Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 15 de septiembre de 2008
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: Building the Four Pillars of Your Life

Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

“En verdad, tu vida es solo tan fuerte como el más débil de tus pilares.”

Hay Cuatro Pilares en tu vida. Ellos representan la fuerza y la estabilidad de tu vida. Representan tu capacidad para resistir el cambio y aprovechar las oportunidades. Representan tu capacidad de hacer frente a la decepción y la incertidumbre. Al igual que las cuatro patas de una mesa, ellos sostienen tu vida.

Está el Pilar de las Relaciones, el Pilar del Trabajo y la Provisión, el Pilar de la Salud y el Pilar del Desarrollo Espiritual. Cada uno de estos Pilares es de igual valor, y aunque en un momento determinado puedas estar más centrado en uno de ellos, la verdad es que deben construirse todos.

Al igual que las cuatro patas de una mesa, los pilares sostienen la mesa así como todo lo que se coloca en ella. Cualesquiera que sean las responsabilidades u objetivos que establezcas en tu vida, estos requerirán que cada uno de estos Pilares sea fuerte y que todos ellos reciban tu atención.

Descuida uno solo de estos Pilares y quedarás notablemente debilitado, propenso al fracaso y la derrota. Es por esto que los Pilares representan una parte fundamental de tu desarrollo personal. Representan una parte fundamental de tu práctica espiritual y tu enfoque en la vida.

Muchas personas se entregan a un solo Pilar. Tal vez se involucran en su trabajo, tratando de acumular riqueza, tratando de ganar una posición cada vez más alta en la estructura social de su cultura. Y así su trabajo se convierte en el foco dominante y global de su vida —el trabajo y la acumulación de dinero, la acumulación de poder y poder social.

Sin embargo, su salud se descuida. Sus relaciones se vuelven simples herramientas que estas personas usan para desarrollar su patrimonio personal o su vocación, y con frecuencia hay poco o ningún énfasis en su desarrollo espiritual. Si bien pueden lograr resultados importantes en su búsqueda, su vida es débil y desequilibrada, propensa a un inmenso fracaso en el ámbito personal.

Otras personas se enfocan por entero en sus relaciones, buscando romances u obsesionándose con sus amigos o su familia extendida. Atraídas emocionalmente, cautivadas, ellas prestan poca atención a los otros Pilares de su vida y, como resultado, no tienen discernimiento en las relaciones. No pueden proveer estabilidad financiera ni seguridad en sus relaciones. Y su salud personal, la cual dan por sentada, puede fallarles y minar lo que sea que hayan establecido con otras personas.

Hay personas que se entregan completamente a su estudio y su práctica espiritual. Y a menos que sean realmente monásticas, perderán su trabajo, su aprovisionamiento, su salud personal y relaciones que son valiosas para su búsqueda espiritual, pensando que el objetivo de iluminarse o de hacerse religioso en un grado muy alto resolverá todas sus necesidades y requerimientos. Si ellas fuesen auténticos monásticos sería diferente. Pero el monacato está reservado para individuos muy únicos y no es un camino para la gente en general.

Por tanto, la gente que se entrega a su Pilar Espiritual, el Pilar del Desarrollo Espiritual, tiene relaciones muy débiles, ausencia de base financiera, muy pocas habilidades para funcionar en el mundo y, a menudo, pobre salud tanto mental como física. Pero estas personas sienten que su búsqueda de poder espiritual o reconocimiento espiritual compensará todas esas otras cosas.

Luego hay personas que se entregan a su salud. Son extremistas en su enfoque sobre la salud. Quizá su salud es débil y ello está tomando toda su atención. O quizá quieren ser atléticas y hermosas, y por ello dedican una gran parte de su vida a sus habilidades atléticas y a su apariencia, pero a menudo esto lo hacen a costa de los otros Pilares en su vida.

Así, aunque estas personas pueden ser impresionantes en apariencia, su salud mental puede ser pobre y sus relaciones débiles y defectuosas; podrían tener muy poca base financiera en el mundo y muy pocas habilidades, porque se han entregado primariamente a un solo Pilar.

Ocasionalmente, encontrarás una persona que ha construido quizá dos Pilares de su vida. Pero es raro que encuentres a alguien que haya construido todos los Pilares de su vida. Cuando te planteas construir todos los Pilares de tu vida, te das cuenta de que no puedes ser extremo en ninguno de ellos, que todos requieren un equilibrio y que, más que magnificencia, estás buscando fuerza y estabilidad.

Como las patas de una mesa, si una mide seis pies de altura y las demás miden dos pies, tienes una mesa que no puede sostener nada. Coloca cualquier responsabilidad o requerimiento mayor sobre esa persona y no podrá cargar con ello. No podrá satisfacer esa necesidad o ese requerimiento.

Debido a que la vida es un proceso de ir tomando mayores responsabilidades, las personas cuyos Pilares son débiles o están desequilibrados son extremadamente propensas al fracaso. El fracaso que encararán estará relacionado con la debilidad de sus Pilares. El cambio imprevisto que estas personas enfrentarán en la vida puede sobrepasarlas, porque no tienen la fuerza y la estabilidad residentes que necesitarán.

En verdad, tu vida es solo tan fuerte como lo es el más débil de tus Pilares. El desarrollo de tus Pilares es relevante de cara a tu propósito mayor para venir al mundo, y en eso todo el mundo tiene requerimientos únicos. Pero en todos los casos tus Pilares deben ser lo suficientemente fuertes y deben estar bien construidos para permitirte participar en experimentar y expresar un mayor propósito en tu vida.

Esto significa que estás asumiendo mayores responsabilidades. Incluso más allá de los parámetros normales de la vida, vivir una vida de propósito mayor significa que estás asumiendo una mayor serie de tareas y estás encarando un mayor conjunto de desafíos. Esto no es para los débiles o los asustadizos.

Mucha gente piensa que está preparada para asumir tales responsabilidades y retos mayores, pero en realidad no tienen la base que pueda sostenerles a través del largo periodo de preparación y a través de los muchos desafíos que encararán por el camino. Ellos aman la idea de vivir una vida de mayor significado y propósito, pero realmente no tienen la base para sostenerse a sí mismos en el proceso de asumir y mantener esa vida.

La tragedia de esto es evidente en todas partes. Las personas se ponen grandes objetivos para sí mismas quizás, solo para encontrar que su vida les está fallando en algún área de su vida, alrededor de uno o más Pilares. Sus relaciones les están fallando, pues se han entregado a otras cosas en exceso, y ahora sus matrimonios están fracasando y no tienen ninguna relación real con sus hijos, y encuentran que no hay nadie en sus vidas que verdaderamente les conozca y que verdaderamente esté ahí para ellas. Ellas tienen conocidos. Tienen amigos. Pero su Pilar de las Relaciones no es suficientemente fuerte para en verdad sostenerles de algún modo que sea beneficioso.

Otras personas no tienen verdadera vida de trabajo. De algún modo han logrado eludirla porque todo su enfoque ha estado puesto en otras cosas. De modo que ellas son financieramente inestables, lo cual está constantemente erosionando su vida y socavando sus relaciones. No tienen la fortaleza y la estabilidad necesarias para llevar a cabo mayores actividades, porque no tienen la base para ello. No están dispuestas a hacer los sacrificios que son necesarios.

Las personas que están considerando la realidad y la posibilidad de vivir un propósito mayor en su vida lo quieren ahora. No están dispuestas a trabajar durante veinte años para construir una base para él. Lo quieren ahora. Quieren saltar a él ahora, pero no tienen la base necesaria y no serán capaces de ir muy lejos.

Es como ascender a una gran montaña. Tú comienzas y descubres que está realmente empinado, y no tienes la clase correcta de calzado, y las cosas que portas no son las cosas que verdaderamente necesitas, y descubres que no tienes la fuerza para poder llegar muy lejos. No tienes las provisiones [necesarias]. Tus expectativas eran quizás demasiado románticas. Pensaste que iba a ser fácil.

La ascensión prueba ser dura, y realmente no tienes la fortaleza para afrontarla. Así que te conformas con algo mucho menor en la vida. Te dices, “Oh, bueno. Esta relación será lo suficientemente buena para mí”, o “Este trabajo me será lo suficientemente bueno”. Y tú cedes algo de ti mismo, y entregas tu vida a cosas que realmente no tienen promesa. Das tu vida a gente que realmente no está yendo a ninguna parte. Aunque podrías sentirte más seguro o exonerado del desafío, en tu corazón hay una gran depresión, una gran duda.

Es por esta razón que tu práctica espiritual debe focalizarse en construir y mantener los Cuatro Pilares de tu vida. Esto requiere mucho tiempo y energía y no parece en absoluto muy espiritual. La mayoría de estas actividades son bastante mundanas y tal vez no encajen con tus ideas y tus ambiciones.

Pero si has de tener una verdadera base para hacer frente a las dificultades de la vida, para navegar las Grandes Olas de cambio que están llegando al mundo y para estar preparado para los requerimientos y las oportunidades que revelará el vivir una vida mayor, debes tener esta base. De otro modo te estás engañando a ti mismo. Tu voluntad y tu ambición por sí solas no serán suficiente. La obsesión no será suficiente. La excentricidad solo te debilitará y te conducirá al fracaso.

Hay muchos maestros espirituales en el mundo que te prometen abundancia e iluminación, realización y poderes espirituales, pero hay muy pocos que te enseñen a construir la base para vivir una vida mayor involucrada en un conjunto mayor de actividades y responsabilidades. Ellos te están cautivando con una idea, un sueño, una esperanza, un deseo. Pero en la auténtica preparación, la gente ha de trabajar duro y construir una base.

Dios no te dará nada mayor que hacer hasta que tengas esta base, hasta que estés listo, hasta que tengas la fortaleza y la madurez necesarias para asumir una mayor responsabilidad.

Las personas piensan que están preparadas, pero no lo están. Esperan que Dios les va a revelar lo que han de hacer, o bien inventarán grandes propósitos para sí mismas, pero ellas no están listas. Están guiadas por su ambición, por sus necesidades personales o por su deseo de reconocimiento por parte de otros. Quizás sus motivaciones sean más genuinas y representen una profunda necesidad espiritual, pero hasta que tengan la base no podrán ir muy lejos. Y si piensan que realmente están avanzando, entonces es todo fruto de su imaginación.

Aquí las demandas de una vida auténtica exceden lo que la gente espera. Estas demandas exceden lo que mucha gente está dispuesta a dar y lo que está dispuesta a hacer. Ellos quieren estar en la cima de la montaña ahora mismo. De modo que piensan que hay algún tipo elevador que les llevará hasta allí, o pasajes secretos que les lanzarán hasta la cumbre, pues no están dispuestos o son incapaces de hacer el verdadero viaje.

Hoy día hay muchos maestros espirituales y partidarios que afirman tener grandes poderes y conexiones, y ofrecen métodos rápidos para lograr poder espiritual e iluminación. Pero, realmente, es todo un espejismo. Está basado en la esperanza y en la expectativa y no en una verdadera capacidad. Pues ellos mismos no han construido los Cuatro Pilares de sus vidas, pensando que el hacerlo está por debajo de ellos, que es indigno de su atención y no representa la exaltación de sus objetivos y expectativas.

Tú debes construir la base si vas a vivir una vida mayor. Debes tener la fortaleza. Debes tener la humildad para hacer este trabajo. Debes liberarte de otras relaciones e influencias que te impiden atender estos asuntos mayores. Mientras otras personas hablan vanamente sobre la acumulación de riqueza, poder o satisfacción espiritual, tú debes ocuparte de edificar verdaderamente la base.

¿Qué significa esto? Significa que debes tomar los Pasos al Conocimiento dentro de ti, para encontrar la fuente de tu fortaleza y la inteligencia más profunda que Dios ha puesto dentro de ti, la cual es la única que sabe quién eres, por qué estás aquí y lo que has de lograr aquí.

Mientras estás construyendo tu conexión a la gran base del Conocimiento en ti, estás construyendo tu Pilar del Trabajo, de modo que tengas un medio viable de sostenerte a ti mismo. Tal vez sea muy mundano y nada exaltado, pero debe ser un foco de atención que pueda proveerte tanto a ti como a otras personas. En vez de vivir de forma precaria, aquí debes tener un Pilar del Trabajo lo suficientemente grande como para proveer a otros, proveer a niños, proveer a gente necesitada y asegurarte a ti mismo, de modo que no quedes aplastado frente a las Grandes Olas de cambio que están llegando al mundo.

Mientras haces esto, debes focalizarte en sanar tus relaciones pasadas y en construir verdaderas alianzas con otras personas. Teniendo en cuenta que las relaciones requieren una cantidad considerable de tiempo y atención, esto no es un asunto pequeño.

Estas relaciones no son meramente para ayudarte a cumplir tus ambiciones, sino que representan una conexión más profunda con otros; representan relaciones que tienen una dimensión espiritual y una expresión práctica. No son solo para escape o diversión. Representan verdaderas alianzas, y debes invertir en ellas para construir este tipo de confianza y conexión más profundas.

Luego tienes tu salud personal, la cual incluye tu salud mental y tu salud física. Debes reconocer tus debilidades psicológicas, tu dificultad para perdonar a otros y tus conflictos sin resolver del pasado. Debes explorar cómo pueden resolverse estas cosas.

Luego está tu salud física. Si tu cuerpo está débil, si tu cuerpo está en baja forma, entonces puede que no sea capaz de sostenerte como un vehículo en este mundo. Mucha gente prometedora ha caído a causa de que su salud física era inadecuada para sostener la vida que ellos habían asumido.

Aquí de nuevo debes evaluar tus fortalezas y tus debilidades. Físicamente, todo el mundo tiene puntos débiles en su salud. ¿Cuáles son estos puntos débiles? ¿Dónde tu cuerpo es fuerte y dónde es frágil? ¿Qué debes comer que sea adecuado para mantener una constitución fuerte? Debes ejercitarte cada día y encontrar tiempo para hacer esto.

Cuando juntas todas estas cosas, puede parecer una cantidad tremenda de trabajo. La verdad es que es una cantidad tremenda de trabajo. Aquí no tienes tiempo para comportamientos autodestructivos. No tienes tiempo para languidecer o estar deprimido. No tienes tiempo para caer en el hoyo de tu propia desesperación e irresolución. No tienes tiempo para volverte excéntrico ni para obsesionarte con nada ni con nadie. No tienes tiempo para volverte obsesivo contigo mismo.

Aquí construir los Cuatro Pilares de tu vida es el perfecto antídoto contra la excentricidad y la obsesión uno mismo, las cuales son ambas la causa de muchas de vuestras enfermedades mentales y fracasos personales. Aquí estás trabajando en todos los frentes y estás focalizándote en ganar fuerza en cada uno de tus Pilares, así como en mantener un equilibrio entre ellos.

Entonces, cuando las dificultades de la vida emergen, eres suficientemente fuerte para encararlas y adaptarte a ellas o contrarrestarlas, según requiera el caso, mientras que antes estas cosas te habrían derrotado o te habrían hecho retroceder.

Sin esta perspectiva de los Cuatro Pilares en tu vida te volverás muy propenso a la excentricidad. Te volverás muy propenso a acentuar en exceso ciertos aspectos de tu vida a costa de descuidar los demás. Te focalizarás en exceso en ciertas cosas y omitirás otros aspectos importantes de tu vida, y como resultado estos últimos serán débiles y vacilantes.

Es como establecer los cimientos para un edificio. No puedes levantar el edificio sin más. Tienes que construir la base. Tendrás que colocar las cañerías y el cableado eléctrico. Tienes que tener una base que sea suficientemente fuerte para soportar la estructura que estás intentando construir encima. Toda la infraestructura necesaria debe estar ahí. De no ser así, el edificio, no importa cuán hermoso o impresionante sea, no tiene nada sobre lo que apoyarse y no puede funcionar.

Esto sirve entonces como un ejemplo para tu propia vida. La gente quiere construir una vida bella y grandiosa, una vida que les haga sentirse orgullosos, una vida que cause impresión en otros y les de poder social, una vida que satisfaga ambiciones. Pero sin una base auténtica, este edificio nunca será realmente construido. Incluso si fuera construido parcialmente, tenderá a fallar porque no tiene debajo una base suficiente.

Hay muchas personas que ha conseguido logros notables en la vida, pero ellas están mentalmente enfermas, o sus relaciones son un desastre, o no tienen vida interior —no tienen sentido de quiénes son o a dónde se dirigen—. No tienen conexión con el Conocimiento. Aunque podrían conseguir una nota a pie de página en la historia, ellas por sí mismas son un fracaso personal. Sus regalos solo pudieron entregarse parcialmente. En realidad no hicieron frente a los requerimientos de su vida.

Si tú construyes esta base, los Cuatro Pilares de tu vida, entonces tu propósito mayor te dará un enfoque más único, que puede que enfatice uno de los Pilares sobre los otros. Pero tendrás todavía que mantener todos los Pilares para tener la fortaleza y la estabilidad que se requieren para hacer frente a los retos de una vida mayor.

Si no tienes una buena salud mental y relaciones fuertes, puedes caer en la desesperación. Si no tienes la sabiduría residente que se necesita sobre la vida en el mundo, entonces puedes ser influenciado por otros poderes en el ambiente mental, siendo seducido a pensar cosas que no son ciertas o a seguir cosas que no van a ninguna parte. Aquí tu promesa sería desperdiciada porque no tendrías la claridad mental y la sobriedad acerca de tu vida que se requiere para ver el engaño.

Las personas pueden comenzar realmente enfocadas en algo importante, y luego simplemente ser arrastradas por alguna otra cosa. O pueden tomarse a sí mismas demasiado en serio, pensando que son superhombres o supermujeres, y perdiendo el enfoque de su intento inicial. Cuando trazas esto hasta sus orígenes en los Pilares de la persona, puedes ver dónde comenzó la dificultad.

Construir el Pilar de las Relaciones, por ejemplo, significa que tienes gente en tu vida que puede señalarte tus debilidades y está libre para corregir tus percepciones erróneas. Esto moderará tu comportamiento y te hará más autoconsciente y prudente en lo tocante a tus ideas y tus objetivos. Aquí tu vida no está repleta de críticos, sino que tiene en ella gente que está comprometida con la verdad y puede señalarte dónde estás cometiendo un error, dónde tu vida se está saliendo de su curso, así como alertarte sobre la influencia de otras personas o incluso de poderes ocultos que puedan disuadirte de tu propósito mayor.

Sin relaciones de esta clase cualquiera es propenso al fracaso. Cualquiera puede cometer errores peligrosos en su estimación y en sus decisiones. Realmente uno no puede hacer nada importante en la vida a menos que tenga relaciones capaces de funcionar al nivel del propósito mayor. Descubrir estas relaciones y distinguirlas de entre todas las otras atracciones de la riqueza, la belleza y el encanto que pueden estimularte, exige verdadera concentración y verdadera autohonestidad.

La gente intenta tener éxito, y usa a otras personas simplemente como herramientas para satisfacer sus ambiciones. Pero como resultado su vida es una tragedia. Ellos dejan tras de sí una hilera de decepciones y de gente que les guarda resentimiento y no les respeta.

¿Qué valor tiene esto? ¿Qué clase de riqueza merece este tipo de hostilidad y fracaso? Ciertamente, la felicidad estará fuera del alcance de tal persona, y lo que sea que haya sido capaz de lograr en su obsesión con su carrera quedará contrarrestado por sus pérdidas personales. Esto es muy común.

Naturalmente, hay muchas personas que no tienen un Pilar del Desarrollo Espiritual. Incluso si creen en una religión y han adoptado un conjunto de creencias y practican los rituales y gestos de ser religiosos, si no tienen una conexión con el Conocimiento entonces no tienen vida interior. No tienen un reconocimiento más profundo.

Sin esto, ellas están haciendo suposiciones en la vida y están siguiendo las prescripciones de su cultura y la influencia de otras personas. Siendo incapaces de seguir la gran dirección interna que Dios les ha dado a través del Conocimiento, ellas se vuelven ahora esclavas de otras fuerzas —esclavas de sus ambiciones, esclavas de satisfacer las expectativas de su familia o sus amigos, esclavas de lo que sea que su cultura les diga que deberían valorar y adoptar.

Esto es ir ciego por la vida, y conduce a tremendas decepciones y calamidades. La gente no ve cuándo ocurren grandes tragedias que les afectan, incluso aunque las señales estaban ahí. La gente no ve su ambiente cambiando y el impacto que ello podría tener en sus vidas porque no vieron las señales, porque no estaban fuertes en el Conocimiento.

Sin importar como puedas concebir tu vida y cualesquiera sean tus valores, si consideras tu vida en el contexto de tener cuatro Pilares fundamentales, puedes empezar a reconocer que si descuidas cualquiera de ellos o te aproximas a uno de ellos con expectativas irreales o con autoengaño, ello te creará una dificultad tremenda.

Tienes el mundo entero a tu alrededor para demostrarte los resultados. Aquí, en vez de juzgar y condenar a la gente, observa sus vidas en términos de sus Pilares. Si tienes la oportunidad de conocer las circunstancias de la vida de una persona, en vez de solo juzgarla por su apariencia o su comportamiento, mira realmente los Pilares de su vida.

¿Dónde se ha invertido a sí misma? ¿Qué fue realmente pasado por alto o descuidado? ¿Dónde se interrumpió su desarrollo personal, o dónde no se dio nunca en primer lugar?

Aquí puedes empezar a ver los resultados, los cuales son manifiestos por todo a tu alrededor. En tu propia evaluación profunda de tu vida, observa en qué te has invertido a ti mismo en el contexto de los Cuatro Pilares de tu vida. ¿Cuáles de estos Pilares has construido y cuáles has desatendido? ¿Dónde te has excedido en tu vida, o dónde te has vuelto obsesivo? ¿Qué es lo que has omitido?

Esta enseñanza sobre los Cuatro Pilares de tu vida es parte del Nuevo Mensaje y la Revelación de Dios para el mundo. Se está dando para prepararte y hacerte fuerte y estable, sabio y compasivo, así como capaz de encarar un mundo de creciente inestabilidad y confusión ante las Grandes Olas de cambio —degradación medioambiental, tiempo atmosférico violento, agotamiento de recursos, creciente inestabilidad económica y política y creciente amenaza de guerra.

Cuando comienzas a pensar en las Grandes Olas de cambio que está revelando el Nuevo Mensaje de Dios, verás qué débil estás realmente y dónde careces de preparación, fortaleza y estabilidad. Necesitarás una base estable, un arca fuerte que pueda surcar estas olas de cambio sin hundirse, sin romperse y sin colapsar.

Es por esto que la enseñanza de los Cuatro Pilares de tu vida es parte del estudio y la preparación que el Nuevo Mensaje de Dios está proveyendo. Pues sin ella, los poderosos impactos de las Grandes Olas de cambio e incluso los requerimientos normales de la vida podrían minarte y sobrepasarte, y tu esperanza de éxito sería muy pequeña.

¿Qué es éxito? Éxito es la habilidad de experimentar y expresar el propósito mayor que te ha traído al mundo, un propósito mayor que requerirá relaciones fuertes, un propósito mayor que requerirá que seas estable y puedas adaptarte a circunstancias cambiantes en el mundo, un propósito mayor que requerirá que tengas una profunda conexión con el Conocimiento mayor que Dios ha puesto dentro de ti, para guiarte y protegerte y conducirte a una vida mayor.

Este propósito mayor requerirá que tu salud sea estable, que seas mentalmente sólido y físicamente capaz de acometer los grandes requerimientos y responsabilidades de este mayor propósito en la vida.

Eso es realmente el éxito, en un sentido más amplio, de una manera mayor. No es meramente éxito en términos de lo que tu cultura valora o lo que tu familia piensa que es importante. Es éxito en términos de tu verdadera naturaleza y del Creador de toda vida, que te ha enviado al mundo para entregar regalos especiales a un mundo en necesidad.

Como hemos dicho, construir los Cuatro Pilares de tu vida es el perfecto antídoto contra la excentricidad y la obsesión con uno mismo. Es la base perfecta para construir una vida de verdadero significado y propósito. Es el antídoto contra la depresión y la baja autoestima. Es el antídoto contra la incapacidad de aceptarse a uno mismo o de valorar las características propias. Es el perfecto antídoto contra el fracaso en discernir las verdaderas relaciones de entre todas las otras atracciones en las que la gente cae presa. Es el perfecto antídoto contra que tu vida colapse a tu alrededor porque no tiene la fortaleza necesaria para resistir las Grandes Olas de cambio.

Dios te ha enviado al mundo para un propósito mayor, pero Dios sabe que no puedes descubrir ni realizar este propósito a menos que tengas una base suficientemente fuerte para sostenerlo, llevarlo, expresarlo y realizarlo. Es por eso que la construcción de la base es tan importante y requiere verdadero tiempo e inversión por tu parte.

El Nuevo Mensaje de Dios provee esta enseñanza, y es sumamente esencial. Te dará la fuerza y la confianza que necesitarás, y la humildad que debes tener para reconocer tus propias vulnerabilidades ante la vida, y la fortaleza que debes extraer desde el manantial de Conocimiento dentro de ti para hacer frente a los grandes retos y eventos repentinos de la vida.

Aquí serás una fuente de fortaleza para otros. Aquí serás capaz de infundir confianza e inspiración en otros, porque, ante los verdaderos impactos de la vida, es tu fortaleza, tu carácter, tu compasión y tu capacidad lo que realmente importa. Aquí el encanto y la belleza no significan nada. Eso es todo una pretensión. Cuando las cosas se ponen realmente difíciles en la vida, debes ser capaz de encararlas y utilizarlas beneficiosamente.

Para esto, necesitas una base fuerte para descubrir tu verdadero propósito en la vida, y no simplemente inventar alguna ocupación placentera para ti. Debes tener esta verdadera base, de lo contrario tu propósito no te será revelado. No serás un digno receptor. No serás un vehículo fiable para su expresión en el mundo.

Esto, naturalmente, requiere una reevaluación de tu vida, de tus objetivos, de tus expectativas, de tus ambiciones. Esta evaluación profunda es esencial, y el Nuevo Mensaje de Dios te enseña cómo puede ser hecha con el máximo beneficio.

Pues necesitas que el Conocimiento te guíe, pero necesitas sabiduría, y esta sabiduría viene de tu propio aprendizaje, de tus propias observaciones de la vida y de tus propios logros, así como de los logros de otros. Sin esta sabiduría no puedes llevar el Conocimiento en el mundo, no puedes expresar lo que el Conocimiento está dándote para expresar, no puedes sostener su fuerza ni tampoco su sabiduría y comprensión, y no serás capaz de adoptar las responsabilidades mayores que requerirá tener un poder así.

Construir los Cuatro Pilares de tu vida significa que estás utilizando el aprendizaje de otros, aprendiendo de las experiencias de otros, tanto de sus éxitos como de sus fracasos. Tú estás ahora observando a otros sin condenarlos, intentando aprender, intentando ver lo que sus vidas te están enseñando, intentando beneficiarte de sus experiencias y de tus propias experiencias.

Aquí necesitarás relaciones muy fuertes, relaciones que no sean simplemente enlaces o uniones de la personalidad que se establecen para compartir aficiones e intereses. Ello requiere una conexión más profunda con la gente. Esto enriquecerá y fortalecerá tu vida y será un gran seguro contra la posibilidad de que tomes decisiones peligrosas o autodestructivas.

El trabajo por delante es sustancial. Es humilde. No vas a ser una superestrella si vas a construir los Cuatro Pilares de tu vida. No puedes perderte en tus aficiones, tus intereses o tus obsesiones si vas a construir los Cuatro Pilares de tu vida. No puedes cederte a otras personas o a sus obsesiones si vas a construir los Cuatro Pilares de tu vida.

Si tu vida va a emerger a una mayor expresión y va a cumplir su mayor destino, debes tener esta base. Es como la lanzadera para un cohete. Si esa lanzadera falla, el cohete falla. No puede despegar. Y por tanto la infraestructura bajo ese cohete se vuelve incluso más importante. Debe ser fuerte. Debe estar bien diseñada. Debe ser capaz de proveer su servicio.

Es eso lo que estás trabajando cada día. En los Cuatro Pilares de tu vida, comprendes que estás trabajando cosas todos los días para ser fuerte y estable. La estabilidad aquí es de suma importante, pues si eres inestable todo el tiempo entonces nada mayor puede serte dado o revelado.

Aunque puedas sentir una profunda necesidad espiritual de saber tu propósito mayor en la vida, realmente no tienes la estabilidad necesaria dentro de ti y en tus circunstancias para que tal revelación ocurra. No tendrás ahí las relaciones que puedan apoyarla. No tendrás los recursos que necesitas para ser capaz de comprometerte con esta mayor comprensión.

Es por eso que para darte la promesa de que tienes un propósito mayor y un mayor significado en la vida, deben serte provistos los elementos esenciales para construir la base para ello. Debe serte provista una educación. De otro modo, la idea de vivir una vida de mayor propósito, de mayor significado, es solo un sueño —más allá de tu alcance, más allá de tus capacidades.

Pero no es un sueño. Es la realidad fundamental de tu vida. Pero requiere una base muy fuerte, y esta base debe sostenerse a lo largo del tiempo. Esto te dará fortaleza y confianza. Esto te liberará de obsesiones peligrosas. Esto te evitará caer en la desesperación o ser dejado atrás por las obsesiones y las adicciones de otros.

Esto te dará una trayectoria sólida en la vida, y con esta fortaleza sentirás que estás aquí con un mayor propósito, que el poder del Conocimiento está contigo y que tienes la fuerza y la habilidad para emprender el viaje mayor que ahora se te revela.