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El gran punto de inflexión para la humanidad


Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 31 de diciembre de 2019
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: The Great Turning Point for Humanity

Escucha el audio original aquí (en inglés):

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Más información sobre este texto


Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.




Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

En este gran punto de inflexión, te encuentras en el umbral de un gran cambio en el mundo que es mayor de lo que ahora comprendes, mayor que cualquier otro que haya sucedido antes en la historia humana.

Porque estás en el umbral de un universo lleno de vida inteligente. Una Intervención ha comenzado desde este universo. Y enfrentas una nueva realidad mundial, porque la humanidad ha cambiado el mundo de muchas maneras, y ahora este está cambiando por sí mismo, en formas que aún no puedes controlar ni predecir.

En este gran punto de inflexión, el Cielo ha enviado una Nueva Revelación al mundo, una Revelación que es diferente a todo la que se ha dado al mundo desde los días de Mahoma. Porque estas Revelaciones solo se dan en los grandes puntos de inflexión, y representan una respuesta a una gran necesidad, así como una gran oportunidad para elevar a la humanidad y prepararla para su próxima gran etapa de desarrollo.

Los que son sensibles, los que están mirando, los que están escuchando, pueden sentir cómo crece este poder, este movimiento de la vida, este gran cambio. Y quizás ellos también han sido sacudidos internamente, pues Dios ha estado incitando a las personas a prepararse para estos tiempos, los grandes tiempos de la Revelación.

Pues, ¿por qué Dios hablaría de nuevo al mundo a menos que existiera una gran necesidad, tan grande que las Revelaciones anteriores no pueden realmente abordarla completa o adecuadamente, tan grande que Dios debe hablar de nuevo, a pesar de toda la negación y creencia respecto a si esto podría suceder? Porque solo Dios sabe cuándo Dios hablará, y nadie tiene autoridad para proclamar que esto no puede suceder.

La próxima década representará un gran punto de inflexión para la humanidad, a medida que este gran cambio ambiental comience a alterar la faz del mundo, y a medida que la humanidad enfrente una creciente presencia en el planeta de aquellos del exterior que intentarán utilizar este mundo para sus propios fines. Ellos no están aquí para destruir a la familia humana, sino para usarla, y la ven como parte de los recursos del mundo.

Al sentir este gran punto de inflexión, algunas personas pensarán que es el fin: el fin de la humanidad, el fin de los tiempos o el fin de la civilización humana. Y algunas pensarán que es un comienzo glorioso, una gran nueva era de iluminación, unidad y espiritualidad para la humanidad.

Pero ¿quién puede enfrentar la realidad con el valor y el poder del Conocimiento que Dios ha puesto en cada persona? Por ahora, este Conocimiento es desconocido en el mundo, excepto para unos pocos.

Así que las personas no responden. No se preparan. No reconocen las crecientes señales del mundo. Permanecen oprimidas en naciones donde hay pobreza u opresión religiosa o política, o bien siguen sumergidas en sus propias preocupaciones, deseos y dificultades personales, sin prestar atención, sin percatarse de que sus vidas están a punto de cambiar más allá de sus cálculos.

Hay quienes sienten este gran cambio, pero tienen demasiado miedo para enfrentarlo. Así que se alejan, o intentan darle sentido y comprensión, tratando de incorporarlo a sus deseos y su entendimiento del mundo, cuando en realidad el gran cambio es algo que está mucho más allá de sus capacidades en este sentido.

Muchas personas están rezando por la paz y la ecuanimidad en este momento. Algunas incluso buscan lo que llaman la iluminación, pero eso no es una preparación para lo que viene. Lo que se avecina es un gran desafío, una prueba, un difícil camino que recorrer.

Porque Dios solo volvería a hablar si este fuera el caso para toda la familia humana. A lo largo de los siglos, se ha proporcionado lo suficiente para elevar la ética y la moralidad humanas, a pesar de que estas cosas se descuidan o se evitan en gran medida en el mundo actual.

Debe existir un gran peligro, una gran dificultad, pero también una gran oportunidad. Pues ¿qué puede unir a una humanidad fracturada, en lucha consigo misma, llena de venganza, de ira y de la necesidad o el deseo de conquistar a otros? ¿Qué podría superar esto, que parece tan endémico en el mundo actual y que empeora más cada día, salvo un gran desafío para todos los que habitan aquí, un desafío que afectará a todos, un desafío del que no hay escapatoria? Solo queda prepararse y elevarse para enfrentar un gran conjunto de circunstancias.

Este no es un tiempo para retirarte y trabajar en tu propia comprensión espiritual, ni para huir del mundo y esconderte en algún lugar, ni para pensar que todo ha terminado o que todo está empezando. Esto es una continuación, como ves, porque la humanidad, particularmente en los últimos siglos, ha impactado y degradado el mundo de muchas maneras, y lo ha sobreexplotado.

Esto es lo que ha causado una Intervención desde el exterior, pues este mundo es valorado por otros que han estado observando durante mucho tiempo. Ellos buscan plantarse aquí en secreto. No son militares, por lo cual no hacen una gran demostración de fuerza, pero son muy persuasivos. Y en momentos como este, cuando las personas se desorientan, están asustadas o ansiosas o viven con una ansiedad creciente, esta persuasión puede llegar a ser muy intensa, alterando la mente humana, poniendo a las personas en contra de sus propias instituciones y líderes, poniendo a las personas a favor de la propia Intervención.

Para tener alguna percepción de lo que está ocurriendo y de lo que viene, debes tener el valor de enfrentar ciertas cosas que, tal vez, excedan con mucho lo que pensaste que era posible. Debes ser capaz de responder. Debes ser responsable.

La Nueva Revelación de Dios para el mundo está proveyendo todo lo que necesitarás saber y hacer, tanto dentro de ti mismo como en tus relaciones con otros. Porque esto debe ocurrir a nivel del individuo. Las naciones enteras no pueden prepararse todavía. Esto comienza con los individuos, preparándose individualmente y en conjunto.

¿Pero quién sabría cómo hacer esto? Nadie sabe cómo prepararse para la vida en el universo tal y como realmente es. Nadie sabe siquiera lo que hay allí. Las películas y novelas humanas no pueden darte una idea real de esto.

¿Quién puede prepararte para una nueva realidad mundial? Tienes algunas soluciones, pero necesitarás muchas más. ¿Quién tiene el coraje para construir un refugio mucho antes de que llegue la tormenta? ¿Quién tiene la previsión de hacer lo que debe hacerse hoy, antes de que las aguas suban y las tierras se sequen? Tú tienes este poder dentro de ti, pero aún lo desconoces.

Nosotros estamos aquí para prepararte para el gran cambio que está llegando al mundo, el gran cambio que, permanentemente y a partir de ahora, alterará la civilización humana para bien o para mal, como si hubiera cruzado una línea invisible que lo cambia todo.

Tú mismo no puedes prepararte para esto. Incluso si las personas pudieran verlo y sentirlo de manera apreciable, estarían en desacuerdo sobre lo que es, lo que significa, cómo sucederá y qué debe hacerse.

Frente a la entrada de la humanidad en una Comunidad Mayor de vida en el universo, nadie en la Tierra sabe cómo prepararse para esto. Solo Dios puede proveerlo. Y las pocas razas en el vecindario del espacio que son libres, han jugado un papel importante ayudando a la familia humana, pero no intervendrán. Solo pueden compartir su sabiduría, lo cual han hecho.

Esta es una gran llamada a salir de la obsesión contigo mismo, una gran llamada a dejar los intentos de realizarte en un mundo donde la realización no puede obtenerse realmente, una llamada a salir de la confusión y de tu autoengaño, una llamada a dejar el conflicto humano, la voluntad humana y la dominación humana.

Para comenzar, debes enfrentar la realidad de la que hoy hablamos aquí y de la que hemos hablado en toda la Nueva Revelación de Dios para el mundo. No es como piensas. Y si la enfrentas, puedes sentirte abrumado y desesperanzado, pero Dios ya ha puesto la esperanza, el poder y la fuerza dentro de ti, profundamente dentro de ti.

Tu intelecto es demasiado pequeño y débil, y está demasiado preocupado y condicionado por el mundo para poder ver y saber qué hacer. Necesitas una revelación de Dios. Y eso es lo que se ha dado.

¿Quién tiene la humildad y la honestidad para enfrentar y aceptar esto? Aquí verás quién es valiente y quién no lo es, quién es humilde y quién no lo es, quién responde y quién no lo hace, quién está abierto al futuro y quién no lo está, quién está lo suficientemente libre de su inversión en su posición en la vida y su ideología para enfrentar algo nuevo, grande y poderoso.

Puedes ver esto como una gran prueba, y ciertamente te pondrá a prueba. Porque lo que estás enfrentando es la realidad y la consecuencia del abuso del mundo por parte de la humanidad, la consecuencia de enfrentar y no enfrentar un universo de vida inteligente, y la consecuencia de estar divorciado de la naturaleza y de la más poderosa y completa manifestación de la realidad.

Debes ser lo suficientemente honesto para decir que no sabes qué hacer. Debes ser lo suficientemente honesto para decir que no puedes formular un plan. Debes ser lo suficientemente honesto para decir que tus ideas son demasiado pequeñas para esto.

Pero tu destino es estar aquí. Fuiste enviado al mundo para estar aquí en estos tiempos, para enfrentar estas grandes cosas de las que hoy hablamos. Esa parte de ti que fue enviada y que sabe esto, reside bajo la superficie de tu mente. Tú tienes la habilidad de ver y saber esto si logras penetrar más profundamente dentro de ti.

Lo que te impulsará es la urgencia. Puede que tengas miedo al principio, pero, más allá de esto, será el Conocimiento el que te lleve hacia delante, porque no tiene miedo. Es eterno. Es la parte de ti que es eterna y todavía está conectada a su Fuente. Quiere mantenerte vivo, protegerte y guiarte para que puedas dar al mundo lo que fuiste enviado a dar, para que juegues tu pequeña pero importante parte, la cual te realizará en esta vida y justificará tu presencia aquí.

No responderás hasta que puedas enfrentar la realidad que se avecina. Esta es más grande de lo que puedas pensar en este momento. Pero nosotros podemos pintar algunas imágenes para que puedas tener una idea de su alcance y su poder.

Grandes partes del mundo, donde aún residen muchas grandes poblaciones, se volverán inhabitables. ¿Qué harán estas personas? ¿Adónde irán? ¿Quién las aceptará en sus naciones?

Habrá una gran pérdida en la producción de alimentos en el futuro, a medida que el mundo se vuelva más seco, más caliente y difícil de navegar.

Todo lo que es importante en tu vida se reducirá a cosas muy elementales para tu bienestar y para tu capacidad de marcar una diferencia constructiva en esta nueva realidad mundial.

Los mares se elevarán. Las tierras se secarán. Ciudades enteras tendrán que ser abandonadas. Litorales enteros tendrán que ser abandonados. No en algún siglo futuro, sino en este siglo. No mañana, pero va a ocurrir.

No te preparas para esto cuando está a punto de ocurrir, porque entonces es demasiado tarde. No respondes cuando estás a punto de ser sobrepasado, porque entonces es demasiado tarde. No construyes tu casa sobre la arena, en la ladera de un volcán o junto a un río, porque entonces es demasiado tarde.

Las señales del mundo te llegan todos los días, si prestas atención. No debes rendirte ni ceder al miedo, la negación o la debilidad. Esto es lo que te hará fuerte.

Eso es lo que unirá a la humanidad: lo que nadie espera, lo que nadie quiere, lo que nadie cree que es posible, lo que parece inexplicable y nuevo, diferente a todo lo que la mayoría de la gente ha experimentado jamás, una emergencia planetaria que no se detiene.

Puedes quejarte. Puedes estar enfadado con Dios. Puedes culpar a otra nación, a tu gobierno o a tus padres. Pero fuiste enviado al mundo para estar aquí en este momento. Esto tiene tu nombre. Realmente estás aquí para hacer esto, y es a lo que debes responder.

Aunque tu papel sea muy específico, aunque tu implicación sea muy limitada, esto debe suceder dentro de esta mayor realidad de la que hoy hablamos.

Tienes que pensar en el futuro. Tienes que superar tu miedo, tu preferencia, tu ambivalencia, tus opiniones hastiadas, tu condena de otros, tu escepticismo y tus ridículas ideas sobre la vida y sobre ti mismo.

Tienes que servir a personas. Tienes que aceptarte a ti mismo. Tendrás que hacer todas las cosas que realmente importan, no porque sean las más fáciles de hacer o las que te hacen feliz, sino porque es lo que se requiere.

Dios está haciendo sonar la alarma. No solo para un grupo, no solo para una nación, sino para todo el mundo.

No existe ningún lugar donde esconderse. No hay ningún lugar al que escapar. No habrá lugar alguno que no sea impactado por las Grandes Olas de cambio, o que no sienta el peligro de la Intervención que está ocurriendo en el mundo actual por parte de fuerzas del espacio.

Debes salir de tus sueños. Debes salir de tu debilidad, tus actitudes patéticas y la hostilidad hacia otros.

Ningún gran líder vendrá a salvar a la humanidad y a sacarla de esta gran crisis. Lo hará el esfuerzo de muchas personas trabajando juntas en concierto.

Dios te ha dado la Revelación para mostrarte lo que viene y lo que debes hacer para prepararte, dentro de ti mismo en la vida y en tu relación con los demás. Pero más allá de esto, debe haber una gran inventiva humana. Debe haber un gran esfuerzo humano. Debe haber un gran desembolso humano. Prepararse para esto requerirá toda la riqueza del mundo.

Esto es perfecto para ti, que de otra manera llevarías una vida azarosa y sin sentido, llena de decepciones y malentendidos, sin dirección real, sin significado real. Vagarías de cosa en cosa, de persona en persona, buscando lo que sea que estés buscando, aunque realmente todavía desvinculado, en gran medida, de lo que es importante a tu alrededor.

Hay quienes están respondiendo en este momento, pero su número es muy pequeño. Hay quienes están despertando en este momento, pero su número es muy pequeño. Esta es una llamada para cada persona que pueda responder. Y aquellas que no puedan responder, tendrán que afrontar las consecuencias de vivir en una nueva realidad mundial.

Si la humanidad no puede responder suficientemente, si no hay suficientes personas que puedan responder, entonces la familia humana caerá presa de la dominación de otras fuerzas, que ya están plantando las semillas de la discordia entre la humanidad e incluso dentro de ti, dentro de ciertas personas. Esta es su gran oportunidad para intervenir mientras la humanidad es incauta, mientras la humanidad es irresponsable, mientras la humanidad está obsesionada con sus propios conflictos y búsquedas ridículas.

No comprendes cuán valioso es este mundo en un universo de planetas estériles. No comprendes lo que estás enfrentando. Así que solo Dios puede revelarte estas cosas. Si no puedes aceptarlo, entonces estarás perdido en este mundo: perdido en la confusión, perdido en la aflicción, perdido en la hostilidad y la rebelión.

Actualmente, los gobiernos políticos están fallando, resquebrajándose, con las naciones divididas entre extremistas que intentan liderar sus países, sin comprender que las naciones tendrán que unirse, práctica y fundamentalmente, para poder enfrentar las consecuencias de lo que aquí hablamos hoy. En vez de separarse, la humanidad debería estar uniéndose, no porque esto sea algo bueno, sino porque es lo único que puede hacer.

Aquellos que dicen: “Oh, esto es demasiado, demasiado extremo; esto no puede suceder; ¡las cosas no resultarán así!”, son personas demasiado débiles para responder. Están demasiado entregadas a sus propias prioridades y obsesiones. Ellas no tienen la fuerza interior para enfrentar algo así, a pesar de que las señales del mundo se les presentan cada día que pasa.

Esta es la evolución de la humanidad. La evolución contiene umbrales dolorosos. El mundo no se convirtió en el paraíso que es hoy solo a través de cambios amables, sino a través de cambios convulsos: grandes extinciones, grandes alteraciones del clima, convulsión, vorágine. Eso es la evolución. No se trata de un simple camino que sigues, deleitándote a cada paso. Has venido al mundo en un momento de gran evolución. Si la humanidad fracasa, será gobernada y oprimida por potencias extranjeras, más allá de lo que hoy puedas imaginar.

Si se eleva y se une, la humanidad se convertirá en una raza fuerte, una raza independiente, de tal manera que esta independencia podrá ser protegida y preservada. Solo el Nuevo Mensaje describe por qué esto es así y lo que realmente significa.

Nunca sabrías estas cosas (por tu cuenta). Nunca sabrías quiénes están en tu mundo, qué les da poder y cuáles son sus debilidades, o de dónde vienen, por qué están aquí y cómo operan. Tendrías una visión fantasiosa, una visión basada en tus preferencias. “Oh, esto debe ser para nuestro beneficio. Ellos nos traerán regalos tecnológicos. Nos ayudarán a resolver nuestros problemas aquí en la Tierra. Serán nuestros amigos. Serán nuestros salvadores”. Oh, cuánta estupidez. Es trágico. Predecible, sí; pero de todas formas, trágico.

No tienes idea de lo que estás enfrentando o de la fuerza que tienes para responder a ello. No creas en tu debilidad o en la debilidad de los demás, porque debes creer en tu fuerza. Debes despertar a esto. Sé sobrio. Sé realista. Sé responsable. Sé constructivo. Tú y otros no podéis ser simplemente un montón de bebés que se quejan del camino que el mundo esta siguiendo. Eso no hará nada por ti ni por nadie.

Debo hablarte así porque se hace tarde y la humanidad no está respondiendo suficientemente. Debo hablarte así porque respeto quién eres, aunque tú no sepas quién eres. Piensas que eres una persona deambulando por el mundo, pero eres alguien que fue enviado aquí para desempeñar un papel en algo de máxima importancia para el futuro de este mundo y de la humanidad.

Aún no sabes lo que esto significa. Aún no sabes cómo será, por supuesto que no. Apenas has comenzado este viaje. ¿Cómo podrías saber a dónde te lleva y cómo será?

Verás a las personas a tu alrededor negándolo, o burlándose de esto, o pensando que es ridículo, o pensando que es como alguna otra cosa, o discrepando vehementemente, o diciendo que debes creer en un gran santo o salvador y que eso es todo lo que necesitas hacer.

Esta es la debilidad de la humanidad. Es en esto en lo que confía la Intervención. Ellos piensan que los seres humanos son débiles, divididos y patéticos. Necesitan de ustedes porque no pueden vivir en este mundo. No tienen ninguna consideración por ustedes. Les seducirán si pueden, y si no pueden entonces les desanimarán. Ese es su poder. Esto es lo que emplean.

Te encuentras frente a la próxima década: una década de cambio tumultuoso, una década de evolución, de cambio evolutivo, no solo de cambio personal, no solo de cambios políticos, sino de cambio evolutivo. Esto determinará el resultado para todos. Tenga éxito o fracase, este es un momento crucial en la historia de la humanidad, quizás el más importante de todos.

Una nación no tendrá éxito si otras naciones fracasan. La familia humana tendrá que unirse de alguna forma funcional para comenzar a abordar los grandes problemas que está enfrentando ahora. Si no lo hace, se hará demasiado tarde y la calamidad crecerá.

No te diremos cómo será esto, porque todavía no tienes la fortaleza para escucharlo. Pero te ofrecemos el camino para salir de este gran dilema, no porque alguien vaya a venir a rescatarte, no porque alguna potencia foránea vaya a venir a rescatar a la humanidad —pues la potencia foránea es el problema, no la solución—, no porque algún gran santo o sabio vaya a venir a sacar a la familia humana de su gran apuro. Esta es una llamada para que las personas de todo el mundo respondan.

Seas de cualquier religión, de cualquier nación, de cualquier cultura, de cualquier condición social en la vida, seas hombre o mujer, niño o adolescente, esta es una llamada a lo largo y ancho del mundo. ¿Quién la llevará a todas partes? ¿Quién honrará al Mensajero que ha sido enviado al mundo desde la Asamblea Angélica, para traerla aquí en este gran momento crucial?

Lo que Nosotros hoy te estamos dando es una confrontación con la realidad. Discútela. Niégala. Finge que no es así y fracasarás.

Por tanto, ¿quién entre ustedes tendrá éxito? ¿Quién entre ustedes responderá? ¿Quién entre ustedes tomará un camino de preparación que no sea de su propia creación, para enfrentar un mundo más allá de su entendimiento y de aquello a lo que está acostumbrado?

La próxima década será muy decisiva. No completamente, pero será muy decisiva. Si la humanidad continúa en su camino actual, con poco cambio de dirección, entonces las consecuencias para los pueblos de este mundo serán mucho más graves de lo que actualmente son, tan graves que ni siquiera las naciones serán capaces de manejar las dificultades de sus propias poblaciones, ni siquiera en los países ricos.

Al principio, tendrás miedo. Lo entendemos. Es natural y normal. No esperamos que lo sepas todo y lo puedas todo, pero te pedimos que seas responsable. Vas a tener que ir más allá de tu miedo, y lo harás si sigues adelante.

Dios ha enviado una preparación para ponerte en contacto con el poder del Conocimiento dentro de ti. Se está presentando de tal manera que pueda ser traducida en todo el mundo en los términos más sencillos posibles, pero con la mayor profundidad que puedas imaginar: es una preparación enviada por Dios. Esto nunca ha sucedido antes en el mundo.

Se han creado e inventado preparaciones, pero ¿alguna directa de Dios? Dios no respondería a menos que el mundo y la humanidad estuvieran en grave peligro.

Nada más te hará fuerte; nada más te hará sentirte completo; nada más te hará competente; nada más te comprometerá en relaciones significativas; nada más te unirá a otros y sanará las heridas de la Separación entre pueblos, naciones, culturas y religiones, salvo enfrentar estas cosas de las que hablamos hoy aquí y recibir una Revelación que es el próximo gran paso en la preparación de Dios para este mundo, dada en un momento de la más profunda necesidad y dificultad.

El Mensajero saldrá y hablará de estas cosas, como lo ha hecho antes. Él apelará a tu corazón, pero también a tu fuerza. Te asegurará que no existe condena en Dios, que no hay Infierno ni condena en Dios, porque eso es una creación humana.

Pero tú estás viviendo en un estado infernal, y el Plan de Dios es rescatarte dándote cosas importantes que hacer en el mundo, cosas que son necesarias, no simplemente cosas que te podrían hacer sentir bien en el momento, sino cosas que se requieren y que harán una diferencia real.

Tanto si crees en Dios como si no, tanto si eres religioso como si no, no importa. Esta es una llamada a la acción. Ninguna religión te salvará si no puedes responder a lo que hoy hablamos aquí.

La bendición está contigo, pero no sabes que estás bendecido. Estás preocupado, pero no sabes lo que realmente te preocupa. Estás confundido porque no conoces tu situación, dónde te encuentras y qué es lo que se avecina en el horizonte.

Debes ser paciente. Debes ser perseverante. Esto no es algo que vayas a arreglar en un fin de semana o en un año. Te llevará el resto de tu vida hacerlo. Pero ¿qué otra cosa harías con tu vida en una nueva realidad mundial?

Habrá pocos lujos en esta nueva realidad mundial, pero habrá una gran necesidad, un gran significado, un gran propósito y una gran contribución. Eso es lo que hará de la humanidad una raza poderosa y libre en un universo donde la libertad es rara.

Te ofrecemos esto y la invitación a explorar lo que queremos decir y lo que estamos diciendo. No te retraigas. No pienses que ya sabes la verdad, porque lo que sabes no significa nada frente a la Revelación de Dios. Tus ideas, tus creencias, tus convicciones y tus fuertes opiniones no tienen nada en lo que apoyarse, pero existe una Inteligencia más profunda en tu interior que responderá a lo que Nosotros decimos, si tienes la suficiente libertad dentro de ti mismo para permitir que esto suceda.

Este es un punto de inflexión. No es fácil. No es cómodo. No es tranquilizador al principio, pero la humanidad se ha elevado innumerables veces antes en las grandes ocasiones, en tiempos de gran necesidad, de gran esfuerzo, de gran conflicto.

Así que lo que estamos hablando hoy aquí es algo que sabes. Está en las culturas humanas. Está en su historia. Está en tu sangre.

La familia humana no es un pueblo débil y frágil, pero se ha debilitado con sus lujos y su autoindulgencia; se ha distraído y confundido buscando deseos y ambiciones personales.

Los grandes tiempos han llegado, y debes responder. Este es un regalo de valor incomparable si puedes responder. Hará por ti todo lo que no podrías hacer por ti mismo. Hará todo lo que se debe hacer por el mundo, si suficientes personas pueden responder.

El Cielo aguarda y observa para ver quién puede responder. Aquí no hay condena ninguna, solo aliento. Pero hay gran sobriedad sobre lo que está ocurriendo, gran necesidad y gran urgencia.

Grandes cambios están llegando. Es hora de prepararse. La preparación está aquí, se ha dado por la Gracia de Dios y a través de todos los ángeles, defensores y verdaderos servidores de Dios en el mundo.