estimulante, ni bebas nada que sea estimulante o altere tu condición, porque quieres experimentar dónde estás realmente, cómo te sientes realmente y qué es lo que realmente sabes.

No escondas ni protejas nada aquí. Revisa todas las cosas que puedas, incluso las actividades pequeñas, para ver si realmente te están sirviendo, porque cada actividad y relación en la vida te está dando o quitando energía. No hay relaciones neutrales. O son significativas y tienen un propósito, o no lo son.

Incluso tus pasatiempos y placeres deben proporcionarte un respiro y una estimulación sana y saludable. No quieres traicionarte más a ti mismo participando irreflexivamente en cosas, asuntos con personas o relaciones significativas que no van a ninguna parte.

Una de las primeras cosas que los estudiantes del Conocimiento deben hacer es dejar de perder energía, tiempo y conciencia en cosas que no son apropiadas para ellos. Es por eso que la evaluación debe continuar —continúa a lo largo de tu retiro espiritual, y a medida que te vuelves más consciente y más competente en esto, continúa también en tu vida diaria.

Aquí te vuelves capaz de evitar errores antes de que ocurran. Te vuelves capaz de reconocer las involucraciones inapropiadas antes de participar en ellas. Te vuelves capaz de ver y saber antes de actuar, porque estás aplicando este cuidado y esta conciencia a todo lo que la vida te trae.

Es por eso que el hombre o la mujer sabios escuchan y observan mucho. Están discerniendo el entorno. Están discerniendo las intenciones de otras personas. Están discerniendo sus propias comunicaciones con otras personas. Están sintiendo la Presencia a su alrededor para ver lo que está transmitiendo. No hablan ni conversan mucho. Están presentes en el momento, presentes a la gente, presentes a la experiencia del amor y la afinidad, presentes a la experiencia de la discordia y la desarmonía, presentes a todo lo que está ahí.

Conforme ganes esta habilidad con el tiempo, será cada vez más difícil que cometas un error. Pero debes hacer un retiro espiritual para comenzar a adquirir estas capacidades y destrezas. No suceden instantáneamente, ni las posees ya en un grado significativo. Por tanto, debes desarrollarlas con el tiempo y a través de la práctica.

Si tu retiro espiritual es efectivo, comenzarás a ver cuánto te falta en la vida, cuánto no estás presente contigo mismo o con otras personas, cuán atrapado estás en tus deseos o en los eventos en los que estás involucrado. Y verás lo fácil que es para ti cometer errores, malinterpretar situaciones o malinterpretar las intenciones o actividades de otras personas en relación a ti. Aquí aprendes por contraste. Porque en un estado más tranquilo y perceptivo ves el contraste entre eso y tus actividades normales.

Este contraste es esencial, porque las personas no saben que no saben. No son conscientes de que se están traicionando a sí mismas y acomodando a situaciones que son extremadamente insalubres para ellas. No saben lo que necesitan saber. No saben lo que es estar en quietud y observar. No saben lo que es ser capaz de calmar la mente y experimentar la vasta Presencia ahí. De manera habitual, están inmersas en la serie de actividades y el estado mental que conocen, hasta el punto de que para ellas no existe nada más. Simplemente es así como son, o eso es lo que piensan.

Son adictas a las cosas y ni siquiera lo saben. Están haciendo acuerdos que las traicionan y ni siquiera lo saben. Están diciendo “sí” a cosas con las que no deberían estar de acuerdo. Y a veces dicen “no” a cosas que son realmente beneficiosas. Sin embargo, ¿cómo lo sabrán, atrapadas como están, ocupadas habitualmente, si no se retiran?

La única manera en que podrán obtener una mayor conciencia de sí mismas es a través de la decepción total o la pérdida personal. O de algún tipo de conmoción en su vida que las haga retroceder y las obligue a repensar su situación, sus decisiones, sus motivos y sus actividades.

Pero el shock, la pérdida y la consternación —aunque a veces pueden ser muy eficaces— son una forma muy costosa de aprender sabiduría. Son una manera muy costosa de obtener claridad y sabiduría sobre las acciones de uno mismo y sus relaciones en la vida. ¿Por qué pagar un precio tan monumental? ¿Por qué dejar que las cosas se deterioren hasta el punto de acabar en crisis, antes de estar dispuesto a considerar realmente los méritos de tus actividades?

Si continúas con esta práctica, comenzarás a ver lo que el error te está costando. Te está costando la vida, tu confianza en ti mismo, tu integridad; te está costando las mayores oportunidades de relaciones que te están destinadas, pero para las cuales ahora no estás preparado.

Realmente te está costando todo. Pero día tras día, llamas a esto “normal” y te adaptas. Te adaptas a cosas que son realmente insatisfactorias, a relaciones que son insatisfactorias y carecen de propósito y significado. Te adaptas a un estado mental que es reticente y restringido, temeroso y desconfiado.

No esperes a que una calamidad te muestre que debes detenerte. No esperes a que un accidente, una enfermedad grave o una pérdida personal te muestren que debes detenerte para reconsiderar lo que estás haciendo.

El retiro espiritual es aquí una gran oportunidad si sabes cómo usarlo, reconoces que lo necesitas y eres paciente en él. Con respecto a las decisiones importantes en la vida, puede llevarte tiempo aceptarlas, porque tu mente querrá regatear, negar y ser razonable —todas estas cosas que las personas hacen para tratar de escapar de su propia experiencia y tratar de lograr que la vida les dé lo que quieren, en vez de mostrarles lo que realmente saben.

Tienes que seguir volviendo una y otra vez al Conocimiento. No es cambiante como tu personalidad. No vacila como tus deseos. No cambia de un día para otro. Es estable, poderoso, real, y tú no puedes cambiarlo. Pero son estas cosas las que lo hacen real, auténtico y confiable, una fuente de sabiduría, certeza y dirección para ti, la mayor fuente que puedas tener.

Haces un retiro espiritual para tomar un respiro del mundo exterior, pero lo haces más fundamentalmente para ir al Conocimiento dentro de ti. Vas al Conocimiento no como una experiencia fantástica o eufórica, sino para buscar claridad, certeza y resolución.

Porque el primer propósito del Conocimiento es descargarte, clarificar y simplificar tu vida, despejar un camino para ti, liberarte de lo que no puede tener éxito, empoderarte para que te liberes de la influencia penetrante de los demás, de las demandas y expectativas de los demás.

Antes de que el Conocimiento pueda ponerte en un curso superior en la vida, debe liberarte de tus patrones actuales. Y debe enseñarte otra forma de pensar y de estar con la vida. Te enseñará esto mediante un contraste drástico: el contraste entre lo que sabes y la experiencia del Conocimiento, por un lado, y tus búsquedas frenéticas, tus deseos y tus miedos por otro.

El Conocimiento es silencioso la mayor parte del tiempo. Toma esas cosas que crees que quieres y llévalas al Conocimiento. Si el Conocimiento no está respondiendo, entonces no debe ser tan importante, ¿no es así? Si el deseo o propósito no existe al nivel del Conocimiento, ¿por qué te entregas a esta persona, a esta cosa o a esta adquisición con tanta pasión? ¿Por qué estás tan cautivado y seducido, tan delirante e intoxicado?

Vienes al Conocimiento. Está silencioso, esperando a que estés sobrio, creando un contraste que necesitas para ver la diferencia entre ser seducido por algo y ser fiel a ti mismo. Te sorprenderás al descubrir lo esclavo que eres realmente de tus anhelos y deseos. Te sorprenderá ver lo ciego e insensible que has sido ante la vida y lo mucho que te has perdido como resultado. Esto puede ser chocante y desalentador —ver el desperdicio que has creado—. Pero no dejes que este reconocimiento te impida seguir el Camino del Conocimiento. Porque no quieres desperdiciar tu vida ahora. Tu tiempo es precioso. Cada día es precioso.

Lo que practiques es lo que cosecharás. Lo que practiques es lo que se volverá permanente. Si practicas la ignorancia, el prejuicio y la negación de ti mismo, se harán permanentes para ti. Si te adhieres a tu condicionamiento social o a la influencia de los demás, eso se convertirá en algo permanente para ti y te resultará cada vez más difícil liberarte de ello en el futuro. La prisión se volverá más sólida, sus muros más gruesos y sus restricciones más opresivas.

Durante tu retiro espiritual, también es importante que des descanso a la mente y trates bien el cuerpo —no dándole cosas que no son saludables, sino tratándolo bien: permitiendo que recupere su fuerza, permitiendo que tu mente practique la quietud y observe y disfrute de la naturaleza, buscando la soledad, recuperándote del bombardeo de todos los estímulos del mundo, estando con tu experiencia y continuando con ella, trayendo tu mente de vuelta de la fantasía y la distracción, y recordándote a ti mismo la pregunta: “¿Qué siento realmente en este momento?”

Si no gobiernas tu mente, ella te gobernará a ti. Se volverá caótica y destructiva, distrayente, ciega e ignorante. No tiene sabiduría. Está destinada a servirte, no a gobernarte.

En tu retiro espiritual, tienes la oportunidad de construir esta nueva relación con tu mente, una relación saludable con tu cuerpo, un compromiso de escuchar dentro de ti cuando te enfrentes a decisiones que son importantes, y de ser tan honesto como puedas respecto a dónde estás y qué estás haciendo. Este trabajo, y es trabajo, te devolverá tu autoestima y tu respeto por ti mismo, cosas que son muy fácilmente erosionadas en el mundo —erosionadas día tras día, casi imperceptiblemente.

Durante tu retiro espiritual puedes buscar la guía de un maestro espiritual, lo cual podría ser apropiado si ese maestro es un maestro del Conocimiento y no simplemente un maestro de métodos e ideas; un maestro que entiende la vida más profunda; un maestro que te ayudará a descubrir y experimentar lo que realmente sientes y sabes sobre tus circunstancias.

Pero incluso el contacto con un maestro durante el retiro debe ser mínimo, y a veces no es necesario en absoluto. En su mayor parte, tu retiro es un retiro de gente influyente. Estás buscando tu propia brújula interna ahora, así que no quieres que las influencias fuertes te afecten en este momento.

No hagas de la paz el propósito de tu retiro. La paz llegará a ti de manera natural y sustancial a medida que resuelvas los conflictos y concesiones de tu vida.

No hagas de la felicidad el propósito de tu retiro. De lo contrario solo buscarás cosas placenteras, y perderás la gran oportunidad que tienes para reevaluar tu vida y circunstancias y lograr una mejor y más profunda relación contigo mismo.

No trates el retiro como una especie de descanso o vacaciones de tu vida. Es realmente un tiempo para investigar tu vida y ser honesto y claro sobre lo que estás haciendo y con quién estás.

No uses el retiro para leer muchas ideas espirituales de diferentes tradiciones, porque ahora necesitas despejar tu mente, no llenarla con cosas nuevas.

No uses el retiro para relacionarte activamente con otras personas, como podrías hacer en un centro de retiros, ya que estás haciendo un retiro de la gente, para construir una conexión más profunda dentro de ti mismo.

No uses el retiro para buscar verdades más elevadas, sino para buscar la experiencia más profunda del Conocimiento dentro de ti. Esta no es una búsqueda intelectual. No es una investigación académica. No es para construir una ideología elevada y sublime o fortalecer tu filosofía. Todas esas cosas deben ser cuestionadas también en tu evaluación profunda. Si estás respondiendo a tus necesidades reales, entenderás entonces estas palabras que estoy diciendo.

Si estás experimentando sufrimiento en tu vida y buscas su resolución, así como evitar que reaparezca en tu vida, debes seguir y escuchar Mis palabras. Si sabes que no estás viviendo la vida que debías vivir, entonces debes retirarte para averiguar por qué y qué debes hacer con el tiempo para resolverlo. Haces esto también para construir la fuerza y la confianza para emprender acciones decisivas en tu vida, particularmente si contradicen o se oponen a los deseos y la voluntad de otros.

Permite que este sea tu momento para construir tu relación con el Conocimiento, que es tu primera y más importante prioridad en la vida, porque es él quien representa la Presencia de Dios en tu vida. Es la Sabiduría que Dios te ha dado para guiarte, protegerte y conducirte a mayores logros aquí en el mundo.

¿Por qué buscarías otra cosa? Pero debes recordar que el Conocimiento existe más allá del reino y el alcance del intelecto. Representa una realidad mayor que la realidad de tus ideas, tus teorías, tus creencias, tus filosofías, etc.

Hay una llamada para ti en el mundo, pero primero debes prepararte. Debes preparar tu vida, y con la ayuda del Conocimiento debes despejar un camino. Debes traer resolución a lo que requiere resolución. Debes tratar de separarte de aquello que necesitas separarte. Debes honrar lo que debes llevar adelante y aprender a diferenciar lo que es bueno de lo que solo parece bueno, lo que es real de lo que quieres, y lo que es beneficioso de lo que solo promete serlo.

Solo en el reino de la experiencia más profunda puedes hacer estas distinciones, tener este discernimiento y traer este discernimiento a tu vida cada día. Esto es lo que salvará tu vida, tu tiempo y tu energía. Esto es lo que te abrirá a una mayor relación con los demás y te preparará para el propósito mayor que te ha traído a este mundo, un propósito mayor que está esperando a ser descubierto.