Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 17 de febrero de 2009
en Boulder, Colorado, Estados Unidos

Texto original: The Watchtower (no disponible online)

Escucha el audio original aquí (en inglés): no disponible online

Más información sobre este texto

Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.

Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.

(Nota: para esta traducción se ha usado una transcripción provisional)

Es muy trágico que las personas sean tan poco conscientes de lo que sucede a su alrededor, estando tan absortas en sus propios pensamientos, problemas y asuntos. Es algo asombroso que la criatura más inteligente funcione de una manera tan poco inteligente.

Pues los animales en el campo y las aves en el aire están siempre observando su entorno, siempre vigilando para ver como están las cosas. Por supuesto, deben hacerlo para sobrevivir. Pero la humanidad, por tanto tiempo cobijada de las vicisitudes de la vida en las naciones ricas y habiéndose apoyado tanto en las figuras de autoridad para definir la realidad y proveer protección, ha perdido mucha de esta habilidad y agudeza natural.

Esta [habilidad] no implica vivir con miedo. Es simplemente estar consciente: consciente de tu entorno, consciente de lo que está pasando a tu alrededor, consciente de los pensamientos, sentimientos y actitudes de la gente con la que te asocias o con la que trabajas. Es un discernimiento cuidadoso y objetivo de lo que está pasando a tu alrededor.

Este discernimiento es muy importante, porque te advierte de futuros problemas. Te dice quién en tu entorno es confiable y quién en tu entorno está consciente. Te haces consciente de la dinámica entre las personas que trabajan juntas. Y lo más importante, te hace ser capaz de responder al Conocimiento dentro de ti mientras percibes el mundo a tu alrededor.

Esto requiere claridad de mente, un estado en el que no estás constantemente soñando, preguntándote cosas, anhelando cosas o resolviendo problemas en tu propia mente. Estás muy presente a la situación en la que estás. Estás muy presente a las personas con las que estás. Estás discerniendo tu entorno.

Esto es especialmente importante para las personas, porque el ambiente mental en el que viven —el ambiente de pensamiento e influencia— es complejo y ejerce un gran impacto sobre ellas emocionalmente, generando grandes consecuencias en el tipo de experiencia que las personas tienen en sus vidas.

Aquí parte de tu práctica espiritual es cultivar la Torre de Observación (La Atalaya), desde la que observas el mundo a tu alrededor y observas tus circunstancias con gran objetividad, discerniendo los problemas antes de que emerjan, discerniendo los peligros antes que te alcancen, discerniendo la naturaleza y las intenciones de las personas a tu alrededor y si alguna de ellas ha descubierto ya el poder y la presencia del Conocimiento en su interior.

Este es un antídoto contra la obsesión contigo mismo y en realidad contra cualquier obsesión, porque no puedes estar prestando atención a tu propia experiencia interna y al mundo a tu alrededor y estar al mismo tiempo obsesionado con otras cosas.

Aquí, subir a tu Torre de Observación para mirar hacia el horizonte del mundo, para observar tus circunstancias inmediatas y estar atento a los peligros, problemas y oportunidades conforme emergen, no es algo que hagas solo de vez en cuando. Es realmente parte de tu práctica espiritual, algo en torno a lo cual desarrollas una serie de habilidades.

Aquí practicas calmar la mente para poder observar. Aquí, en lugar de juzgar el mundo o reaccionar a las situaciones a tu alrededor de inmediato, comienzas a discernirlas con más objetividad. Vigilas tus propias reacciones e impulsos para poder ser consciente.

Esto es especialmente importante ahora, porque la humanidad está entrando en tiempos donde la gente que ha estado protegida en los países ricos —o cualquiera que pudiera pagar estas cosas en el pasado— tendrá que encarar un mundo más difícil y turbulento, un mundo de recursos en declive, un mundo con mayor competencia entre naciones, un mundo que tendrá muchas tensiones y retos. No puedes estar perdido en tus romances, tus fantasías y tus sueños y ser capaz de sobrevivir en un mundo así. Por tanto, la Torre de Observación se vuelve cada vez más importante para ti.

Grandes Olas de cambio están llegando al mundo, todas convergiendo en este tiempo, creando un juego de corrientes y contracorrientes que son tan complejas e interactivas que será casi imposible para cualquiera discernir cómo las cosas se van a desenvolver.

Estas olas son muy poderosas. Pueden privarte de tu empleo. Pueden privarte de tu riqueza. Pueden privarte de tus oportunidades. Y en casos extremos, pueden incluso privarte de tu vida.

No ser consciente de ellas y no prestarles atención es a todas luces tonto y poco inteligente. Quejarte simplemente de cómo están las cosas o condenar a las personas que crees responsables de las dificultades del mundo es realmente no estar presente. No es un estado de conciencia. No es un estado de observación clara.

Evitar el mundo y negar lo que está pasando a tu alrededor para protegerte o para mantener tus fantasías y preocupaciones en la vida es sin duda poco inteligente y autodestructivo. Pues ¿cuántas personas son tomadas por sorpresa por situaciones que no anticiparon y para las cuales no estaban preparadas?

Mira en el mundo a tu alrededor y verás cuántas personas son sobrepasadas súbitamente por cambios en su vida económica, cambios en el clima o cambios en la configuración social o política del mundo en el que viven. Si no estás prestando atención, entonces la vida seguirá su curso y te sobrepasará. Y debido a tu falta de preparación y anticipación, esto tendrá un gran impacto sobre ti, a menudo devastador.

El Creador de toda vida te ha dado una inteligencia superior, el poder y la presencia del Conocimiento dentro de ti, una mente bajo la mente que usas para pensar, una mente que es sabia y poderosa, una mente que no es corrompida por el mundo. Esta mente está aquí para guiarte, protegerte y conducirte a tus mayores logros y relaciones en la vida.

El Conocimiento se ejercerá a sí mismo de este modo, y si estás realmente presente a tu propia experiencia interior, sentirás su impacto, su orientación, sus alientos y sus restricciones.

Pero si no estás presente, si estás absorto, si estás ocupado todo el tiempo, corriendo por ahí como un loco, si estás motivado por las necesidades y expectativas de otros o por tu propia inseguridad, entonces no podrás escuchar y experimentar las expresiones del Conocimiento dentro de ti o incluso dentro de otras personas.

En un entorno social, alguien puede tener un momento de premonición en el que ve algo importante y lo reporta a sus amigos o conocidos, y nadie realmente quiere escuchar. Nadie quiere lidiar con eso. La gente lo repudia, lo niega o simplemente lo evita por completo. Aquí puedes ver en muchas circunstancias cómo la inteligencia más profunda que todo individuo posee es saboteada por las actitudes sociales y por el estado general de la mente de las personas a su alrededor.

Aquí las personas no quieren hablar de ciertas cosas. No quieren pensar en ciertas cosas. Tienen tanto miedo de sí mismas y de sus propias experiencias y tienen tanto miedo del mundo, que quieren vivir en un pequeño mundo de su propia creación, complaciéndose con sus propios pensamientos, esperanzas y miedos. Quieren vivir esa pequeña vida sin ser perturbados por el mundo, sin restricciones del mundo y sin ser interrumpidos por la vida.

Esto sin duda es poco inteligente y autodestructivo, porque todas las personas son parte de la vida. Fueron enviadas a este mundo a participar en la vida. Y el Conocimiento en su interior está aquí para guiarlas a adquirir una conciencia muy profunda de su propia experiencia y del mundo a su alrededor.

Claramente, aquí la autonegación de las personas y la realidad del Conocimiento en su interior están en gran contraste entre sí y se mueven en direcciones totalmente diferentes. Aquí es muy importante despertar de tus sueños, reconocer el grado en que eres inconsciente de tu entorno, de la gente y de tu propia experiencia más profunda y ver que la práctica espiritual significa reconectar con el poder del Conocimiento dentro de ti y reconectar con el mundo a tu alrededor.

Pero no podrás hacer ninguna de estas cosas si tu mente está llena de condena, tanto hacia ti mismo como hacia otros. Claramente, no podrás hacerlas si simplemente te adhieres a una idea o perspectiva o te apoyas en tus juicios contra otras personas y tus pensamientos prejuiciosos. Porque de ese modo no podrás observar, no podrás escuchar, no podrás oír, no podrás explorar y no podrás penetrar la superficie de la vida, puesto que estarás simplemente reaccionando automáticamente y sin pensar.

Prestar atención a tu entorno, prestando atención a tus interacciones con otras personas y escuchando al Conocimiento dentro de ti mientras lo haces, representa el estado mental y la neutralidad que realmente quieres tener. Porque es a través de esta neutralidad que puedes empezar a ver realmente lo que está pasando, y puedes discernir con quién estar y con quién no estar, a dónde ir y a dónde no ir, qué hacer y qué no hacer. Puedes discernir entre tus acciones y conductas cuáles están en concordancia con tu naturaleza más profunda y cuáles que por el contrario la debilitan o van en su contra.

Con esta claridad mental podrás ver lo que está llegando en el horizonte, y el Conocimiento dentro de ti te enseñará cómo prepararte para las eventualidades. No te verás súbitamente sobrepasado por pérdidas o cambios dramáticos. Porque antes de que algo significativo suceda hay señales, y tú verás estas señales y responderás a ellas con sabiduría en lugar de negarlas, olvidarlas o repudiarlas.

La Torre de Observación es una práctica espiritual, algo que aprendes a hacer. Te sientas en silencio y observas el mundo sin juzgarlo y sin conclusiones. Te sientas  en silencio y observas a otros sin juzgarlos y sin conclusiones, tratando de sentir el ambiente mental, escuchando al Conocimiento mientras lo haces.

Aquí escuchas a otros. En lugar de verte atrapado en su conversación, escuchas para oír y experimentar su naturaleza más profunda y su verdadera condición en este momento.

Aquí no estás juzgándolos. En su lugar, los estás discerniendo. Estás presente a ellos. Y si haces esto correctamente, aprenderás bastante sobre ellos en poco tiempo. También sentirás compasión hacia ellos; los entenderás y no negarás su humanidad.

Si las personas se escucharan entre ellas de verdad, sin simplemente reaccionar, habría muchos menos malentendidos, mucha menos violencia y muchos menos conflictos en el mundo actual. Esta es una habilidad fundamental. Debes ver más allá de tus juicios y tus reacciones. Debes ganar un mayor control sobre tu mente, de lo contrario no serás capaz de ver, oír y saber la verdad de nada.

Una de las grandes verdades que debes empezar a considerar es que tú no eres tu mente. No eres tus pensamientos, tus creencias o los desfiles de fantasías e ideas que constantemente atraviesan tu mente. Eso es solo la mente reflejando todo lo que absorbe del mundo a su alrededor y sus propias valoraciones, sus propias decisiones ciegas, sus propios prejuicios, miedos, fantasías y deseos.

Al practicar la quietud en el estudio de los Pasos al Conocimiento, aprenderás a ver lo mucho que tus pensamientos en realidad no reflejan tu naturaleza más profunda, lo mucho que están influenciados por las opiniones de otros, lo irracionales que son en realidad tus pensamientos, lo desconectados que están en realidad tus pensamientos, lo dogmático que eres, lo insensible que eres a tu entorno y cómo te estás perdiendo muchas pistas y señales del mundo a tu alrededor, porque tu mente está absorta y no está presente.

Aquí descubrirás que te estás perdiendo las cosas más importantes de la vida. Te estás perdiendo la experiencia de afinidad con otros. Te estás perdiendo la apreciación de la belleza en tu entorno. Te estás perdiendo la experiencia de gratitud por todo lo que tienes y todo lo que está trabajando para ti en este momento. Te estás perdiendo conexiones con la gente. Te estás perdiendo oportunidades. Te estás perdiendo las señales de peligro o de riesgo.

Hay una Torre de Observación dentro de ti, pero nadie está allí. Está vacía. Nadie está resguardando las puertas de tu mente y tu corazón. Las Grandes Olas vienen, pero no hay nadie que las observe, que las considere y que se prepare para ellas.

Esto implica realmente aceptar tu propia experiencia y tu propia falta de respuesta, o de responsabilidad, con el mundo a tu alrededor. La responsabilidad es la capacidad de responder, y esta respuesta no debe ser a eventos finales tanto como a todo lo que conduce a ellos. Tú no descubres de pronto un día que estás casado con la persona equivocada. No descubres de pronto un día que tu trabajo y tu carrera no representan en realidad quién eres y lo que tienes que hacer aquí. No te despiertas un día descubriendo que los cambios económicos han diezmado tus recursos financieros y te han puesto en una posición de pobreza. No te despiertas un día dándote cuenta de que tu cuerpo está enfermo. No te despiertas un día viéndote abandonado por alguien que pensaste que realmente estaba ahí para ti.

¿Dónde estabas cuando te encaminabas a esos eventos? ¿Dónde estabas cuando se te mostraban las señales de esos eventos y eventualidades? ¿Dónde estaba tu mente? ¿Dónde estaba tu atención? ¿Qué estabas haciendo para no ver y no responder a todos los indicadores que te enseñaban lo que venía —advirtiéndote, alertándote, preparándote, etc.?

A las personas les encanta quejarse de cómo están las cosas y buscar culpables por todo su alrededor, pero ¿dónde están a la hora de responder al mundo? ¿Pueden ver oportunidad en la adversidad? ¿Pueden ver adversidad en la oportunidad? ¿Están realmente observando? ¿Están prestando atención? ¿Están respondiendo al Conocimiento en su interior? ¿O están simplemente obsesionadas y absortas, inconscientes de lo que está pasando en su interior y a su alrededor, sin participar realmente en la vida, sin estar presente a otros, como si estuvieran viviendo en su pequeño mundo de pesadilla, esperando que la vida a su alrededor no interfiera con sus obsesiones?

Éste es el triste estado de muchas personas, y todas sufren de esto en cierto grado. Es una especie de amnesia social, donde las personas literalmente se olvidan de quiénes son, de lo que son, de hacia dónde van y de lo que están haciendo. No están prestando atención, o solo están prestando atención a una o dos cosas y descuidando todo lo demás.

Si realmente estuvieras prestando atención a tu propia experiencia más profunda y a lo que está sucediendo en tu entorno, no tendrías tiempo para sufrir. Tendrías mucho menos tiempo para eso. Y resultaría cada vez más difícil que cometieras un error serio, pues verías las señales y los indicadores de que vas por la vía equivocada, o de que algo va a cambiar que afectará el resultado de tu vida.

Esta es una parte muy fundamental de tu práctica espiritual. La práctica espiritual no es para trascender el mundo, juguetear con ángeles o experimentar un éxtasis ilimitado. La práctica espiritual es en realidad para reconectarte con el Conocimiento dentro de ti, involucrándote verdaderamente con el mundo a tu alrededor y con otras personas.

Aquí la práctica espiritual no es una forma de escape. No es una obsesión personal. Es el camino de regreso a un involucramiento real contigo mismo y con el mundo. Es el camino para salir de la separación. Es el camino para salir del aislamiento. Está moviendo tu vida en una verdadera dirección. Está edificando la conciencia y las habilidades necesarias. Está desarrollando nuevos hábitos de pensamiento y de observación. Te está dando la fortaleza para superar tus tendencias anteriores, muchas de las cuales simplemente las tomaste de la cultura a tu alrededor.

Puedes practicar estar en la Torre de Observación en muchas situaciones:

-Esperando al camión o bus, ahí sentado, estando presente al mundo

-En cualquier cuarto lleno de gente, revisando el ambiente mental

-En cualquier conversación, escuchando cuidadosamente a otros mientras escuchas al Conocimiento dentro de ti

-Recibiendo noticias sobre el mundo y considerando realmente lo que significan

-Observando ciertos indicadores clave en el mundo ante las Grandes Olas de cambio

-Observando los precios y la disponibilidad de los alimentos

-Observando la disponibilidad del agua y los problemas de sequía

-Observando los indicadores de un clima cambiante y un mundo que se calienta

-Observando la economía para ver que tan estable o inestable es en realidad

-Observando el tiempo meteorológico y las circunstancias cambiantes de tu vida

-Observando las acciones de otras personas para aprender de sus aciertos y errores

-Estando presente a la belleza de la vida a tu alrededor, a lo maravilloso de tu existencia y a las innumerables cosas en tu vida que están apoyándote y son beneficiosas para ti

¿Cómo puedes estar inmerso en una depresión o sufriendo cuando estás prestando tanta atención a todas estas cosas, cuando estás ejerciendo la observación y la claridad mental?

Claramente, has adquirido suficiente fortaleza aquí para controlar tus propias tendencias autodestructivas, para controlar tus propios deseos de evadir o negar, para escoger de nuevo cómo vas a responder al mundo, en lugar de ser meramente esclavo de tus reacciones y tus previos pensamientos y condicionamientos sociales.

Estar presente requiere ver, escuchar y observar; requiere hacerlo sin juicios, sin preferencias, sin tratar de hacer que las cosas se vean como tú quieres, sin tratar simplemente de enfocarte en un solo aspecto de la vida, sin evitar nada y sin negar nada, simplemente estando presente.

Para amar a otros, debes estar presente a ellos. Para amar el mundo, debes estar presente al mundo. Para amar y conocerte a ti mismo, debes estar presente a ti mismo.

Cuanto más adquieras esta conciencia y este conjunto de habilidades, más te parecerá que las personas a tu alrededor están como durmiendo. Se mueven con los ojos abiertos, pero no están realmente presentes ni al mundo ni a sí mismas. Parecen en gran medida insensibles a las señales que el mundo les está dando. Parecen estar realmente inconscientes de su propia situación y del gran precio que están pagando por tantas cosas que no les favorecen.

Sean ricas o pobres, verás esto en las personas. Aquí la belleza, la riqueza y el encanto no son vistos como una ventaja real, a menos que la persona esté realmente presente y tenga la mente lúcida y conectada al Conocimiento en su interior. Aquí todas las ventajas que las personas están luchando por tener y defender parecen ahora tener mucho menos valor, si es que tienen alguno.

Pues si te estás perdiendo toda la belleza en la vida, todos los indicadores de la vida, todas las señales de la vida, todas las oportunidades de la vida, ¿cuál es el valor de la belleza, la riqueza y el encanto? Si esas cosas están reemplazando tu capacidad de unirte realmente con otra persona, de responder al poder y la presencia del Conocimiento dentro de ti, ¿qué valor tienen esas cosas después de todo?

Y sin embargo, las personas están fascinadas esas cosas. Pasan toda su vida tratando de adquirir esas cosas, tratando de demostrarse cosas a sí mismas, tratando de satisfacer sus ideas y sus fantasías, tratando de conseguir la aceptación de alguna otra persona a la que admiran.

Una de las prácticas al principio del estudio de los Pasos al Conocimiento contiene la pregunta fundamental, el problema fundamental de la conciencia humana. Dice: “El Conocimiento está conmigo, ¿pero dónde estoy yo?” El Conocimiento está vivo, completamente presente dentro de ti, pero tú no lo estás experimentando. Por tanto, ¿dónde estás?

La vida sucede a tu alrededor, pero si no la estás experimentando, ¿dónde estás? Las personas se están comunicando contigo en todo tipo de diferentes niveles, pero si no puedes escucharlas, ¿dónde está tu mente, entonces? ¿Dónde está tu atención? ¿Dónde está tu conciencia?

Si no puedes estar presente a la vida, a los demás o a ti mismo, el único lugar posible donde puedes estar es perdido en alguna parte en tus propios pensamientos, escondido tras tus defensas personales, cubierto por tus sentimientos reprimidos y emociones, enterrado en tus reacciones al pasado. Esencialmente, si no puedes estar presente a ti mismo, a los demás o a la vida, significa que estás atrapado en tus pensamientos y tu propia condición.

Aquí es realmente necesario que te liberes. Es realmente necesario que comiences a explorar tus propios sentimientos. Si no puedes sentir ira, entonces no podrás sentir amor. Si no puedes sentir tristeza, ¿cómo podrás experimentar afinidad con alguien? Si estás sofocado por la represión de estas cosas, entonces tu mente no estará clara, tus sentidos estarán opacados y tu expresión estará oprimida.

Al tomar conciencia de tu propia experiencia comienzas a tener esta experiencia, y parte de ella es simplemente un residuo del pasado —arrepentimientos pasados, amores fallidos, incapacidad para comunicarte, expectativas fallidas, decepciones, malestares con la gente, problemas con la gente… simplemente residuos del pasado que te asfixian, llenando tu mente, haciendo que retroceda.

En el estudio de los Pasos al Conocimiento, estas cosas comienzan ahora a fluir a tu conciencia. Ya no las estás reprimiendo. Quizá sea cuestión de simplemente experimentarlas para dejar de temerlas tanto y dejar de huir de ellas. Quizá haya personas con las que debas comunicarte para tratar de resolver viejos malentendidos. Quizá el amor que no pudiste expresar o experimentar con tu familia o tus padres necesite ser examinado ahora para entender la situación con más claridad y objetividad.

Esto forma parte de la reconciliación que debe suceder, parte de la limpieza y remoción de viejas emociones negativas, parte de la restauración de tu mente. Lo que estaba oprimiéndote antes es ahora reemplazado por la capacidad de discernir tu experiencia y de determinar cómo quieres comunicarte con la gente.

Antes estabas demasiado oprimido para tener esta libertad de elección, pero ahora serás capaz de ejercerla más libremente. La confianza en ti mismo regresará a ti. La apreciación de tu vida, incluso de tus errores, regresará ahora a ti conforme seas capaz de obtener un mayor valor y sabiduría de esas experiencias. En lugar de huir de ti mismo o de evitarte a ti mismo, estás abriendo las puertas a tu mundo interior, dejando que salgan todos los demonios, dejando que salga todo lo oscuro, prendiendo las luces en los rincones oscuros de tu mente.

Aquí ya no estás corriendo por todos lados, llenando cada momento con estímulos y actividades. No haces eso ni siquiera en nombre de las necesidades prácticas. Estás creando suficiente tiempo y espacio en tu vida para comenzar a reevaluar tu propia experiencia, tus circunstancias, tus compromisos con otros y tus relaciones, tus propias tendencias, tus fortalezas, tus debilidades y esas actitudes que todavía podrías tener y que en realidad están trabajando en tu contra. Aquí tienes la oportunidad de ser más objetivo respecto a tu condicionamiento social y respecto a qué parte de ese condicionamiento quieres conservar y qué parte quieres cambiar o eliminar.

Pero no puedes hacer ninguna de estas cosas si estás corriendo por todos lados todo el tiempo, con la televisión retumbando y la radio retumbando y tu mente parloteando sin sentido, constantemente, hablando de cosas de poca o ninguna consecuencia. No puedes hacer estas cosas si tu mente está obsesionada con algún interés o entretenimiento. No puedes hacer estas cosas si no puedes enfrentar tu condición actual, que para muchas personas es mucho más perjudicial de lo que están dispuestas a admitir.

Todo esto viene de mirar, observar y escuchar desde la Torre de Observación. La Torre de Observación, observando en tu interior y escaneando tu mundo interior. La Torre de Observación, observando el exterior, escaneando tu entorno y discerniendo lo que está llegando en el horizonte.

Con el tiempo, conforme desarrolles esta conciencia, este énfasis y estas habilidades, tu mente será el vehículo maravilloso de comunicación que realmente es. Verás que quien eres está más allá de la mente, más allá del alcance y el ámbito del intelecto, algo que no puede ser definido fácilmente ni puede acomodarse en una definición simple. Y verás que tu vida está llena de misterio y llena de maravillas.

Aquí aprenderás a estar agradecido incluso por tus errores, puesto que te enseñarán y te aportarán los regalos de la sabiduría. Aquí observarás los errores de otras personas, que antes acostumbrabas a condenar y ante los que reaccionabas. Ahora los verás con otra conciencia, viendo cómo te están enseñando sobre la sabiduría y te están mostrando las consecuencias de vivir sin el Conocimiento y de tratar de vivir tus fantasías y tus búsquedas sin claridad ni conciencia.

Aquí comienzas a vivir una vida muy diferente, una vida de involucramiento, una vida de claridad, una vida donde estás discerniendo el movimiento del Conocimiento dentro de ti y el movimiento de la vida a tu alrededor. Aquí te colocas en posición de obtener el máximo valor de la dirección, la protección y la sabiduría del Conocimiento. Ahora se vuelve tu guía y tu brújula, reemplazando el miedo, la ansiedad, la negación y el autorrepudio que anteriormente te dominaban.

Aquí emerges del aislamiento de tu propio pensamiento y eres capaz de ganar la fuerza y el coraje para encarar la vida directamente, considerando cualquier cosa que surja en el horizonte sin importar lo difícil que pueda parecer, siendo realmente honesto contigo mismo sobre dónde te encuentras en la vida, con quién estás y qué estás haciendo, renuente ahora a desaprovechar esta preciosa oportunidad de estar en el mundo por causa de cualquier tipo de aplicación incorrecta.

Esto es muy importante, como ves. Esto es lo que aporta claridad y poder a tu mente. Esto es lo que permite que el Conocimiento brille a través de ti. Y es algo muy interesante, como ves, que si te sientas con alguien que es realmente sabio, verás que siempre está escuchando y observando. Está prestando total atención.

Todos los demás están parloteando, parloteando sin pensar, a lo tonto, sin ninguna autoconciencia. Pero el hombre y la mujer sabios están observando, escuchando y prestando atención. Son conscientes de su experiencia interior. Son conscientes de su entorno. Son conscientes de con quién están conversando. Están realmente comprometidos con estar aquí en el mundo en este momento. Y están experimentando una calidad de vida que se les escapa a todos los demás.

Ellos están esquivando errores y evitando peligros, a diferencia de todos los demás. Y son capaces de involucrarse por completo con la gente y de experimentar las relaciones con una profundidad que se les escapa a todos los demás. Ellos observan el mundo para ver a dónde deben ir y qué deben hacer, con una libertad interior que les resulta desconocida a todos los demás.

Esta es la diferencia que hará toda la diferencia para ti y para otros. Este es el regalo de seguir los Pasos al Conocimiento. Esta es la enseñanza de la Nueva Revelación de Dios para el mundo. Algunas de estas prácticas son antiguas. Otras son nuevas. Pero el Nuevo Mensaje las reúne dándoles gran coherencia, claridad y simplicidad y una gran aplicación en tu vida.

Pues fuiste enviado al mundo para contribuir en él de formas específicas, en concierto con ciertos individuos. Para encontrar esto debes recuperar tu vida. Debes construir tu conexión con el Conocimiento. Debes reevaluar dónde estás y aprender cómo llegaste ahí para empezar. Debes permitir que el Conocimiento reorganice y reenfoque tu vida para que esta pueda reflejar tu naturaleza más profunda y tu mayor propósito para venir al mundo en este momento.