Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 2 de febrero de 2011
en Seatlle, Washington, Estados Unidos

Texto original: The Great Threshold

Escucha el audio original aquí (en inglés): No disponible

Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

Este es un momento en el cual las personas deben comenzar a reconocer que una Nueva Revelación está en el mundo, una Revelación del Creador de toda vida. Se ha dado esta Revelación porque la humanidad enfrenta un gran cambio en el mundo y también los peligros y oportunidades de encontrar vida inteligente en el universo.

Es un gran umbral donde se determinará el futuro de la humanidad, si ese futuro será grande o desastroso. Este es el gran punto de inflexión, como ves. No es simplemente la vida como siempre. No es simplemente una continuación del pasado. Es un umbral. Es un umbral en tu vida y es un umbral en tu mundo. Es un umbral que afectará todo lo que valoras y aprecias.

Puedes sentir esto en tu naturaleza más profunda: preocupación, ansiedad, inquietud. Tal vez trates de escapar de estas cosas. Quizá las justifiques como ajenas a ti, pero son reales, y son una señal dentro de ti de que estás viviendo en un gran punto de inflexión, en un gran umbral.

Es durante este punto de inflexión que la Revelación de Dios ha venido al mundo —en este punto en el que se determinará el futuro de la humanidad y qué lo moldeará, ya sea la sabiduría de la humanidad o bien su ignorancia y arrogancia.

Es una Revelación diferente a todo lo que el Creador de toda vida ha proporcionado aquí antes. Si bien honra las grandes Revelaciones del pasado, proporciona cosas que la humanidad nunca ha visto ni escuchado antes.

Un Mensajero ha sido enviado aquí para recibir este Mensaje y traerlo al mundo lo mejor que pueda. Es un hombre humilde, un hombre sin posición en el mundo. Es un hombre al que se han unido ciertas personas valientes, las cuales lo han ayudado a traer esta gran Revelación. De hecho, es tan grande que recibirla le ha ocupado la mayor parte de su vida adulta.

Las personas que la encuentran por primera vez se sienten abrumadas por la inmensidad de esta Revelación, la profundidad de su Enseñanza y la magnitud de su enfoque. Proporciona soluciones a problemas que la humanidad aún no ha reconocido. Habla de lo que la humanidad está enfrentando hoy, enfrentará mañana y enfrentará dentro de cincuenta años y de cien años.

Este es el umbral, como ves. La vida tiene grandes umbrales. Tu vida individual tiene umbrales importantes. Luego, existen umbrales para toda la humanidad, que tienen que ver con la evolución y el destino de la humanidad dentro del ámbito más amplio de la vida en el universo, un destino que está más allá del ámbito de preocupación o conciencia de la mayoría de las personas.

Tu capacidad de reconocer la Revelación estará determinada por la profundidad con la que puedas experimentar tu propia naturaleza, por la honestidad que aportes a tu propia indagación y por aquello que te digas a ti mismo. Esto es realmente más un comentario sobre el receptor que sobre el propio Mensaje, porque el Mensaje es puro. Viene incorrupto, sin mancha. Es el original, la Enseñanza pura.

No está siendo simplemente explicado por unas personas siglos más tarde, formulado en una enseñanza, práctica y teología religiosas. Es algo vivo, orgánico. Está ahora en el mundo, esperando a ser descubierto, esperando a ser recibido, esperando a ser aplicado y vivido.

Tal vez no te des cuenta de cuán afortunado eres de vivir en un tiempo de Revelación. Quizá no reconozcas la gran providencia de ser consciente de que existe tal Revelación ante ti, de estar entre los primeros en descubrirla, en experimentar su gracia y su poder, y en recibir su sabiduría y su guía.

Muchas personas negarán esto, por supuesto. Lo negarán no porque se den cuenta de que es falsa, sino porque le tienen miedo; temen lo que pueda revelar; temen que tengan que reconsiderar sus creencias, sus puntos de vista y actividades; temen que tengan que reevaluar sus vidas o reconsiderar toda la noción de Dios y del destino, el propósito y el significado.

Muchas personas son demasiado perezosas para considerar estas cosas, por lo que rechazarán la Nueva Revelación sin siquiera mirarla, sin siquiera responder a ella. Sin siquiera recibirla, la rechazarán.

Pero, incluso así, la Revelación debe darse, porque este es el tiempo de la Revelación, y la necesidad de una Revelación es abrumadora, pues la humanidad no tiene mucho tiempo para prepararse y determinar qué tipo de futuro tendrá.

Si la Revelación no se diera ni fuera presentada al mundo, entonces el futuro de la humanidad sería nefasto, y su resultado predecible: la humanidad y la civilización humana comenzarían a decaer y colapsar, llevando a un inmenso sufrimiento y a la pérdida de vidas.

Grandes civilizaciones han fracasado antes, y tal fracaso es un riesgo real. Por eso Dios está proporcionando un Nuevo Mensaje para la humanidad.

Puede que cuestiones al Mensajero. Puede que intentes encontrar faltas en él. Él es falible. Es un ser humano, y ha vivido una vida normal durante la primera parte de su vida. Ha cometido errores y no pretende ser perfecto. Sin embargo, los Mensajeros nunca son perfectos. Todos han seguido un camino muy similar, y sus Revelaciones fueron muy a menudo modificadas o cambiadas con el tiempo, o incluso se perdieron desde el principio, por lo cual es difícil que las personas sepan lo que ellos realmente dijeron e hicieron, así como que reciban una grabación o una transcripción de sus palabras y un recuento honesto de sus acciones y logros.

Por eso la Nueva Revelación se está dando en su forma pura, para que las personas puedan escucharla, verla y sentirla por sí mismas, y que no sea traducida siglos más tarde por alguien que nunca estuvo allí en el principio.

Esto es necesario ahora, porque la humanidad no tiene mucho tiempo. No tiene décadas para considerar estas cosas, pues ha puesto en marcha un cambio en el mundo actual que se acelerará y estará más allá de su control, y que incluso hoy está más allá de su control.

Este es el tiempo trascendental en el que vives. No te das cuenta de que es un gran punto de inflexión. No comprendes el significado de tu vida en este momento o de tu existencia aquí, pues solo piensas en ello en términos de tus propios deseos y temores. Pero mirado desde un punto de vista superior, estás aquí para vivir en un tiempo de decisión, un tiempo de reconocimiento, un tiempo de compromiso activo en el mundo, un tiempo de Revelación.

Este es tu destino. Esta es la llamada. Aún no comprendes lo que está ante ti y lo que está dentro de ti, ni tampoco lo que el mundo requerirá de ti y lo que el mundo enfrentará.

Es por eso que el Nuevo Mensaje está aquí, porque proporciona lo que la humanidad no puede proveerse a sí misma. Revela lo que la humanidad no puede ver ni saber por sí misma. Proporciona una preparación para que cada persona tome los pasos hacia una mayor inteligencia en su interior, una inteligencia llamada Conocimiento.

Los necios se reirán, se burlarán y lo ridiculizarán, porque tienen miedo. El sabio responderá. Los honestos responderán. Los sinceros responderán, porque ellos son honestos, sabios y sinceros.

Debes escuchar a tu propio corazón al estar con el Nuevo Mensaje. Este no se ajustará a tus ideas o creencias. No validará las religiones, pues proviene de Dios y Dios no está atado a esas cosas. La Revelación de Dios no es un producto del logro, la imaginación o el fracaso humanos. Eso es lo que lo hace puro y poderoso. Eso es lo que hace que su Revelación sea fuerte y duradera. Eso es lo que le permite descender por los Antiguos Pasillos de tu mente hacia un lugar más profundo y sagrado dentro de ti, un lugar que rara vez se visita y apenas se conoce.

Esto es lo que el Nuevo Mensaje te revela. Revela los secretos más profundos de tu alma. Revela tu naturaleza más profunda al nivel del Conocimiento. Revela lo que está llegando al mundo, y revela lo que la humanidad tendrá que enfrentar al encontrarse en el umbral de una Comunidad Mayor de vida en el universo. Responderá a preguntas que tal vez nunca hayas hecho, y abrirá la puerta para que una Nueva Revelación llegue a ti.

Este es el umbral. No sucederá de nuevo por mucho tiempo, pues los umbrales son infrecuentes. Son grandes puntos de inflexión en la evolución de una raza, de un mundo.

Saber esto y verlo es responder a los grandes eventos de tu tiempo y a las grandes oportunidades y contribuciones de tu tiempo. El mundo se está oscureciendo con cada día que pasa, y con cada día que pasa tienes menos y menos respuestas.

Sé honesto sobre esto. Acéptalo, porque no tienes una respuesta para el mundo, y si eres honesto, comprenderás que la humanidad está en grave peligro, debido al colapso desde dentro y a la competencia desde el exterior, amenazando todo lo que valoras y todo lo que supones que estará ahí para ti en el futuro.

Es un tiempo temible, pero es un tiempo importante. Es un tiempo de Revelación. Es un tiempo en el que los placeres normales, los simples escapes y las fantasías de la vida pueden traicionarte, porque existe una llamada mayor. Existe un gran umbral.

Este es el momento. No es algo para lo que todavía queden años. No es cuando tú quieras que sea, porque no vienes a Dios en tus términos, sino en los términos de Dios. No te vuelves sabio en tus términos, sino en los términos que la sabiduría misma prescribe. No te vuelves poderoso porque simplemente quieres ser poderoso, sino porque eliges una voz más grande en tu interior, y permaneces con una fuerza mayor que habita profundamente dentro de ti, más allá del ámbito y el alcance del intelecto.

Este es el gran umbral. Y sentirás que tu vida se está moviendo hacia algo importante, que es para algo importante y que siempre fue para algo importante. Si esta es tu experiencia, ya estás experimentando el umbral y la Revelación.

Deja que esta Revelación ilumine tu vida y hable en la profundidad de tu alma, porque solo Dios puede hablar allí. La persona más inteligente o elocuente no puede llegar tan hondo, a menos que Dios la haya inspirado.

La Revelación está ahora en el mundo. Le ha llevado al Mensajero 25 años recibirla. Es muy extensa. Es el mensaje más grande y completo que se haya dado a la humanidad, pues el mundo necesita saber. Y las personas compasivas en todas partes necesitan saber. Y aquellas personas que están sintiendo la gran presión de este tiempo necesitan saber.

Nadie puede responder a sus preguntas. Ningún gobierno, líder, persona apasionada o gran artista puede responder esas preguntas, pues deben ser respondidas a un nivel más profundo, por un Poder Mayor. Y eso es lo que el Nuevo Mensaje está aquí para hacer.

Porque la humanidad necesita ahora claridad. No puede estar perdida en la fantasía o la confusión si quiere tomar las decisiones que asegurarán su futuro y le darán un gran destino a la familia humana.

Esto requerirá tu participación. Requerirá tu corazón y tu espíritu. Es por eso que has venido. En realidad no puedes crear tu propia vida, pues esta está destinada a algo que será el producto de lo que todos generen. El mundo la hará salir de ti, porque no puedes sacar la grandeza de ti mismo.

Este es el umbral, el gran umbral, en el que tienes esta gran oportunidad de descubrir el propósito superior y la dirección de tu vida, no porque te lo digan, sino porque tú mismo has recibido los medios para descubrirlo y experimentarlo.

Permite entonces que el gran umbral reforme tu vida y le dé el significado que tú nunca podrías darle. Deja que te lleve al mundo con ojos despejados. Deja que te libere de la manipulación y la opresión. Permite que desprenda las cadenas y grilletes que te retienen y que mantienen oprimidas tu mente y tu vida. Deja que te revele que tienes un destino mayor en concierto con otros, y que tienes verdaderos regalos que dar a un mundo necesitado, los cuales deben ser guiados por el Poder Mayor dentro de ti.

Este es el gran umbral. Por eso Dios ha enviado un Nuevo Mensaje al mundo, un Mensaje más completo y exhaustivo que cualquier otra cosa que haya sido dada antes a la familia humana.

Este es el regalo y el momento. Este es el gran umbral.