Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 1 de diciembre de 2008
en Seattle, Washington, Estados Unidos

Texto original: Being Alone

Escucha el audio original aquí (en inglés):

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Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

Muchas personas están solas y quizá lo lamentan mucho, dependiendo de sus circunstancias. Tal vez lo agradecen si están buscando descansar de una relación desafortunada. Tal vez buscan estar a solas para aliviarse de las presiones del compromiso constante con otras personas. Cualquiera que sea el caso, quedarse solo ofrece una gran oportunidad.

Muchas personas, estimuladas constantemente por la compañía de otras, no han estado solas lo suficiente para obtener una conexión más profunda en su interior. O debido a la pobreza y las condiciones de hacinamiento, están siempre rodeadas de personas, por lo que no tienen tiempo para aquietarse. Estar solo es una gran oportunidad si se utiliza correctamente.

Es un momento para comenzar a sentir la corriente más profunda de tu vida y forjar una relación más profunda dentro de ti. Todos los grandes artistas, inventores y humanitarios han tenido que forjar esta unión más profunda consigo mismos, una unión con una inteligencia más profunda en su interior, más allá del ámbito y el alcance del intelecto.

Muchas personas que, por sus circunstancias, están solas en este momento, no aprovechan esta gran oportunidad. Tal vez buscan compañerismo y una relación significativa, pero eso no está en el horizonte. Entonces, ¿qué deben hacer con este tiempo en soledad? ¿Cómo pueden aprovechar esta gran oportunidad?

Esta es la oportunidad de ganar contacto con la inteligencia más profunda en tu interior, una inteligencia que Dios ha puesto dentro de ti, una inteligencia llamada Conocimiento. Esta inteligencia es muy diferente de tu mente superficial, tu mente socialmente condicionada, la mente que se ha formado mediante tu experiencia y adaptación al mundo exterior. Pero la mente del Conocimiento es muy distinta. No especula. No debate. No fantasea. No tiene miedo. No está confusa. Ella representa el centro de tu certeza y dirección interior.

Es profunda. Reside en el pozo del silencio, un gran espacio vacío bajo la superficie de tu mente. Nunca podrás penetrar en la superficie de tu mente si estás constantemente estimulado, o si te relacionas sin pausa con otras personas, o si buscas siempre aprobación y placer, e intentas continuamente escapar de tu propia falta de seguridad interior.

Debes tener este tiempo de soledad. En él practicas la escucha interior. Aprendes cómo enfocar la mente en un punto o en una idea para que la mente se aclare, para que puedas deslizarte bajo la superficie de la mente, la superficie turbulenta y errática de la mente. El mundo exterior continúa moviéndose, pero ahora estás desconectado de él. Estás empezando a forjar una experiencia de tu vida interior.

Cuando comiences esta exploración sentirás una tremenda confusión, y verás toda la imaginería que es estimulada en tu mente: recuerdos, imaginaciones del futuro, ideas e impresiones fuertes. Todas estas cosas están moviéndose en la superficie de tu mente. Igual que la superficie del océano barrida por las olas, tu mente es turbulenta e impredecible. Pero, más abajo, las aguas del mundo son movidas por fuerzas mayores, por grandes fuerzas cósmicas, movidas con certeza, movidas con propósito.

Bajo la superficie de tu mente están todos sus escombros —pensamientos errantes, miedos profundamente arraigados, anhelos, fantasías, fragmentos de tu experiencia, fragmentos de tus sueños—, todos los escombros de la mente.

Penetrar bajo esto es entrar en un lugar muy tranquilo. Parece vacío, pero en realidad no lo está. Es el pozo del silencio. Es un lugar de experiencia pura.

Al principio, buscarás esto tal vez porque necesitas aliviarte de la fricción y las dificultades del mundo exterior. Querrás descansar y estar en paz para refrescar tu mente. Esto es completamente apropiado. E incluso mientras practicas la quietud interior, necesitarás este alivio. Igual que un baño para el cuerpo, esto limpia la mente.

Pero liberarse de la superficie puede ser dificultoso. En ocasiones sucede de manera espontánea, pero a menudo es difícil porque estás atrapado allí. En particular, si respondes a los medios de comunicación o ves películas o televisión, estas imágenes estarán circulando por tu mente, lo que hará que deslizarse bajo su superficie sea más difícil.

Tus relaciones pueden interferir mucho aquí: las expectativas de otros, las diferencias de opinión, las discusiones, la necesidad de personas, la necesidad de alejarse de personas, la complejidad de tratar de comunicarse con otros. Todas estas cosas son preocupaciones en la mente.

Así que respiras y te enfocas en una idea, un sonido o una palabra. Puedes usar la palabra “Na Rahn”, “Na Rahn”. Inhala “Na”, exhala “Rahn”. Es una palabra resonante que resuena con el poder del Conocimiento en el universo. Pero no es una palabra o un sonido que entiendas a nivel intelectual, ni tienes necesariamente asociaciones al respecto. Quieres algo que solo sea un sonido puro.

Y necesitas estar en un lugar que esté tranquilo y quieto. Debes sentirte cómodo y debes abordar esta práctica con una mente pasiva, sin tratar agresivamente de obtener algo para ti mismo, sin tratar de resolver problemas o de obtener información. Vienes a estar quieto, para aprender como deslizarte bajo la superficie de tu mente, para desarrollar una apertura, una apertura que te servirá cuando estés en el mundo, una apertura que permita que te lleguen impulsos, ideas y percepciones desde el Conocimiento.

Tú construyes esta apertura en tu práctica. Haces esto sin intentar obtener nada, sin ser codicioso, sin ser agresivo, sin ser manipulador. Llegas en un estado de humildad para recibir y experimentar el alivio, el vacío y la totalidad que existen dentro de este pozo de silencio, bajo la superficie de la mente. Quizás te quedes dormido. Eso está bien si esa es tu necesidad en el momento. Pero tú estás dándote un respiro.

En el estudio de los Pasos al Conocimiento aprenderás cómo enfocar y calmar la mente, y cómo pensar en consonancia con el Conocimiento más profundo que Dios ha puesto dentro de ti para guiarte, protegerte y encaminarte a una vida mayor en el mundo.

Si te encuentras solo en la vida en este momento, esta es la oportunidad más maravillosa para desarrollar esta conexión más profunda dentro de ti. No estés ansioso por relacionarte. No seas impaciente. Aprovecha esta gran oportunidad. No te das cuenta de lo valiosa que es en realidad.
Las personas más pobres del mundo no tienen tiempo ni lugar para esto; están rodeadas siempre de personas, constantemente bajo presión para producir, para sobrevivir, para adaptarse a situaciones degradantes. No tienen esta rara oportunidad.

No pienses en la soledad como una desgracia, o no percibirás su gran importancia. Porque en el futuro, si te casas y tienes una familia, nunca volverás a estar solo. A menos que te manden a la cárcel, nunca más volverás a tener este tiempo a solas. Siempre tendrás que acomodarte a las necesidades de otros y adaptarte a dichas necesidades —siempre rodeado por otros y respondiendo a otros.

Si eres joven y soltero, esta es una gran oportunidad para ti. No la llenes con personas y estímulos. Al intentar ganar una experiencia más profunda de ti mismo, verás que no deseas añadir aún más estimulación y confusión a tu mente.

Es por eso que las películas, la televisión y los medios de comunicación deben reducirse al mínimo, porque inundan tu mente con imágenes, miedos e inquietudes, lo que hace que te resulte ahora más difícil penetrar la superficie. Estas cosas están utilizando tu energía psíquica. Aún no ves el gran precio que estás pagando por mantenerte tan estimulado.

Tu preocupación por el mundo no es apropiada a menos que estés preparado para tomar medidas respecto a algo concreto. De lo contrario, solo estás preocupado, preocupado y preocupado. Estás enojado y frustrado, condenando y criticando. Estás preocupado porque tienes miedo.

Realmente no estás haciendo nada. Realmente no estás tomando ninguna acción concertada con respecto a esas cosas que te preocupan, por lo que simplemente te estás llevando a ti mismo a un estado de frustración, miedo y ansiedad. Esto es un desperdicio. Así estás gastando enormes cantidades de tu fuerza vital sin ningún resultado, manteniéndote en un estado de gran ansiedad y sin producir nada.

Si estás solo, comienza a practicar los Pasos al Conocimiento. Aprende a acceder al pozo del silencio. Aprende como controlar tu mente y enfocarla para poder dirigirla y usarla de manera apropiada, en vez de ser gobernado como un esclavo por ella.

Este es un tiempo para forjar tu práctica espiritual. Es un momento para organizar y reevaluar tu vida. Es un momento para recomponerte y tapar todos los agujeros por donde estás perdiendo energía con otras personas y otras cosas.

Algunas personas están solas pero no lo aprovechan, mientras que otras no tienen tiempo para estar solas. No tienen oportunidad. O si la tienen, tienen miedo de estar solas. Tienen miedo de sí mismas. Tienen miedo de sus pensamientos, sus sentimientos, su ira, su dolor, su confusión. Quieren quedarse en la superficie, mirando hacia el exterior, siempre estimuladas, con sus mentes siempre preocupadas. No saben cómo estar consigo mismas. No saben cómo estar con nadie. No saben estar con nada. Estimuladas, agitadas, frustradas, ellas están en un estado constante de fluctuación. Y no pueden escuchar ni sentir el poder y la presencia del Conocimiento que les habla en su interior.

Esto es trágico, particularmente en las naciones ricas, donde las personas tienen la oportunidad de cultivar su vida interior. Esta oportunidad perdida es una tragedia. Imagínate que estuvieras en un país pobre, viviendo en condiciones estrechas, donde no tienes tiempo ni espacio personal y todo está siempre hacinado, donde apenas puedes pensar por ti mismo, donde apenas tienes un momento a solas: empujado, oprimido, amenazado. Así que las personas en las naciones ricas están libres de estas cosas en un alto grado, y sin embargo no aprovechan su gran oportunidad.

Aquí no te familiarizas contigo mismo en un fin de semana, en un día o en una hora. Se requiere tiempo y enfoque, como en cualquier otra cosa. Para construir una relación se necesita tiempo, enfoque y un cierto grado de habilidad.

Si eres un extraño para ti mismo, ¿cómo puedes relacionarte con alguien más de una manera real? También serás un extraño con ellos. Sin conocerte a ti mismo, ellos serán desconocidos para ti, y probablemente tú serás desconocido para ellos. Esta es, en esencia, la tragedia de la condición humana: aislamiento, separación, ser un extraño para ti mismo y para los demás.

Por tanto, busca tiempo a solas. Busca un lugar tranquilo. Comienza a dar los Pasos al Conocimiento que ahora tienes disponibles. Y si ya estás solo o aislado socialmente, aprovecha este tiempo para forjar una unión más profunda dentro de ti, de manera que puedas escuchar el Conocimiento cuando te hable, puedas sentir sus estímulos y sus restricciones, y puedas reflexionar sobre él cada vez que tengas que tomar una decisión importante.

Aquí le permitirás elegir tus relaciones y tus actividades, y al hacerlo serás fiel a ti mismo y no traicionarás tus mayores intereses y tu mayor propósito. Aquí verás que todos los que te rodean se están entregando sin discernimiento, alineándose con otras personas; que están siendo socialmente dominados, controlados por las opiniones de otros, impulsados por la necesidad de aprobación, impulsados por el temor a estar solos.

Para la persona que ha ganado esta conexión, todas las demás personas comienzan a parecerle como encadenadas: esclavas de sus posesiones, esclavas de sus relaciones, esclavas de sus temores y apetitos, incapaces de estar quietas, incapaces de discernir, incapaces de experimentar, incapaces de estar en paz.

Encuentra un lugar tranquilo en tu hogar, o si no lo hay, busca un lugar tranquilo en la naturaleza o en un santuario. Ve allí y practica repitiendo las palabras “Na Rahn”. Deja que esto remplace tus pensamientos, tus recuerdos, tus anticipaciones. Deja que esto te haga ir más profundo.

Aquí encontrarás, a medida que avances, que tus valores cambiarán. Buscarás tranquilidad ahora en vez de estimulación constante. Buscarás una comunicación e interacción significativas con otros en vez de meros encuentros sociales y conversaciones superficiales. Ahora buscarás honestidad en lugar de encanto, belleza y riqueza. Buscarás lo que es real en las personas y no serás hipnotizado por su apariencia o su falso comportamiento. Valorarás cosas más profundas, más permanentes. Tu cultura tendrá menos poder sobre ti.

Tal vez te sentirás solo o distanciado como resultado, pero ese es el precio de la libertad. Si tienes miedo a estar solo, entonces tendrás miedo de la libertad, porque la libertad te pondrá aparte, con un enfoque diferente y un conjunto diferente de valores que son más naturales y saludables para ti.

Todos los grandes contribuyentes a la familia humana, en cualquier campo o esfuerzo, han tenido que enfrentar la soledad y la disociación social. Los que son libres dentro de sí mismos no pueden simplemente estar con cualquiera ni hacer cualquier cosa, porque tienen estándares más altos. Ellos están buscando cosas más profundas. Están respondiendo a una necesidad más profunda en su interior.

Si buscas conocer tu propio corazón, debes poder estar solo. No debes temerte a ti mismo, ni a tus pensamientos o sentimientos. Debes aprender a controlar tus emociones y tu intelecto en vez de estar supeditado a ellos.

Para encontrar tu verdadero propósito en la vida, tendrás que experimentar con el tiempo la corriente más profunda de tu vida, ya que solo al nivel del Conocimiento puedes discernir tu propósito real y tu verdadero destino. Solo a este nivel puedes discernir y experimentar esto verdaderamente.

Algunas de las mayores recompensas de la vida te están esperando en la quietud, en la construcción de una conexión más profunda con el Conocimiento dentro de ti. Pero tendrás que enfrentar la soledad temporalmente.

Tal vez te resulte difícil relacionarte con tu cultura y con la sociedad en general, pero eso forma parte del proceso de encontrarte a ti mismo, de encontrar lo que realmente viniste a hacer y de obtener el discernimiento y los valores necesarios para discernir las relaciones que tienen la mayor promesa para ti.

Necesitas estar solo para tener tiempo de verte a ti mismo en el mundo, para distinguir entre tus pensamientos y tu condicionamiento y las corrientes más profundas de tu vida, y para reconocer que no eres tu mente ni tu intelecto —eso es solo tu superficie—, y que es debajo de la superficie donde se encuentra el verdadero poder y presencia de tu vida.

Mira a las personas que te rodean. Mira lo incapaces que son de estar con algo. Ellas están estimuladas constantemente, leyendo constantemente, mirando imágenes en la pantalla constantemente, hablando constantemente, siendo agitadas constantemente, lidiando con información constantemente, corriendo constantemente; ajetreadas, atareadas, como pequeños ratones. No pueden detenerse ni estar consigo mismas. No pueden parar ni estar con nadie. Ellas no saben lo que está sucediendo en su interior. No saben lo que está sucediendo en el mundo, porque están demasiado ocupadas para sentir y responder a la presencia del Conocimiento.

Esto difícilmente puede considerarse inteligente. Desconocer tus mayores capacidades y fortalezas por estar atrapado en cosas triviales no es inteligente. Eso te hace incapaz de enfrentar preguntas y decisiones difíciles, porque no puedes sentir el poder y la presencia del Conocimiento dentro de ti.

Para el Conocimiento, tus decisiones pueden carecer de importancia o bien ser un sí o un no. A veces se requieren ciertas condiciones. El Conocimiento no necesita debatir, ni deliberar, ni considerar todas las opciones. Esa es la lucha y la carga de tu intelecto, pero al nivel del Conocimiento es un sí o un no, o bien nada en absoluto.

Las personas son impacientes porque son movidas por la inseguridad de su mente superficial, que siempre está insegura porque no es estable, porque no tiene una base más profunda, y porque se identifica con el cuerpo, que es falible, destruible y fácilmente amenazado.

Estar solo es aquí una gran ventaja. Sin embargo, muchas personas no pueden tener la oportunidad de experimentarlo debido a sus circunstancias o porque, como en el caso de las naciones ricas, las personas lo evitan o lo temen. Así que ellas siguen siendo desconocidas para sí mismas. Y al enfrentar el gran cambio que está llegando al mundo, responderán como manadas de animales o bandadas de pájaros, entrando en pánico en el último momento, inconscientes de su entorno, atrapadas y preocupadas.

Sin embargo, incluso los animales del campo y las aves del aire a menudo son más inteligentes en este sentido, ya que perciben el cambio antes de que ocurra. Responden a las fuerzas sutiles, mientras que los seres humanos parecen inconscientes, desprevenidos e insensibles.

El poder y presencia del Conocimiento vive dentro de ti. Está aquí para guiarte a cada paso. No está preocupado. No tiene miedo. No está atrapado en todos los remolinos de sensación, temor y ansiedad. No está dominado por el deseo. No tiene fantasías. Es creativo, porque adapta la sabiduría al momento. Pero no está perdido. Está esperando ahí a que lo descubras y lo experimentes, pero esto no ocurre por accidente.

Tienes que construir una conexión profunda. Como si estuvieras en el desierto y el agua fluyera diez pies bajo la superficie, tienes que perforar esos diez pies bajo la superficie. Tienes que abrirte camino hasta donde fluyen las aguas puras.

Esto debería ser parte de tu experiencia diaria, de tu práctica espiritual. Es uno de los Cuatro Pilares de tu vida: el Pilar del Desarrollo Espiritual, que en realidad es el Pilar de la Práctica Espiritual. Junto con el Pilar de las Relaciones, el Pilar del Trabajo y el Pilar de la Salud, el Pilar de tu Práctica Espiritual es una parte esencial de tu vida. Y te ayudará a mantener el equilibrio de los otros pilares en todo lo que hagas.

Una vez que hayas aprendido sobre el poder y el milagro de la quietud, podrás aquietar tu mente en el momento cuando estés fuera en el mundo, para obtener un mayor discernimiento de lo que está sucediendo, tomar una decisión más sabia frente a la incertidumbre y elegir mejor con quién estar y cómo estar con ellos. Serás capaz de aquietar tu mente para mirar y ver.

Mientras otros están preocupados y permanecen ciegos, tú verás, sentirás y sabrás. Observarás a cada persona atractiva y verás la diferencia entre lo que luce bien y lo que es bueno. Verás si una relación tiene promesa o no. Y cuanto más comience a surgir en tu conciencia tu mayor propósito, más tendrás un criterio real sobre con quién estar, y sabrás si ellos pueden estar contigo.

Todo esto te espera. Es tu promesa y tu destino, pero tienes que trabajar para ello. Tienes que estar en relación con ello. Tienes que participar. Tienes que practicar. Tienes que enfocarte. Y para esto necesitarás estar solo. Practicar con otros es beneficioso, pero practicar solo es lo más prometedor.

Estar a gusto contigo mismo, tener confianza en el Conocimiento dentro de ti y, sin embargo, ser humilde, te coloca en una posición de gran claridad. El mundo es turbulento, pero tú no lo eres. Las personas son llevadas, pero tú no. La vida es estresante, pero eres capaz de recuperarte del estrés. Las relaciones son confusas, pero tú no estás confuso respecto a ellas. Tu trabajo real en el mundo sigue estando por descubrir mientras te preparas, pero eres lo suficientemente paciente como para trabajar en ello y esperar su aparición.

El Conocimiento es paciente. No está buscando porque es la respuesta. Sin embargo, está aquí en el mundo para lograr algo, por lo que está enfocado, es creativo y tiene determinación. Tú entonces te conviertes en su alumno. Sigues al Conocimiento. Tu mente y tu intelecto se subordinan ahora a un mayor poder dentro de ti.

Aquí el intelecto puede convertirse en el maravilloso instrumento de comunicación que realmente es. Aquí puedes discernir entre tus emociones aquellas que son verdaderamente valiosas e indicativas y aquellas que son solo fruto de tus propias reacciones a la vida. Aquí eres poderoso y humilde a la vez, porque sabes que la fuente de tu poder está más allá de tu alcance. Y no puedes controlarla; solo puedes ceder a ella y seguirla.

Encontrarás que, incluso si estás en una relación cercana con otra persona, todavía tienes este santuario dentro de ti. No lo dejas por alguien. No renuncias a él para estar en una relación. Más bien, tu santuario se vuelve más fuerte y vital a medida que resuena con el Conocimiento en el otro.

Aquí no te pierdes en una relación. Por el contrario, aprendes a expresar lo que es más profundo y real en ella. Aquí puedes renunciar a tu libertad personal para contraer matrimonio y liderar una familia, porque sabes que es lo correcto y sabes que ha llegado el momento de hacerlo. Aquí puedes renunciar a tus libertades externas para seguir lo que es real y genuino dentro de ti. Aquí puedes resistir la corrupción y las restricciones externas, porque tienes el poder y la presencia del Conocimiento dentro de ti. Aquí estás presente a la vida, y puedes experimentar su maravilla y sus dificultades. Aquí puedes vivir sin respuestas; puedes vivir con incertidumbre, porque el Conocimiento está dentro de ti. Aquí no estás constantemente intentando realizarte. No estás obsesionado. No estas poseído por el mundo que te rodea, porque estás arraigado en el Conocimiento.

Aquí incluso la iluminación se vuelve una especie de fantasía para el intelecto, una obsesión, cuando de hecho la vida solo te pide que te arraigues en el Conocimiento, que el Conocimiento sea tu fundamento. Dios no espera nada más.

La perfección es una obsesión del intelecto, pero no es una necesidad del alma. Dios no la requiere, y tú tampoco deberías.

Sabes cuando las personas están siendo genuinas contigo. Sabes si algo es realmente verdadero y auténtico. Te conmueven la sinceridad y el compromiso reales. Te impresiona cuando las personas están siguiendo una fuerza y un coraje más profundos en su interior.

Estando solo tienes tiempo para explorar estas cosas, para discernir lo que es real de lo que es irreal, lo que es bueno de lo que solo luce bien. Eres capaz de cuestionarte a ti mismo y cuestionar tus ideas, creencias y suposiciones en contraste con la realidad del Conocimiento. Esto lleva tiempo. Esto requiere concentración por tu parte. Debes estar ahí para esto.

Sentado en silencio, sin hacer nada, puedes comenzar a sentir una experiencia más profunda. Bajo la turbulencia de tu mente, bajo tus pensamientos erráticos, bajo las imágenes de miedo y deseo que te han dominado en el pasado, puedes ahora simplemente estar presente sin quedar atrapado, permitiendo que todo esto pase ante ti. Como las nubes que pasan sobre el paisaje, bloqueando el sol, bloqueando el universo, todo eso pasa.

Más allá de eso está la realidad de la vida, la verdad de tu naturaleza espiritual y el poder y la presencia del Conocimiento, el cual está en el mundo para lograr cosas específicas con ciertas personas. Sus objetivos son diferentes de lo que piensas. Su dirección no es lo que imaginas. Su poder no es lo que crees que es. Y es esta reorientación y reeducación al nivel del Conocimiento lo que representa el verdadero desarrollo espiritual, en cualquier forma o tradición que se practique.

Permanece solo. Permanece realmente solo. Permanece realmente en quietud. Practica tu concentración. Aprende a deslizarte bajo la superficie de tu mente. Permite que haya un gran espacio vacío dentro de ti en el que puedas sumergirte. No vengas a buscar respuestas, milagros o soluciones; ven solo para darte a ti mismo, para desarrollar las habilidades necesarias y el discernimiento que se requieren para reconocer, experimentar y seguir la corriente más profunda de tu vida.

Aquí el maestro es el Conocimiento, no tu mente. Y Dios es el maestro de tu Conocimiento. Por tanto, es en él donde tú y Dios tenéis una conexión real. Más allá de las creencias religiosas, más allá de las tradiciones de fe, más allá de los debates y la comprensión teológicos, es ahí donde se establece la verdadera conexión.

Permite que este Poder y esta Presencia emerjan en tu conciencia y abre tu mente para recibirlos, y así serás su gran beneficiario. Y podrás reconocer tus verdaderos regalos y las relaciones más importantes que estás destinado a tener.