Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 19 de Julio de 2008
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: Humanity’s Emergence into the Greater Community

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Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

La humanidad se encuentra en el umbral del espacio, en el umbral de una Comunidad Mayor de vida inteligente en el universo. Aunque existen grandes problemas en el mundo y la humanidad se enfrenta a las Grandes Olas de cambio venideras —que incluyen deterioro medioambiental, disminución de recursos, creciente inestabilidad política y económica y riesgo de competición, conflictos y guerra—, la familia humana ha alcanzado un gran umbral en su evolución. Ha alcanzado un punto de no retorno en su posición dentro de esta Comunidad Mayor de vida inteligente.

El aislamiento de la humanidad en el universo ha terminado. De ahora en adelante, tendrá que hacer frente a las diversas fuerzas que vendrán al mundo buscando su propio beneficio.

La humanidad vive en un mundo hermoso con magníficos recursos naturales. Pero este mundo existe en un área del espacio bastante habitada, donde operan muchas sociedades tecnológicas poderosas que han establecido complejas redes comerciales.

Estas sociedades, como muchas otras en la Comunidad Mayor, han sobrepasado los recursos naturales de sus mundos, y ahora deben participar en una situación comercial muy compleja para conseguir los recursos que necesitan. Su avance tecnológico no les ha liberado de esta necesidad, sino que de hecho ha aumentado los requerimientos de su vida.

En la región del espacio donde vive la humanidad  existen también sociedades libres que no forman parte de estas complejas redes comerciales, y que han logrado mantener la libertad individual y la autodeterminación de sus gentes.

La humanidad está emergiendo a una compleja serie de circunstancias. Es algo muy distinto de lo que la mayoría de la gente piensa o especula cuando contempla las posibilidades de que haya vida inteligente en el universo.

Mucha gente cree que el universo es un gran espacio vacío, y que si la vida existe debe ser rara. Mucha gente piensa que si la humanidad se encontrase con otra raza de seres en el universo, dicha raza estaría desmesuradamente interesada en la humanidad, y que querría ayudarla y compartir su sabiduría y tecnología con esta joven raza emergente en el mundo.

Por desgracia, la situación es muy diferente. La humanidad está emergiendo a un entorno muy competitivo donde la guerra y el conflicto son infrecuentes, pero las fuerzas de influencia y manipulación son poderosas. Está emergiendo a una serie de circunstancias que están bien establecidas y han estado establecidas desde hace mucho tiempo.

Porque, tarde o temprano, las razas en el universo buscan instaurar la estabilidad por encima de todo, y esta estabilidad exige establecer sólidas relaciones comerciales con otras naciones, de modo que la competición deje de ser destructiva. La tecnología avanzada demanda muchos recursos y el acceso a estos últimos debe asegurarse. Por tanto, se establecen acuerdos de larga duración y se tolera muy poca desviación o rebelión dentro de estas redes.

Es como si la humanidad fuera un niño pequeño, que sale de casa por primera vez y descubre que vive en una gran ciudad controlada por fuerzas poderosas que no puede comprender. Y todo es muy diferente de lo que había imaginado o de los cuentos que había leído. No es un lugar maravilloso donde todos son felices, todos reciben apoyo y todos se llevan realmente bien.

Las fuerzas que la humanidad podrá encontrar en este vecindario más amplio de la vida no están desmesuradamente interesadas en la familia humana. Estas fuerzas no comparten los valores humanos, no son seres humanos y ni siquiera son semejantes a los humanos en la mayoría de los casos. Sin embargo, todas ellas tienen en común las dificultades de vivir en una realidad física: el problema de mantener la seguridad, de obtener recursos, de enfrentar la competición y todos los demás problemas inherentes que plantea la civilización, a pesar de sus muchos beneficios.

Como todos en la Comunidad Mayor, la humanidad debe encarar los límites que imponen la vida y la naturaleza. La tecnología no puede superar la mayoría de estos límites. Por tanto, todos encaran los problemas de la supervivencia, la seguridad, la competición, etcétera.

La humanidad es una raza muy joven, que está enamorada de la tecnología y piensa que es extraordinariamente importante en el universo. Cree y asume que sus valores y aspiraciones son universales. Esto sin duda es comprensible, porque nunca ha tenido que competir y sobrevivir en esta Comunidad Mayor de vida. Aislada en su propio mundo, incapaz de viajar al exterior, la humanidad por supuesto ignora las realidades de la vida en este escenario mucho más amplio.

Educar a la familia humana sobre la realidad y la espiritualidad de la Comunidad Mayor representa uno de los objetivos principales del Nuevo Mensaje que el Creador ha enviado al mundo. Porque solo Dios sabe lo que está ocurriendo realmente en la Comunidad Mayor y cómo la humanidad debe prepararse, incluso para las Grandes Olas de cambio que están llegando al mundo y están ya a las puertas.

La conexión entre las Grandes Olas de cambio y la emergencia de la humanidad a esta Comunidad Mayor de vida inteligente es muy importante. Como sucede en la evolución de muchas sociedades en el universo, la humanidad está ahora sobrepasando los recursos naturales de su mundo. Esto la conduce a un gran umbral.

En primer lugar, invita a que intervengan razas que quieren conseguir para sí estos recursos biológicos. Ellas usarán todos los medios necesarios para lograr acceder a estos recursos, aunque en este caso raramente emplearán la fuerza.

La humanidad ha alcanzado también el umbral en el que tendrá que elegir —incluso conscientemente— si luchará y peleará por los recursos restantes en el mundo o si, por el contrario, se unirá para preservarlos, asegurarlos y lograr un medioambiente estable para el futuro.

Es en este momento cuando muchos mundos son contactados y reciben ofertas de tecnología y recursos. Si las poblaciones nativas han agotado la capacidad de su propio mundo para sostenerlas, tendrán entonces que aceptar esas ofertas. Pero son esas ofertas las que robarán a las poblaciones nativas su autodeterminación, su libertad y su autosuficiencia.

Porque si se hacen dependientes de las redes comerciales en el universo, serán esas redes las que determinarán cómo vivirán y qué harán. Su influencia sobre las poblaciones nativas será desproporcionada, porque controlarán recursos que son esenciales para su supervivencia y su bienestar, y las poblaciones nativas no tendrán más remedio que apoyarse en esas redes.

Este es el problema de perder la autosuficiencia y hacerse dependiente de otros. Si la humanidad quiere ser una raza libre y autodeterminada en el universo —lo cual representa su mayor destino—, no debe perder su autosuficiencia en este mayor entorno.

Toda raza debe cumplir tres requerimientos para ser libre en el universo, especialmente en regiones muy pobladas donde se han consolidado redes comerciales: debe estar unida, debe ser autosuficiente y debe ser extremadamente discreta.

En la actualidad, la humanidad no está unida, y corre el riesgo de fracturarse y enfrentarse consigo misma aún más ante un mundo de recursos en declive. Con cada día que pasa, está perdiendo su autosuficiencia —agotando la abundancia de este mundo, despilfarrando su herencia natural, avanzando imprudentemente hacia el futuro y deseando consumir incluso más de un mundo con recursos finitos.

La humanidad difícilmente es discreta, ya que está retrasmitiendo sus fortalezas y debilidades al universo de manera que cualquiera puede verlas. Sin duda, esto amenaza su porvenir y pone en peligro la posibilidad de asegurar su libertad futura dentro de este mayor escenario de la vida, donde la propia libertad es infrecuente.

Las grandes sociedades tecnológicas son a menudo de naturaleza muy secular. No permiten la expresión individual y no honran la realidad y la presencia del Creador de toda vida. Su religión es ahora el estado y mantienen la estabilidad mediante una estructura jerárquica muy estricta.

Este es el caso de las naciones que dependen la una de la otra para conseguir recursos. Estas naciones se vuelven cada vez más semejantes entre sí, pese a que siguen siendo sociedades separadas. Son forzadas a ajustarse debido a su interdependencia.

Es por eso que las naciones libres —en regiones del espacio como la que ocupa la Tierra— mantienen en gran medida su autosuficiencia o comercian entre sí solo de forma limitada. Estas naciones tratarán de ser muy discretas, porque las sociedades libres en el universo no conviven bien con aquellas que no lo son.

Esta educación sobre la Comunidad Mayor es esencial, porque la familia humana debe tener una idea de aquello para lo que se está preparando, y debe empezar a comprender sus propias responsabilidades aquí en la Tierra. La humanidad está emergiendo a un mayor ámbito de vida. No es un ámbito que vaya a poder controlar y ni siquiera podrá influenciarlo. La humanidad está saliendo del aislamiento.

Razas de la Comunidad Mayor se encuentran ya en el planeta interfiriendo en los asuntos humanos, tratando de establecerse como centros de poder e influencia, operando en secreto tras las escenas, influenciando a personas en posiciones de poder, tomando a ciudadanos contra su voluntad y funcionando de maneras muy peligrosas y nocivas para la familia humana.

Pero las personas continúan con sus vidas como si nada estuviera pasando, consumidas con sus propias necesidades, consumidas por la corrupción y el conflicto humanos, consumidas por las dificultades de la vida en este mundo, inconscientes e indiferentes ante la presencia de una Intervención. Y los pocos que sí son conscientes de dicha presencia están siendo inducidos a percibirla como una presencia beneficiosa y benigna, y en algunos casos, hasta como la salvación para la familia humana.

En un mundo de recursos en declive e inestabilidad creciente, la humanidad es particularmente vulnerable a la persuasión y la Intervención. Esto se debe a muchas causas, pero lo cierto es que la familia humana está experimentando el mayor reto posible desde el exterior y no está respondiendo.

Por supuesto, hay individuos y gobiernos en el mundo que sí son conscientes, pero el público en general no tiene idea de los peligros que el mundo está enfrentando en sus fronteras con el espacio. Son peligros que la humanidad puede enfrentar y superar, pero para hacerlo primero debe unirse y educarse.

Las razas que hoy están presentes en el mundo dependen completamente de la sumisión y el consentimiento humanos. No están usando la fuerza para conseguir sus objetivos. Si la humanidad no concede este permiso, si no da su consentimiento y no se somete, entonces estas fuerzas deberán retirarse.

El Nuevo Mensaje para la humanidad explica por qué esto es así, pero requiere que lo estudies y que te informes sobre la realidad de la vida más allá de las fronteras de este mundo. Si quieres tener alguna esperanza de ganar esta educación y este entendimiento no puedes hacer suposiciones sin fundamento o aferrarte a viejas ideas. Pues ¿cómo podrías saber? ¿Cómo puede alguien en el mundo saber lo que está ocurriendo en la Comunidad Mayor de vida a su alrededor?

Solo una mayor Revelación puede darlo a conocer. Aunque la humanidad tiene aliados en el universo —que le han enviado sus informes, su sabiduría y sus recomendaciones—, en verdad esta Revelación debe venir del Creador de toda vida. Debe venir por el bien de la humanidad. Nunca antes fue necesaria en el mundo, pero ahora lo es.

La humanidad no puede prepararse a sí misma para una Comunidad Mayor que no puede entender y una serie de circunstancias que no puede contemplar. Pero esta preparación es vitalmente necesaria en el mundo actual.

La humanidad tiene grandes muros y barreras entre sus naciones, y estas han desarrollado inmensas capacidades defensivas y ofensivas entre sí. Pero está de espaldas al universo. No está prestando atención. No está aplicando en este asunto la sabiduría que ofrecen las lecciones de la Intervención en su propia historia. No está reconociendo que esta competición forma parte de la naturaleza, y que el universo representa la naturaleza a una escala mayor y casi incomprensible.

El Creador de toda vida ha dado a cada individuo el Conocimiento, una inteligencia más profunda en su interior. Esta representa tu capacidad para reconocer la verdad por encima de cualquier engaño y preferencia, por encima de la esperanza y el miedo, por encima de las muchas cosas que nublan la visión y el entendimiento de la humanidad.

Has venido al mundo para servirlo en estas mismas circunstancias. No estás aquí por accidente. Lo que en realidad te trajo al mundo está conectado con la emergencia de la humanidad a la Comunidad Mayor y con las grandes dificultades que la humanidad enfrentará aquí en la Tierra, como resultado de su uso indebido y excesivo del mundo.

Esto representa la imagen mayor de tu vida. Representa la realidad de la existencia de la humanidad y el gran umbral que ahora enfrenta. Pero ¿quién está pensando en estas cosas? ¿Quién puede ver con claridad aquí? ¿Quién puede aplicar el sentido común a toda una nueva serie de circunstancias que son muy diferentes? ¿Quién tiene la objetividad necesaria para enfrentar desafíos de esta naturaleza, sin proyectar sus propios miedos, sus preferencias y su rechazo?

La humanidad en este momento apenas puede enfrentar sus propias dificultades aquí en la Tierra con algún grado de claridad y visión. ¿Cómo enfrentará una Comunidad Mayor de vida? ¿Dónde encontrará la fuerza para unirse ante esta Comunidad Mayor y establecerse como una raza libre y autodeterminada en este mayor ámbito de vida?

Estas son preguntas que realmente no puedes contestar, porque necesitas que el Poder y la Gracia del Creador de toda vida te instruyan y te preparen. No puedes prepararte por tu cuenta. Ni siquiera sabes para qué te estás preparando, qué requerirá la preparación y cómo la humanidad podrá lograr una mayor estabilidad en el mundo, preservando sus recursos de manera que su libertad pueda tener aquí una base para el futuro.

Las personas perderán la esperanza ante a las Grandes Olas de cambio. Perderán la esperanza y la confianza en sí mismas ante la Comunidad Mayor. Perderán la esperanza, pero no porque carezcan de la fuerza necesaria, sino porque no son conscientes de que [en realidad sí] poseen dicha fuerza para enfrentar estos grandes y formidables obstáculos que todas las razas encontrarán tarde o temprano en la vida.

La humanidad tiene la posibilidad del Autoconocimiento. Posee suficiente conciencia del Creador de toda vida para apelar a esta mayor fortaleza interna. Ha aprendido suficientemente las lecciones de la naturaleza en este mundo para aplicar esta sabiduría en su encuentro con una Comunidad Mayor de vida.

Pero hay cosas que la familia humana no puede ver ni saber respecto a la vida más allá de sus fronteras: cómo es realmente esta Comunidad Mayor, cómo funciona y cómo una raza como la humanidad debe abordarla si quiere asegurar su libertad y su soberanía en este mundo.

La humanidad todavía no conoce las oportunidades que esto presenta ni los peligros que conlleva. Nadie en el mundo está educado sobre la Comunidad Mayor. Si la humanidad estuviera educada, estaría respondiendo de manera muy diferente a la presencia de poderes externos en su seno. Este asunto recibiría la atención del mundo entero, y haría hincapié en establecer sus propias reglas de interacción con quienquiera que encuentre en el presente o probablemente pueda encontrar en el futuro.

La humanidad pondría punto y final a sus guerras y conflictos, porque reconocería que estos conflictos la dejan muy vulnerable frente a la influencia y la manipulación desde el exterior, y sería más sobria y objetiva a la hora de discernir las presencias que se encuentran en el mundo y contrarrestar su comportamiento aquí. Comprendería que todo lo que tiene está ahora mismo en peligro, que todas las cosas beneficiosas que la familia humana ha conseguido y creado están ahora mismo en peligro.

La humanidad se enfrenta a una serie de influencias que no pretenden destruirla, sino utilizarla, emplearla a su servicio. Es tiempo de que ponga fin a sus interminables conflictos y se prepare para interactuar con la Comunidad Mayor de vida inteligente. Esto es mucho más importante que cualquier motivo de discusión que pueda tener entre sus facciones. Las divisiones, la competición, los conflictos y la poca voluntad de sus naciones para apoyarse mutuamente solo dejan a la familia humana débil y vulnerable frente a esta Comunidad Mayor.

Los pocos aliados que la humanidad tiene en el universo que son conscientes de su existencia —esas razas que viven no muy lejos en el espacio y que han conseguido cierto grado de autosuficiencia y autodeterminación— han enviado una serie de informes para advertir a la familia humana de las presencias extranjeras que hoy operan en el mundo y ayudarla a prepararse para las realidades de la vida en la propia Comunidad Mayor.

Fue el Creador de toda vida quien les pidió que ofrecieran su testimonio, porque la humanidad debe saber que tiene posibles amigos en el universo. Estos amigos potenciales no están hoy en el mundo y no están interfiriendo en los asuntos humanos, sino que observan a la humanidad desde la distancia. Saben que la verdadera preparación debe venir del Creador de toda vida, pues solo el Creador lo sabe todo sobre la Comunidad Mayor y sabe lo que la humanidad necesitará saber, hacer y no hacer para preparase para esta Comunidad Mayor.

El Creador de toda vida ha traído a la familia humana Conocimiento y Sabiduría de esta Comunidad Mayor, y ha enviado al mundo una advertencia, una bendición y una preparación. Está aquí para preparar a la humanidad para el mayor evento de su historia, que representa la mayor amenaza a su libertad y autodeterminación y [al mismo tiempo] la mayor oportunidad de lograr la unidad y la cooperación humanas.

¿Qué nación lucharía con otras naciones en el mundo si comprendiera que todo su futuro y su realidad están siendo desafiados por competidores externos? ¿Quién cometería la estupidez de hundir a la humanidad en el conflicto si supiera y entendiera el mayor desafío que ahora enfrenta toda la familia humana?

La Comunidad Mayor tiene en este sentido muchos aspectos beneficiosos para la humanidad. Es lo único que puede unirla y poner fin a sus interminables conflictos. Es lo único que puede obligarla a madurar, a unirse y a cooperar para proteger el mundo. La obligará a ser responsable allí donde está siendo irresponsable. La obligará a madurar allí donde está siendo inmadura. La obligará a comprender que debe cuidar este mundo, que debe establecer una existencia sostenible en él y que no podrá salir al universo para recuperar lo que destruya aquí en este mundo, pues esos recursos serán propiedad de otros y la humanidad no tendrá ni el poder ni la eficacia para lograr adquirirlos. Y su libertad y su autodeterminación en este mayor ámbito de vida requerirán que sea autosuficiente y que tenga la responsabilidad de determinar sus propias soluciones a los difíciles problemas que existen aquí en la Tierra.

La humanidad todavía es caótica e imprudente. Como si fuera un adolescente, está comenzando a sentir su poder pero aún no es responsable. Aún no tiene la madurez suficiente para usar ese poder con eficacia y en su propio beneficio. No está pensando en su futuro, ni reconoce los grandes riesgos que corre dentro de la Comunidad Mayor. Todavía no tiene la madurez, la habilidad o la confianza en sí misma para enfrentar este mayor panorama de la vida.

Este es el desafío para la familia humana. No puede evitarlo. No hay a donde huir para esconderse. ¿Tratará de esconderse en algún otro mundo? ¿Fingirá que no pasa nada? ¿Negará esta realidad? ¿Pensará que es irrelevante?

Este es el gran umbral que puede elevar y unir a la humanidad, pero que también puede socavarla. Tiene ese poder y esa fuerza. Ahora la familia humana tendrá que ejercer su coraje, su confianza y su autodeterminación.

Su problema no tiene que ver con la tecnología, sino con el coraje, la claridad y la determinación. La humanidad no fracasará por falta de tecnología. Fracasará por falta de sabiduría, cooperación y conciencia en su mundo. Ese es su gran peligro.

La familia humana tiene poder, habilidades y sabiduría. Nadie más puede vivir en su mundo porque es demasiado complejo biológicamente. Ellos necesitan a la humanidad. Necesitan su cooperación, que se someta voluntariamente. Necesitan erosionar su confianza en sí misma, de modo que se sienta impotente para resistir. Necesitan que agote sus recursos, de manera que se haga dependiente.

Esto representa una educación fundamental. Pero las personas tienen muchas ideas y creencias que no les permiten ver la realidad de su situación. La preferencia, la negación, el conflicto y la degradación que la humanidad está causando en el mundo, están llevando a la familia humana a una posición de extrema vulnerabilidad e impotencia en el universo.

¿Qué podría motivarla a cambiar? Debe ser algo muy fuerte e imperioso, algo en lo que no haya pensado antes, un dilema mayor que todo lo que cree que enfrenta hoy, un reto del universo que le haga ver su vulnerabilidad y sus circunstancias.

Este es el gran umbral, y debes tener la fortaleza, el valor y el coraje para enfrentarlo y reconocer que la humanidad no tiene respuestas y no puede averiguarlas por su cuenta, pues no tiene toda la información ni la perspectiva necesaria. Es por eso que el Creador de toda vida está trayendo al mundo esta Nueva Revelación: para preparar a la humanidad tanto para las Grandes Olas de cambio como para las realidades de la vida en la Comunidad Mayor.

La humanidad tiene un gran destino: ser una raza libre y autodeterminada en el universo. Pero para cumplirlo debe fortalecerse, unirse y tener determinación. Debe comprender que su aislamiento en el universo ha terminado, y que de aquí en adelante tendrá que competir con esas fuerzas que buscan persuadirla para que dependa de ellas —fuerzas que tratan de socavar la confianza de la humanidad en sí misma y tratan de establecer su influencia aquí en el mundo, un mundo donde ellas no pueden vivir.

Tendrás muchas preguntas y habrá muchas cosas que aprender. La Revelación de Dios contestará muchas de estas preguntas, pero llevará tiempo y requerirá que reconsideres muchas cosas del mundo actual, que veas el mundo y el conflicto humano de manera diferente, y que reconozcas que tanto el futuro y el destino de la humanidad como su éxito y su fracaso se encuentran en la propia Comunidad Mayor. Si puedes ver esto, será una gran bendición y una revelación. Será un verdadero punto de inflexión para ti como individuo.

Verás que debes aplicar una mayor sobriedad y objetividad, y que la fuerza para hacerlo vive dentro de ti —en un poder más profundo, en el poder del Conocimiento que espera a ser descubierto—. Este Conocimiento debe surgir en tu vida individual y debe fortalecerse en la familia humana.

Este es el requisito para la libertad en el universo. Este es el regalo de enfrentar una Comunidad Mayor de vida. Este es el regalo de Revelación para la humanidad, que se encuentra ahora en el umbral del espacio.